LA SIEMPRE VERDE
Sincopando
A la mujer santiagueña, La sincopadita, El pintao, Nostalgias santiagueñas, La siempre verde, Trem do pantanal, La bolivianita, Santiago del Estero, Luna tucumana, Variaciones sobre la olvidada. (Edición independiente)
Sincopando es una agrupación de los mejores guitarristas santiagueños. Y eso no es poco, porque entre sus filas se encuentran compositores de la talla de Chuni Cardozo, un referente de su región, y verdaderos docentes del instrumento como el brasileño Paulo Coutinho, radicado en esa provincia hace más de una década, Fernando Taboada, Ricardo Cianferoni, y Raúl Vázquez. Al estereotipo del toque extravertido del santiagueño, el quinteto aporta un abordaje distintivo que busca en la complicidad armónica y en la amplitud estilística que abunda en la región. Obras introspectivas tocadas con gran delicadeza y sensibilidad confeccionan un mapa instrumental que va de autores regionales como la zamba "A la mujer santiagueña" de Canqui Chazarreta a clásicos como "Nostalgias santiagueñas" de los Hermanos Abalos.
Gabriel Plaza
Rock N Roll Train, Skies on Fire, Big Jack, Anything goes, War Machine, Smash N Gras, Spoilin´ for a Fight, Wheels, Decibel, Stormy May Day, She Likes Rock N Roll, Money Made, Rock N Roll Dream, Rocking All the Way, Black Ice (Columbia-Sony/BMG).
Cuatro veces, sólo en los títulos de las canciones, el rock´n´roll es nombrado, invocado con nombre y apellido, con el simple rock, o el rockin´, la vida en estado de rock. Es, claro, el nuevo álbum de AC/DC con sus 15 temas en los que nada sorprende y nada es nuevo, y ahí justamente está la gracia: encontrar lo que se busca. Es la tranquilidad, en estos tiempos líquidos e informes, que da que algo, al menos, siga igual; la misma tranquilidad que buscan los niños cuando piden, una y otra vez, el mismo y exacto cuento, la misma película por enésima vez. Será por eso que, con más de 30 años de rock simple, pero efectivo, personal y reconocible (esos riffs de Angus Young, la voz aguda de Brian Johnson, el ritmo punzante e implacable) y a su ritmo (un par de discos por décadas) los AC/DC lograron ponerse al tope de las listas de ventas.
Adriana Franco
Ya me voy yendo, El tamalito, Sirviñaco, Mi burrito cordobés, Soy de la puna y otros. (Edición independiente)
La Plata, y especialmente su universidad nacional, es una gran cantera de buenos músicos. Ahí se conocen, ahí se juntan, ahí comienzan a tocar y cantar y, si tienen suerte, perseverancia y talento, siguen adelante y graban discos. La Oveja Minga, que anda recorriendo escenarios desde 2002, parece entrar en esa categoría de los que siguen adelante.
Se trata de un cuarteto de voces, guitarra y piano, que se dedica a interpretar temas propios y piezas populares locales y de América latina. Lo platense del asunto no es algo distintivo de la música sino de la manera de encararla: con seriedad y minuciosidad, con detalles en los arreglos vocales e instrumentales. Eso parece ser lo que tiene La Oveja Minga en común con otras propuestas nacidas en La Plata. Y lo que tiene de especial es éste tan bello primer disco.
Mauro Apicella
Double Rainbow, Aguas de marzo, Ligia, Falsa Bahiana, Retrato en branco e preto, Izaura, Eu vim da Bahia, Joao Marcello, E preciso perdoar, Just One of Those Things. (Sony BMG)
"No hagas críticas de reediciones -le sugirió al periodista un amigo-. Con tanto álbum nuevo, ¿quién le va a dar bolilla a los discos viejos?", agregó. La defensa fue enfática: "Pero mirá que en el jazz las reediciones tienen tanto o más valor que las novedades. ¿Qué vas a decir si se reeditara en el país, por ejemplo, The Best Of Two Worlds , que se grabó en 1976 y fue la última y magistral muestra de la unión entre Stan Getz y João Gilberto?" El amigo fue concluyente: "Ah, pero ésa es una obra maestra. Con el saxofonista en su madurez justa y el maestro de la bossa siempre 20 casilleros adelantado. Con una Miúcha que brilla y talentos como Oscar Castro Neves, Airto Moreira y Steve Swallow... Y clásicos como "Aguas de marzo", "Ligia", "Retrato em branco e preto". Es un disco tan importante que nunca lo van a volver a editar acá". La buena noticia es ésa: hasta los buenos y escépticos amigos se equivocan.
Ricardo Carpena