En medio de la euforia por la amplia victoria conseguida por Cristina Kirchner en la primera vuelta, algo no cayó bien en el Gobierno, y eso fue la votación de la Capital. El apoyo de los porteños a Elisa Carrió, que superó por 37,7 a 23,6 por ciento a la candidata del oficialismo, despertó fuertes críticas en la Casa Rosada.
El jefe de Gabinete y líder del kirchnerismo porteño, Alberto Fernández, se encargó de demostrar el malestar. "Les pido a los porteños que sean parte de un país y que dejen de votar y pensar como una isla", señaló.
En una conversación con LA NACION, Fernández aclaró que su comentario debía ser interpretado como "un análisis de la realidad" y no como "una crítica a la sociedad".
"Si votaron a Carrió fue porque los sectores medios creyeron que era cierta la tesis de que Cristina es intolerante, irreflexiva y no dialoguista. Pero no es una crítica, insisto, porque en todo caso eso significa que nosotros no supimos transmitirles la idea de que no era así", agregó.
Por la mañana, en diálogo con el periodista Charly Fernández, de Radio América, había cuestionado la posibilidad de que la Capital considerara "soberbia" a la presidenta electa: "El otro día me causó alguna gracia esta idea de que los mayores soberbios del país estaban reclamándole a Cristina su condición de soberbia".
Dicho esto, luego consideró que Carrió había realizado en la ciudad de Buenos Aires una "elección importante" y analizó el contenido del sufragio de la Coalición Cívica: "Ganó con voto propio y con voto ajeno, porque hubo sectores de la derecha que abandonaron a [Ricardo] López Murphy y la acompañaron a ella".
Alberto Fernández debió enfrentarse también con algunos cuestionamientos internos del kirchnerismo. "Es el presidente del PJ de la Capital y lo único que demostró es un rosario de fracasos", manifestó Mario das Neves, gobernador de Chubut. Se refería a las derrotas del kirchnerismo en 2003 (en que Kirchner quedó tercero), 2005 (cuando Bielsa también llegó tercero) y 2007 (Filmus perdió en junio la jefatura de gobierno y Cristina Kirchner ahora se ubicó segunda). Fernández lo ignoró y se centró en la ciudad.
"La Capital tiene impacto nacional y, como los porteños votan siempre diferente del resto del país, al final se da que crean grandes figuras que en los últimos años le hicieron mucho daño al país", explicó el jefe de Gabinete a LA NACION.
Las "figuras" de la ciudadEsas "figuras" tienen nombre y apellido, lógicamente. "En la ciudad ganó siempre Fernando de la Rúa; aquí surgió Chacho Alvarez y de aquí salió Graciela Fernández Meijide. Todos tuvieron impacto cuando ganaron en la Capital, pero después ya sabemos qué pasó en la Argentina", cuestionó.
El presidente del PJ de la Capital y a la vez jefe del kirchnerismo porteño insistió en que lo de él no era una crítica. "Mientras vea que la ciudad vota siempre diferente del resto del país, lo voy a decir. Es un dato objetivo. Al final, crea siempre figuras que después le hacen mal al país", comentó.
Deslizó también una crítica por no advertir el derrame que hubo de la economía nacional a la porteña en los últimos cuatro años.
"Cuando llegamos al gobierno nacional, en la ciudad, el 80 por ciento de los locales estaba vacío. Hoy, no se consigue un kiosco por menos de 100.000 dólares", dijo a Radio América.
De acuerdo con la visión del jefe de Gabinete, ese crecimiento ayudó sustancialmente a la clase media, que anteayer se inclinó masivamente por Carrió y no por Cristina Kirchner, que sólo triunfó en los barrios más pobres, en el sur de la ciudad.
"El crecimiento que demostró la ciudad benefició más a los sectores medios, pero eso no fue tenido en cuenta en la elección. La gente ponderó otras cosas", concluyó.
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