Diario LA NACION

Espectáculos

Miércoles 17.03.2010

Acción al por mayor en una saga

Noticias de Espectáculos: anterior | siguiente
Jueves 28 de abril de 2005 | Publicado en edición impresa 
Calificación LA NACION:
Calificación lectores:

FOTO

Acción al por mayor en una sagaArmas y vehículos poderosos, protagonistas del electrizante film

"XXX 2: estado de emergencia" ("XXX 2: State of the Union", EE.UU./2005, color; hablada en inglés). Dirección: Lee Tamahori. Con Ice Cube, Willem Dafoe, Samuel L. Jackson, Peter Strauss, Scott Speedman. Guión: Simon Kinberg. Fotografía: David Tatersall. Música: Marco Beltrami. Edición: Mark Goldblat, Steven Rosenblum y Todd E. Miller. Presentada por Columbia. 94 minutos. Sólo apta para mayores de 13 años.

Como su nombre lo indica, se trata de una secuela de "XXX", el film de acción que fue un éxito tres años atrás; sin embargo, no están aquí ni su director, Rob Cohen; ni su actor principal, Vin Diesel, ni su personaje protagónico, Xander Cage, aquel que quiso imponerse como una versión actualizada de James Bond. Es probable que a buena parte de los consumidores de este tipo de entretenimientos, el dato los tenga sin cuidado, pero también puede sospecharse que a quienes siguen el género con asiduidad la novedad los desorientará un poco, y quizá los decepcione, tanto por los reemplazos como por los cambios que han acarreado.

Este agente XXX número 2 tiene la rudeza, la fuerza y la energía física de Ice Cube y por supuesto conserva, además de las tres equis tatuadas en la nuca, la pasión por la velocidad y el coraje para atreverse a cualquier desafío físico por disparatado que parezca, pero ha heredado poco y nada del humor de Vin Diesel y ha perdido casi por completo el espíritu romántico.

Lo que no falta, claro, es acción: la hay en cantidad y variedad y en ella intervienen armas y vehículos de toda especie, a cual más poderoso y sofisticado, de modo que detonaciones, enfrentamientos, catástrofes y explosiones se suceden apenas interrumpidas por breves escenas que se ocupan de establecer un hilo argumental. La premisa es similar a la del film anterior: después de sufrir en su propia sede secreta un ataque devastador perpetrado por desconocidos, presuntamente implicados en una conspiración política, al jefe de operaciones de la Agencia de Seguridad Nacional que encarna Samuel L. Jackson le hace falta un agente especial, alguien de confianza, bien entrenado, intrépido, temerario, con experiencia en todo tipo de combates y capaz de desbaratar la enredada conjura desde adentro.

El único candidato posible es Darius, un ex subalterno suyo, tan feroz que ha ido a parar a la cárcel por atacar a un oficial superior, casualmente, el que ahora es alto funcionario del gobierno y encabeza el complot. Se comprenderá que para gente tan experta como ésta, rescatar a un recluso de una supercustodiada prisión militar es tarea casi de rutina: bastan un par de trucos, un plan milimétricamente ejecutado y un helicóptero oportuno. Después, empezará la minuciosa tarea del nuevo XXX, para la cual le serán muy útiles tanto el apoyo tecnológico de atolondrado Toby (otro personaje que sobrevivió del film original) como sus buenos contactos en el suburbio de Washington.

Que ya no se trate de asuntos internacionales, sino de confabulaciones internas y que haya en torno del propio presidente sectores exacerbadamente radicales que ven debilidad en sus políticas moderadas prestan al film un ligero sabor de actualidad. Lo que importa, de todos modos, es el gran festival de violencia y acción y éste está asegurado por el director Lee Tamahori y por una producción que no ahorró recursos ni tecnología para asistirlo.

Nadie va a reclamar por la falta de originalidad del libro ni por la abundancia de clisés ni por las hazañas cada vez más inverosímiles practicadas por el héroe de turno y sus compañeros y que tanto trabajo proporcionan a los dobles de riesgo. Pudo haberse esperado, sí, un tono algo más burlón.

A Willem Dafoe, Samuel L. Jackson, Peter Strauss y el gracioso Michael Roof les sobra oficio para asumir papeles que conocen de memoria. La (exigua) dosis de belleza femenina está a cargo de la rubia Sunny Mabrey y la morena Nona Gaye. La cuestión de si la triple X de Ice Cube es o no preferible al de Vin Diesel, es materia opinable. En cualquier caso, el público seguidor de este tipo de producciones ya sabrá pronunciarse al respecto por medio de la taquilla.

Fernando López

Noticias de Espectáculos: anterior | siguiente
Enviar comentario
  ¿Tenés usuario en Facebook? Ahora podés publicar tus comentarios en tu muro. ¿Cómo hacerlo?
 

Tenés que estar registrado para enviar tu comentario. Registrate - Ingresar - Asociar con Facebook

1 opiniones y 0  respuestas de los lectores
Calificación LA NACION:
Calificación lectores: (1 críticas) :

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
  • 1samengo_marianoVer perfil del usuario

    04.03.0611:57

  • Si tengo que comparar a la primera entrega de XXX con ésta, debo decir de que quedó a mitad de camino y el resultado es bastante decepcionante. Sim embargo, no aburrirá a ese segmento del público siempre en busca de acción ininterrumpida y aventuras vertiginosas. La película en sí no es mala, pero la mayor flaqueza es, sin duda alguna, el triple X de Ice Cube. Carece de todas las cualidades del triple X original(humor y personalidad). El resto del elenco cumple con sus respectivos papeles, desde el villano de Willem Dafoe, hasta el agente líder que es Samuel L. Jackson. Si ya vieron la primera, no vean la segunda, ya que no aporta nada nuevo y saldrán totalmente decepcionados. Aquellos que desconcen las aventuras de XXX, veanla sin problemas.
  • Moderado
    (0) (0)
    Votar
    Responder

Ranking de notas


    Edición impresa | Espectáculos