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Jueves 18.03.2010
En empresas de EE.UU.

Viernes sin e-mails para reducir el estrés

Las compañías buscan así mejorar el ambiente laboral

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Domingo 28 de octubre de 2007 | Publicado en edición impresa 

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Viernes sin e-mails para reducir el estrésEn algunas empresas, los empleados dedican más de una hora y media diaria a los e-mails Foto: Archivo

WASHINGTON.? Si usted es de los que reciben 1000, 1500 o más e-mails diarios, como es el caso del que esto escribe, hace tiempo que el ?You?ve got mail!?, el ding-dong o el vibrador de su teléfono-agenda-cámara y todo lo demás que jamás necesitará dejó de ser una fuente de alegría o hasta de mera curiosidad. Ahora, ya es sólo estrés.

Por eso, y pensando en gente como usted ?y en su familia, que más de una vez pensó en ahogarlo junto con su telefonito y su laptop? es que un grupo creciente de empresas de Estados Unidos fijó una nueva política para los viernes: no a las corbatas, no al e-mail.

La veda es simple, aunque no menos controvertida y resistida. Los empleados de empresas como Deloitte & Touche, Intel o US Cellular, entre las más conocidas, sólo pueden contestar los correos electrónicos de sus clientes o enviar los "urgentes", pero deben abstenerse del tráfico de mensajes típico de cualquier compañía. Si tienen algo que comunicar, deben llamar por teléfono o decirlo cara a cara.

La política, que en ciertas firmas incluye la aplicación de multas -de 1 dólar por e-mail- a quienes la infrinjan, tiene sus detractores, cuando no sus grupos de resistencia.

Si hasta hay quienes simplemente postergan hasta el lunes el envío de sus e-mails -pero no así su redacción-, con lo que a primera hora ya causaron una avalancha que sólo empeoró el problema por evitar.

Pero tras esa primera fase adversa, afirman en las compañías, el clima laboral mejora muy por encima de lo que fue hasta la veda. Eso, a su vez, alienta a nuevas firmas a sumarse al experimento, según informaron los diarios USA Today y The Wall Street Journal , y a tratar de, por lo menos, reducir el ritmo con que aumenta el tráfico de mensajes electrónicos cada año, con sus obvios problemas.

En 2000 se enviaban 15.100 millones de e-mails diarios; en la actualidad, 97.300 millones, según datos de una consultora internacional IDC. Y cada empleado en Estados Unidos pasó de enviar 37 e-mailsdiarios en 2006 a 47 este año, según otra consultora, Radicati Group, de California.

Pero, ¿cuáles son los problemas de tantos e-mails? Entre otros -y de seguro usted ya vivió algunos de ellos en carne propia-, el enfriamiento de las relaciones con colegas o clientes.

El segundo, la tergiversación del correo, que usted imaginó objetivo, equilibrado y profesional, pero que fue leído como seco, distante y hasta con cierto dejo de fastidio o molestia. Es decir, roces, cuando no la eventual pérdida de un negocio.

Y el tercero, la gestación de cadenas de mensajes inconducentes que a veces serían evitadas o resueltas con apenas una llamada.

"Teníamos cadenas de e-mails con 10 o 20 líneas, enviándose de un lado a otro, con seis o siete personas involucradas y se hacía sencillamente ridículo", planteó el vicepresidente de PBD Worldwide Fulfillment Services, Grez Dockter, una de las primeras firmas en adoptar la veda, hace 18 meses.

El propio The Wall Street Journal invitó a sus lectores a responder una encuesta: ¿cómo se sentirían si sus empresas les impidieran revisar sus e-mails desde sus casas?

El 28% dijo que se sentiría "feliz" y liberado; pero el 29% replicó que estaría "incómodo" y se sentiría "desconectado", en tanto que otro 17% replicó que acudiría al teléfono. Otro 26% fue más drástico: ni aun ahora revisa sus e-mails desde su casa.

Un factor para tener en cuenta, sin embargo, es el alcance que podría tener la "rebelión" interna a la ecuación "viernes = cero e-mail". Los empleados podrían ser críticos o hasta hostiles dada su "dependencia" a los e-mails, anticipa Ken Siegel, presidente de la consultora Impact Group, por lo que no le sorprende que registren conductas de "dos pasos hacia delante, tres o cuatro hacia atrás".

¿Un ejemplo de esa "dependencia"? Si usted ha visto a alguien revisar su BlackBerry o su Palm durante una conferencia o un seminario, ¿cuánto hay de apremio y cuánto de mera costumbre, petulancia o aburrimiento?

La clave está en persistir, dicen las empresas que experimentan, al menos en las áreas en que sea posible. Así, firmas como PBD (400 empleados) o áreas de otras como Deloitte & Touche (700 empleados) muestran hoy mejores índices de satisfacción interna que antes de la veda. Y en el caso de PBD, bajó 75% el tráfico interno de e-mails. A esto se suma un pensamiento contraintuitivo.

Lo lógico es pensar que si una firma prohíbe los e-mails un día a la semana, su competitividad bajará al mismo ritmo que el flujo del correo. Pero podría ocurrir lo contrario. Los 7000 empleados de US Cellular dedican una hora y media diaria de su trabajo a sus correos, estimó su ejecutivo Jay Ellison al diario USA Today, tiempo que no siempre es "productivo".

Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal en EE.UU.

Más e-mails y más dependencia En el mundo

  • En 2000, se enviaban 15.100 millones de e-mails por día. Hoy, se envían más de 97.300 millones.

En Estados Unidos

  • Cada empleado pasó de enviar 37 mails diarios en 2006 a 47 este año.

Los problemas

  • El enfriamiento de las relaciones con colegas o clientes. El aumento de e-mails implica una caída de las relaciones cara a cara.

  • La tergiversación del correo. Un e-mail objetivo y profesional pasó a ser leído como seco y distante.

  • La multiplicación de eternas cadenas de e-mails.

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