Hace varios días que los hinchas, entusiasmados por hacer futurología con sus equipos, dibujaban análisis matemáticos de acuerdo con resultados propios y de terceros. Así, armaban una posible llave para los octavos de final de la Copa Santander Libertadores. Claro está que para ningún equipo argentino resultó sencilla la clasificación en sus grupos. Todos debieron esperar hasta la última fecha para conseguir el alivio deportivo -y económico-, aunque uno ni siquiera vivió esa incertidumbre, Arsenal, porque quedó eliminado mucho antes en el Grupo 8. Pero anoche se terminaron las especulaciones y, con los últimos resultados, el cuadro quedó definido.
A partir de la próxima semana -los cotejos se distribuirán entre martes, miércoles y jueves-, el cruce que más ruido hará será el de River frente a San Lorenzo. O el de Diego Simeone vs. Ramón Díaz. O el de Sebastián Abreu vs. Andrés D´Alessandro. O el de Eduardo Tuzzio vs. Juan Carlos Menseguez. Muchas historias entrarán en juego en forma paralela con el resultado de los partidos, el primero por jugarse en el Nuevo Gasómetro, mientras que la revancha se disputará en el Monumental. Habrá una carga emotiva importante. Por un lado, la rivalidad que creció en los últimos tiempos entre José María Aguilar, presidente millonario, y Ramón Díaz, más aún luego del coqueteo del riojano que existió en diciembre último, cuando quiso volver a River y, al final, se quedó en el Ciclón porque Marcelo Tinelli "lo convenció". Justo el animador televisivo, uno de los integrantes del grupo inversor que construyó el actual plantel azulgrana, hace unos días criticó al Pelado, entre otros temas, por recordar insistentemente su identificación con River. Paradoja del destino.
Boca se medirá con Cruzeiro, en otro clásico de las últimas Libertadores entre los xeneizes y los conjuntos brasileños, como lo fue con Palmeiras (dos veces), Paysandú, Santos y Gremio.
Estudiantes definirá la serie en La Plata, pero primero deberá enfrentarse con Liga Deportiva Universitaria, en la altura de Quito, conjunto dirigido por Edgardo Bauza que goleó como local a Arsenal por 6 a 1 y que cuenta en su plantel con Damián Manso, ex enganche de Newell´s.
Lanús, que pretendía no viajar tanto, irá lejos: definirá la serie en Guadalajara frente a Atlas, dirigido por Miguel Brindisi y donde juegan los argentinos Bruno Marioni, Emanuel Centurión y Diego Colotto.
No todo fue como esperaban: recién una vez que festejaron la clasificación, los entrenadores argentinos hablaron de preferencias sobre los futuros rivales. Ramón Cabrero, DT de Lanús, dijo que prefería un choque con "River o Estudiantes" por una cuestión de conocimiento y para evitar los viajes. Otro que se pronunció en contra de las horas de vuelo fue Carlos Ischia, técnico xeneize: "Antes que viajar, me gustaría enfrentar a un equipo argentino. Con respecto al orden de los partidos, para mí es una ventaja jugar el primer partido de local". Juan Román Riquelme también dio su opinión anoche en Polideportivo Ciudad, de radio AM 1110: "Para Boca fue importante pasar a octavos y si tengo que elegir, prefiero a alguno de afuera para que los argentinos sigan en la Copa. Si la Libertadores la gana un argentino le hará bien a nuestro fútbol". Y Roberto Sensini (DT de Estudiantes) aclaró que le gustaba más tener enfrente a un rival extranjero antes que a un equipo argentino.
Diego Simeone, DT millonario, dejó abierta la respuesta, aunque aclaró que el equipo que presentará River ante Argentinos el próximo domingo iba a depender del adversario que tuviese que enfrentar por los 8vos de final de la Libertadores, dado que el Cholo aclaró que si tenían que afrontar un viaje largo podían cambiar algunos nombres. Ya sabe que eso no sucederá. Simeone sabe también, por ejemplo, que para el primer enfrentamiento frente a San Lorenzo no tendrá a Radamel Falcao porque en esa fecha deberá jugar un amistoso con Colombia frente a Venezuela.
Ya en los octavos de final se recortará la cantidad de países participantes: hay cinco argentinos (River, Boca, San Lorenzo, Estudiantes y Lanús), cinco brasileños (Fluminense, Flamengo, Cruzeiro, Santos y San Pablo), dos mexicanos (América y Atlas), un ecuatoriano (Liga Deportiva, de Quito), dos colombianos (Cúcuta Deportivo y Atlético Nacional) y un uruguayo (Nacional).
La Copa Libertadores interesa, también, porque la Confederación Sudamericana le entregará al campeón 2.000.000 de dólares, pero la cosecha será paulatina, ya que los dirigentes argentinos saben que el equipo que pase a los cuartos de final recibirán US$ 230.000. De seguir el camino hacia la final, obtendrán 310.000 dólares si están entre los cuatro mejores, mientras quienes accedan a la final se llevarán otros 600.000 dólares. Los partidos decisivos para saber quién será el campeón se disputarán el 25 de junio y el 2 de julio próximo.
No sólo estará en juego la gloria de convertirse en el mejor equipo de América, sino al mismo tiempo se conseguirá el pasaje para disputar el Mundial de Clubes, en Japón.
La prensa chilena responsabilizó a Claudio Borghi por la eliminación de Colo Colo de la Copa Libertadores. "Borghi enterró el sueño de Colo Colo. Tras su salida, el «Cacique» entró en una debacle que lo marginó de la Copa", publicó el diario Las Ultimas Noticias. Además, Gabriel Ruiz Tagle, presidente del club, dijo: "Fue un error la salida de Borghi y lo asumimos".
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