BALCARCE (De un enviado especial).- Aquella jornada tranquila del sábado se transformó en una caldera el día siguiente. Y bien temprano. Omar Martínez y Marcos Di Palma protagonizaron un nuevo toque, aunque esta vez el perjudicado fue el menor de la familia de Arrecifes.
Ya en la vuelta previa a la primera serie, Di Palma se encargó de molestar el andar de su rival al chocarlo desde atrás para intimidarlo. Luego, ya en la largada de la competencia, Marcos buscó el sobrepaso por el lado externo de la primera curva.
Martínez mantuvo su marcha y en la salida hacia la recta opuesta el entrerriano realizó el radio de giro ideal: acelerar mientras el auto se corría hacia su izquierda. Como consecuencia, el Chevrolet de Di Palma salió despedido hacia la fila de protección de cubiertas y en un golpe espectacular perdió toda posibilidad de continuar en carrera.
En Mar de Ajó, en la primera fecha del año, en una situación similar fue Martínez quien se despistó al intentar superar a Di Palma.
Si bien para una mirada ingenua la maniobra pudo haber sido accidental, las actitudes reprochables, grotescas, llegaron minutos más tarde, con las reacciones de Marcos Di Palma, que se dirigió al auto de su rival, se metió y, agarrando con fuerza el casco de Martínez, lo insultó.
"¡No sabés perder!", le respondió el Gurí, tan frío como siempre.
Cuando se enteró que ya no podía correr la final (fue el cuarto suplente), Marcos se paseó por los boxes y realizando decenas de declaraciones. "Esto ya pasó. Pero no lo olvido. Tenemos muchas carreras por delante para devolverle la gentileza. Ya van a ver. Pero ya no quiero cruzármelo. No puedo agarrarlo a trompadas, porque ni para eso sirve", indicó Di Palma, en su versión más discreta.
Más tarde, ya cansado de hablar, se subió a su moto particular (la misma con la que hizo "willies" en plena recta principal bien temprano) y con el buzo y el casco de competición marchó rumbo a Arrecifes. "Marcos está loco. Me dijo de todo cuando se me metió en el auto y hasta me amenazó de muerte. Pero ya sabemos quién es. Por suerte, yo pude seguir en carrera y ganar la serie y después la final", comentó el Gurí.
Más allá de ese incidente, los despistes fueron múltiples. Christian Ledesma volcó con su Ford, Mariano Oyhanart se golpeó muy fuerte a seis vueltas del final y Larrauri se pegó contra la protección de neumáticos a poco del final, lo que obligó al ingreso del coche de seguridad con el que se dio por finalizada la competencia.