Unos US$ 105 millones de las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) estuvieron embargadas en forma transitoria por un reclamo de los fondos buitre Dart y Elliot, que pretenden cobrar US$ 1000 millones en bonos que compraron poco antes del default de 2001. La decisión fue adoptada a fines de diciembre pasado por la jueza Barbara Jones, que reemplazaba por las Fiestas al juez Thomas Griesa, en el momento en que el Gobierno cancelaba su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por unos US$ 9500 millones.
El Banco Central informó ayer que el 6 de este mes le pidió a Griesa que liberara los fondos trabados en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York (Frbny, según sus siglas en inglés), argumentando que se trataba de dinero del organismo y no del Gobierno, como afirmaban los litigantes. Además, en la demanda, Elliot y Dart plantearon que el pago al FMI se hacía con reservas de libre disponibilidad y con un objetivo que podía interpretarse como "comercial", por lo que podían ser embargadas.
El Central explicó en un comunicado que el pasado día de Reyes "logró que se dispusiera el inmediato levantamiento de las restricciones a la operatoria diaria contra el compromiso de mantener un saldo mínimo en el Frbny equivalente al 95% de los fondos ingresados sobre fines de año".
Según el BCRA, en el fallo de Jones se interpretó incorrectamente que la ley 26.076 -que ratificaba los decretos que creaban las reservas de libre disponibilidad y disponía el pago al FMI- "cambió la propiedad de las reservas", dando lugar a que los fondos litigantes interceptaran el dinero."Tales pagos cuentan en principio con la doble garantía de provenir de reservas de un banco central, que son inembargables, y de estar destinados a organismos internacionales, cuyos préstamos también son inembargables bajo la ley de Estados Unidos."
El Central negó que esas reservas correspondieran al dinero del Gobierno para pagar al Fondo y aseguró que formaban parte de "la operatoria habitual que el BCRA" hace en el mercado cambiario. El comunicado surgió luego de que el diario Ambito Financiero publicara la versión de un "embargo" de las reservas por esta causa.
La versión de DartFuentes calificadas del Central explicaron que "en realidad, estos fondos no se tocan porque así se acordó entre ambas partes ante Griesa, que ya rechazó todos los argumentos" de los demandantes. Pero en diálogo telefónico con LA NACION desde Nueva York, Dennis Hranitzky, el abogado del millonario Kenneth Dart -que le reclama al país 745 millones de dólares-, dijo que si bien Griesa falló en favor del BCRA, "los fondos están congelados hasta que se decida la apelación". Hranitzky expresó que ya apeló el fallo de Griesa porque considera que "sin duda los fondos son del Gobierno y no del Banco Central".
"El Gobierno le cedió los fondos al Central por un decreto ratificado por ley para cumplir con un objetivo del propio poder político, como era el pago al FMI, en otra demostración de la falta de respeto a la independencia del Central", expresó el letrado. Hranitzky aclaró que el 10 de abril próximo completarán la apelación y que la primera audiencia con los abogados del Central y de la República Argentina se realizará en la primera semana de mayo. "Acordamos con la Argentina terminar con la apelación antes del 15 de mayo", agregó.
Se espera que hasta ese momento la Corte de Apelaciones del segundo distrito de Nueva York resuelva si convalida o no el fallo de Griesa. En otra demanda desarrollada el año pasado, la cámara ya expresó que la decisión de primera instancia bastaba para "descongelar" US$ 7000 millones en bonos de la deuda en default reclamados por Elliot. Esa decisión de segunda instancia permitió, con dos meses de demora, realizar el canje que obtuvo una aceptación del 76 por ciento. El 24% restante, equivalente a US$ 20.000 millones, aún espera una oferta mejor.
Por Martín Kanenguiser
De la Redacción de LA NACION


