Ben Kingsley y Penélope Cruz, en La elegida, que se verá en la apertura Foto: Distribution Company
Que los festivales de cine abunden en todo el mundo es bueno y malo a la vez. Bueno, porque permiten ver un tipo de cine que sería imposible conocer en circuitos convencionales. Malo, en tanto y en cuanto la sobreabundancia termina desvirtuando esa función. La idea de selección termina convirtiéndose en un número, la mayoría de las veces resultado de sumar lo que hay o, simplemente, lo que queda. Eran muchos cuando hace doce años volvió el de Mar del Plata, pero ahora son muchos más, los más importantes casi siempre con un sesgo político que compite con el cinematográfico.
Tras una primera experiencia en 2007, desde el próximo 30 y hasta el 8 de noviembre se concretará la segunda entrega del conocido como San Luis Cine que, con asesoramiento de Julio Márbiz, reunirá películas, jurados e invitados de diversos orígenes. Ayer, en la Casa de San Luis capitalina, se anticiparon los títulos que durante diez días se proyectarán en el Centro Cultural Puente Blanco puntano, con entrada gratuita.
San Luis Cine estará conformado por tres muestras competitivas "ficción, documental y cortometrajes", con premios económicos "de 50.000, 10.000 y 5.000 dólares, respectivamente", y la informativa Una Mirada al Mundo, que totaliza alrededor de 100 producciones. El jurado oficial será presidido por Ben Gazzara, a quien acompañarán Adriana Aizenberg, Analía Gadé y el director Juan José Jusid, entre otros. En esta sección se verán 17 largometrajes, entre ellos dos óperas primas argentinas, Mentiras piadosas , de Diego Sabanés, y Sangre del Pacífico , de Boy Olmi, además de Bajo las estrellas , del catalán Felix Viscarret, Mutum , de la brasileña Sandra Kogut y Versalles , de Pierre Schoeller, la última actuación de Guillaume Depardieu. Fuera de concurso se verán La elegida , de Isabel Coixet, con Penélope Cruz y Ben Kingsley, en la apertura, y Rebobinados , de Michel Gondry, con Jack Black, en el cierre.
Claudio D. Minghetti