" Empresa dedicada a la confección y comercialización de ropa para bebes y niños se encuentra en la búsqueda de estudiantes de Diseño de Moda para realizar una pasantía rentada como diseñador de indumentaria. Tareas por realizar: diseño, desarrollo y armado de colecciones para temporada. Se busca una persona responsable, dinámica, con muy buenas relaciones interpersonales y con compromiso con la tarea. Idioma: inglés intermedio. PC: buen manejo de programas de diseño (Corel Draw y Photoshop). Asignación estímulo: $ 600".
Este pedido es el sueño de muchos estudiantes de Diseño de Indumentaria. Y llegó a una de las universidades que dicta esa carrera. No es una excepción. Como éste, cada vez son más los anuncios que buscan desde diseñadores de colecciones hasta armadores de calzado. Lentamente, el mercado ofrece mejores perspectivas laborales, con una franca recuperación de sus oficios.
"Nos llegan muchísimas búsquedas laborales", se entusiasma María Inés del Arbol, coordinadora del área en la Universidad de Palermo (UP). "Desde mayo de 2006 se han incorporado doce alumnos de Diseño de Indumentaria como pasantes en empresas vinculadas con la moda. De estos chicos, algunos ya han terminado su pasantía, otros tienen contrato hasta mediados del 2007 y dos han sido efectivizados. La mayoría son pequeñas o medianas empresas: Keoma, Indular Manufacturas, Huber y Final de Tela. Marcas con más difusión, como Bensimon, Cheeky o Rever Pass, suelen pedir gente con más experiencia para puestos efectivos", explica del Arbol.
"Tenemos una base de 280 personas que están realizando pasantías a través de la Facultad, y de ellos sólo 13 son de la carrera de Diseño de Indumentaria y Textil", indica Vivian Zubiarrain, coordinadora de la Dirección de Pasantías de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Fadu) de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La cifra es tímidamente alentadora: "Pero es verdad que hubo un aumento de pedidos en esta carrera. Hace dos años no teníamos ninguno", indica Zubiarrain.
Los pasantes de la UBA se encuentran desarrollando trabajos de moldería, testeo de productos, manejo de sistema computarizado de tizado, retoque digital, armado de catálogos y desarrollo de productos.
Por otro lado, la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) busca alianzas para potenciar esta tendencia. El convenio firmado con la Fundación Pro-Tejer el 6 de diciembre pasado les permite inicialmente acercarse a la industria textil desde su cadena de valor e integrar el universo académico con la industria.
Egresadas de esta universidad ya trabajan en el área de producto de marcas reconocidas, como Ona Saez, Trossman, Jazmín Chebar, María Vazquez y Class Life.
La Universidad de Morón cuenta con la Unidad de Vinculación, Cooperación y Asistencia (Uvca), que se encarga de coordinar las pasantías para todas las carreras. "Noto un incremento en los pedidos de alumnos de las carreras de Diseño, aunque siguen siendo algo esporádicos, y muchos son para talleres confeccionistas. Aumentan para la época de lanzamientos de nuevas temporadas y para fin de año", explica su coordinador, Daniel Barboza.
Según Marcela Kral, directora de Estudios y Coordinación de la Facultad de Diseño, Arte y Urbanismo, al concluir el tercer año, más del 50 por ciento de los alumnos ha comenzado a desempeñar alguna tarea relacionada con la profesión. "Esta carrera comenzó a funcionar en 2000, y se verifica un incremento del 40 por ciento en la matrícula para este año", aclara.
En la Universidad de Belgrano, Diseño de Indumentaria es una tecnicatura nueva, con alrededor de 50 alumnos. "Ofrecemos charlas de inserción laboral. Alentamos a ser creativos en la confección de los currículum, e informamos cómo presentarse en entrevistas", cuenta el coordinador del área de Empleos, Jorge Montarce. La Universidad suele recibir ofertas para que sus alumnos realicen pasantías en pequeños talleres de la zona de Palermo, y también para salones de venta, donde se puede realizar las primeras experiencias laborales.
Los abusos son la otra cara de este sistema, que por un lado ofrece el siempre difícil bautismo laboral, pero que por otro puede eternizarse, carecer de remuneración o impedir la continuidad del estudio. "Es importante recordar que la pasantía no debe exceder las seis horas diarias, un máximo de cinco días por semana, y que el objetivo es que los alumnos continúen el aprendizaje que les ofrece la Universidad", advierte del Arbol. Del lado de las universidades y del de los alumnos, están todos muy de acuerdo.
Con bolsa de trabajoLos institutos terciarios también tienen puentes hacia el mundo laboral. Por ejemplo, el Instituto Superior Arte & Moda de Buenos Aires, que dicta Diseño en las Artes del Vestido, de 3 años y medio, está organizando una bolsa de trabajo en la Web donde los alumnos puedan publicitarse y mostrar sus trabajos.
"A partir del año último se empezó a notar un incremento en la oferta laboral para alumnos. En 2007 ya hay solicitudes antes de comenzar el ciclo", apunta Claudia Bistuer, directora de estudios de ABM, Instituto de Educación Superior, que dicta Diseño de Moda en tres años, y en la actualidad tiene 500 alumnos. Entre las solicitantes figura Adidas, que solicitó alumnas que promediaban la carrera para el área de producto. "Alentamos a los alumnos para que empiecen sus emprendimientos", cuenta Bistuer. Para eso, los capacitan con miras a la creación de sus marcas, en materias como manejo de presupuesto, marketing, economía y publicidad.
La Fábrica de Diseño de Carolina Aubele dicta la carrera oficial de Diseño de Indumentaria, pero también cursos para especializarse en algún eslabón de la cadena productiva: "Encontramos que hay una demanda importante en el área textil de oficios que antes eran muy comunes. Hay profesionales que se forman en diseño, que pueden crear conceptos de avanzada y marcar tendencias, pero lo que buscan muchas empresas es gente que sepa trabajar con moldería de punto, plano, corte, confección y armado de calzado. El mercado revaloriza los oficios", explica Víctor Medina, rector de la escuela.
Pero en este sector también se puede empezar como socio: "Se contactan personas que quieren comenzar microemprendimientos, que buscan personal para incorporar o asociarse, sobre todo para la creación de talleres", agrega Medina. De pasante a jefe, en un solo paso.
María Paula Zacharías