Fiesta en las tribunas del Monumental, donde se recaudaron $ 691.105 Foto: Fabián Marelli
Las pisadas presurosas muerden los talones en una marcha que parece hipnótica y algo torpe. En un vista general puede afirmarse que hay gente por todos lados, sobre la vereda o el empedrado. Cuesta llegar a las boleterías, a las tribunas, al acceso de prensa, a cualquier lado y en cualquier punto cardinal... Desde Mataderos hasta Avellaneda, desde el Bajo Flores hasta Rosario. Personas, fanáticos que se entusiasman mientras se acercan al destino y suena más fuerte el rugido de la tribuna en Banfield, La Plata o Mendoza. Si algo dejó en claro la 2» fecha del Apertura es que la efervescencia sigue intacta, que el hincha argentino extrañaba esas tardes de gargantas gastadas y choripán al paso.
Tanta ansiedad pareció bien correspondida dentro del terreno. Hubo emociones, más allá de distinguir lágrimas de carcajadas; de pasar sin escalas de la rabieta a la ilusión. Porque el Apertura dio con todo el segundo paso. Después del debut se aflojaron algunas de las tensiones y, lentamente, los equipos parecen adaptarse y olvidarse de los temores que inexorablemente aparecen en cada etapa nueva. Los goles, acaso el momento cúlmine del fútbol, se sucedieron a repetición por las canchas argentinas.
"Populares agotadas." El mismo cartel se leyó en los estadios de River, Independiente y Rosario Central. En el Monumental, precisamente, se registró la mayor recaudación: 691.105 pesos; alrededor de 55.000 personas poblaron las tribunas de Núñez. Un poco más atrás quedaron los partidos Central v. Boca e Independiente v. Belgrano, los dos con 40.000 almas que alentaron de manera incondicional.
Si bien el marco no pareció el mismo, el amor por los colores tampoco faltó en San Lorenzo Colón (25.000 simpatizantes) y Vélez v. Racing (22.000). En el Sur, el clásico entre Banfield y Lanús dejó su colorido con 16.000 hinchas en el estadio Florencio Sola, con capacidad reducida por el trabajo por las obras.
El único punto oscuro se vio en Mendoza, en la presentación de Godoy Cruz ante su gente. El partido ante Arsenal fue suspendido a los 16 minutos del primer tiempo por los serios incidentes entre los hinchas locales y la policía. Ese hecho quedó como aislado desborde entre tanta actitudes sanguíneas.
Pero a no dudarlo: la pasión y goles conforman la fórmula exacta de un espectáculo que conmueve.
Quizá la victoria de Nueva Chicago ante Argentinos por 3-2 no haya sido otra cosa más que un suculento prólogo de lo que vendría. Treinta y una -ocho más que en la inauguración del campeonato; y está suspendido Godoy Cruz v. Arsenal- fueron las conquistas que deparó la jornada, cada una con su significado y su importancia. Al principio o sobre la hora, de penal o de media distancia, de tiro libre o de cabeza... Cada uno con idéntica valía. Hubo que esperar demasiado para repetir una jornada tan fructífera. En un breve repaso sólo sirve retrotraerse a la 17» fecha del Apertura 2005, que dejó 34 tantos para la estadística. Por entonces se destacaron las goleadas de Independiente ante Olimpo por 4 a 0 y la ruidosa caída de San Lorenzo ante Banfield por 5 a 0. De ayer a hoy, con 22 jornadas en el medio.
Si de festejos se trata, sorprende la potencia de los artilleros paraguayos de Newell s. Con tres tantos cada uno, Santiago Salcedo y Oscar Cardozo quedaron en la cima de los goleadores.
El marcador apenas quedó vacío en Vélez y Racing, una perla que no empaña semejante griterío. Mucho menos si se tiene en cuenta que fue el primer 0 a 0 del campeonato; es decir, la primera igualdad sin gritos en 20 encuentros.
Una huella quedó impresa en el Apertura. Se avecina otro episodio. La atracción crece con choques de la talla de Boca v. Independiente y de River v. Racing. Sin duda, la tercera fecha comenzará con el mejor precedente.
Independiente definió con furia las dos victorias en el Apertura. Anteanoche, frente a Belgrano, el conjunto dirigido por Jorge Burruchaga marcó en siete minutos todos los goles del triunfo por 3 a 1; ante Colón, por la 1» fecha, anotó los tantos del éxito por 4 a 1 en apenas 37 minutos.
Los equipos se nutrieron de extranjeros y se vieron los frutos: siete de los 31 goles de la 2» fecha fueron convertidos por foráneos. Festejaron Roberto Jiménez (dos veces), de San Lorenzo; Santiago Salcedo (dos) y Oscar Cardozo (Newell s), Josemir Lujambio, de Banfield, y Santiago Silva, de Gimnasia LP.
EN LAS BOLETERIASSin duda, la vuelta de Ariel Ortega al Monumental, justo ante Newell s, su ex equipo, tuvo un magnetismo especial. La gente se agolpó en el estadio de River y en las boleterías quedaron $ 691.105, la recaudación más jugosa del torneo y sólo comparable con los grandes clásicos en Núñez.
Por Francisco Schiavo
De la Redacción de LA NACION