Los despidos de trabajadores por la crisis económica internacional pusieron en alerta a los gobiernos provinciales. Al mismo tiempo, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, adelantó ayer que en los próximos días la central sindical fijará su posición en relación con las suspensiones y despidos que afectan a los trabajadores. "Tenemos que ser conscientes y realistas", dijo Moyano, y aseguró: "Observamos que también hay especulación de parte de algunos sectores empresarios que quieren hacer aparecer una cosa más agravada".
En Santa Fe, el ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez, aseguró que los despidos están "congelados", "salvo que estén acordados". "Todos los despidos están congelados por mecanismos preventivos de crisis o por conciliación obligatoria", insistió el funcionario, que hoy mediará entre la automotriz General Motors (GM) y el Sindicato de Mecánicos (Smata). Pese a la conciliación obligatoria, General Motors insiste en que despedirá por lo menos 300 de los 435 obreros de su planta en Alvear (próxima a Rosario) por exceso de stock y fuerte baja en las ventas de unidades.
Al mismo tiempo, la papelera Celulosa Argentina, de Capitán Bermúdez, dejó sin efecto 100 contratos, a los que se suman cerca de 200 en cadenas de electrodomésticos y grandes tiendas y una cifra similar en curtiembres y frigoríficos.
El presidente de la Unión Industrial de Santa Fe, Norberto Velasco, admitió que hay otros sectores laborales con complicaciones. "Las industrias curtidoras de Las Toscas y Esperanza [Arlei y Sadesa, respectivamente] y los frigoríficos, que empezaron con garantías horarias por la situación del mercado exportador, están en dificultades", explicó. El ministro Rodríguez no dudó en señalar que la prioridad de la cartera a su cargo es conservar las fuentes laborales. "La crisis existe y es seria, pero nosotros vamos a utilizar todos los elementos legales disponibles para mantener los niveles de empleo", remarcó Rodríguez.
El jefe de la cartera laboral santafecina aclaró que la crisis de GM es internacional: "Ellos están evaluando una posible fusión con Chrysler, un pedido de un crédito enorme al gobierno norteamericano para poder seguir funcionando. También sabíamos que la empresa iba a dejar de fabricar el Vitara. Por lo tanto ya preveíamos un impacto en el empleo temporario. Sumado a esto hay una menor demanda del mercado externo. Por lo tanto, hay motivos para que se den bajas laborales. Pero la discusión sigue en la provincia y en la Nación".
En la provincia de Buenos Aires, la cartera laboral está haciendo un monitoreo de la situación, cuyo resultado se podría conocer este fin de semana, al tiempo que el vocero del ministro Carlos Cuartango aseguró: "La situación laboral no está en riesgo, todavía. No se han registrado grandes movimientos".
En Mendoza, el ministro de Gobierno, Mario Adaro, confirmó reuniones con el sector privado para la próxima semana para evitar despidos, ya que se han detectado unas 70 cesantías en diversas empresas. En Santa Cruz, la Subsecretaría de Trabajo reconoció que por ahora existen amenazas de despidos, pero aún no se ha concretado ninguno.
En Formosa, dirigentes de las cámaras empresarias y sindicalistas locales se reunieron para establecer pautas para enfrentar la situación. Entre ellas, por ejemplo, acordaron privilegiar el "compre provincial".
Informe de José E. Bordón (Santa Fe) y otras corresponsalías del interior
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