Una alfombra verde entre los edificios de Azca, por G. Pardo y C. Parreño Foto: gentileza Freshmadrid
Un diagrama de conexiones parecido al de una compañía aérea, pantallas que reproducen páginas Web , música, algunas revistas y varios monitores que multiplican videos captados con telefonía móvil. En la muestra de Freshmadrid, que permanecerá hasta el 2 de septiembre en el Marq, en Avda. Libertador esquina Callao, hay algo de descaro. En tiempos de sms y reality shows, FM propone adoptar las novedades en el campo de las comunicaciones para la promoción de la arquitectura emergente. Congrega la producción de arquitectos jóvenes formados en Madrid hacia el año 2000, cuya característica es la mirada innovadora y provocativa. Transitan el límite de la disciplina, incorporando herramientas de otros dominios, transgrediendo las normas e incorporando nuevas estructuras de comunicación para promover la interacción.
Freshforward amplía el panorama con un update que incorpora otros 15 casos mediante videos capturados con teléfonos digitales. La novedad se vuelve obsoleta teniendo en cuenta que las expectativas de la curadora están puestas en una exposición vía telefonía móvil como próximo proyecto. La curadora es Ariadna Cantis y encarna el desenfado con que concibió la muestra. Convocada por el COAM, insiste en que éste es sólo un muestreo, una selección. Pero nada impide que el toque de su varita mágica implique una dosis de consagración. Esta plataforma es democrática e inclusiva. Todo disponible, rezan los protagonistas, mientras se puede bajar los planos de un proyecto ejecutivo o ver trabajar on line, a algunos de los jóvenes profesionales que vienen arrasando con los últimos concursos internacionales. Andrés Jaque, autor del primer chill out católico, sostiene: el secreto radica en el entusiasmo por proponer arquitecturas que incorporen las disputas políticas, sociales y económicas cotidianas , mientras logra colarse con propuestas osadas en ámbitos públicos y privados. Nolaster explora el espacio doméstico, combinando precisión e indeterminación en su proyecto para la Casa OS, en tanto Gonzalo Pardo se vale de una alfombra integradora para dotar al centro financiero de AZCA de nueva identidad urbana.
En tiempos de lenguajes digitales, Freshmadrid es oportunidad. Valiéndose de estéticas y recursos comunicacionales actuales amplía los campos para la acción y la difusión de la arquitectura contemporánea, otorgándoles la cuota de visibilidad y prestigio que jóvenes y desconocidos talentos requieren.
Guillermina Abeledo