Mientras mantiene el suspenso en torno a su destino electoral y define si finalmente será candidata a jefa de gobierno porteño o se postulará para pelear por la presidencia, Elisa Carrió volvió a sorprender.
Un día después de confirmar que renunciará a su banca de diputada para dedicarse de lleno a la campaña, la líder de ARI anunció que también se desafiliará del partido que fundó en 2001, para "presidir la coalición cívica desde un lugar de equidistancia".
"Hoy me desafilio de ARI para poder presidir la coalición con todos los sectores que se comprometan", afirmó la jefa de ARI antes de ingresar en el local partidario en el barrio de San Nicolás, en el que jóvenes aristas presentaron la revista Parresía y Libertad.
En diálogo con LA NACION, Carrió aclaró su sorpresivo paso. "Me alejo de la afiliación para ser garantía del ingreso de mucha gente de la sociedad civil que quiere formar parte de un proyecto absolutamente amplio."
La todavía diputada -hará efectiva su renuncia cuando regrese de un viaje al exterior de diez días- también explicó que su ciclo en el Congreso "está cumplido" y afirmó que está feliz por esa decisión. "Quiero probarme a mí misma que puedo vivir sin privilegios ni fueros ni obra social. Es maravilloso", afirmó Carrió durante la presentación, de la que también participaron el piquetero del MTD La Matanza Héctor "Toti" Flores, la socióloga Diana Maffía y la economista Fernanda Reyes. Su reemplazante en la Cámara baja será Fernando Sánchez, de 33 años, responsable financiero de la campaña electoral de 2005.
En diálogo con la prensa, Carrió no dio pista alguna sobre su futuro político. Afirmó estar "en estado de pensamiento" y estimó que comunicará si es candidata a presidenta o a jefa de gobierno porteño "a fines de mes". También dijo que tiene in pectore el nombre del eventual candidato en el puesto que deje vacante. Sin confirmación, circularon los nombres del ex titular del Banco Central Alfonso Prat-Gay, el del economista Rubén Lo Vuolo y el periodista Jorge Lanata.
GenerosidadDirigentes de seguidores de Carrió defendieron su desafiliación de ARI. "Es un gesto de generosidad y un testimonio de que la construcción puede ser diferente. El mensaje a la gente es que no habrá disputas por cargos", afirmó a LA NACION la diputada y secretaria general del partido, Elsa Quiroz. Para el legislador porteño Facundo Di Filippo "entendemos la decisión. La estructura electoral muchas veces no contiene a todos", justificó.
Al margen del optimismo oficial, ya hay disconformidad (por ahora silenciosa) en ARI porteño, donde confiaban en la figura de Carrió para traccionar votos, más allá de eventuales listas alternativas de otros miembros de la coalición.
Por Jaime Rosemberg
De la Redacción de LA NACION