Diario LA NACION

Enfoques

Jueves 18.03.2010
Punto de vista

Tecnología para salvar al planeta

Por Jeffrey D. Sach
Para LA NACION

Noticias de Enfoques: anterior | siguiente
Domingo 2 de marzo de 2008 | Publicado en edición impresa 
Ver opiniones de lectores (1)

FOTO

Tecnología para salvar al planeta... "este tipo de tecnología sólo servirá si su aplicación se difunde, sobre todo en China e India"...

NUEVA YORK.- Semanas atrás, la Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos emitió el informe Grandes desafíos a la ingeniería en el siglo XXI . Su propósito es llamar la atención sobre cómo la tecnología puede ayudar al mundo a encarar la pobreza y las amenazas al medio ambiente. Enumera adelantos potenciales tales como la energía solar barata, la eliminación segura del dióxido de carbono emitido por las centrales, la fusión nuclear, nuevas tecnologías educacionales y el control de los efectos colaterales de los fertilizantes nitrogenados sobre el ambiente. La Fundación Gates ha publicado una lista similar de desafíos en materia de salud mundial. Ambos informes destacan una nueva prioridad global: promover tecnologías avanzadas para lograr un desarrollo sustentable.

Estamos habituados a considerar la cooperación mundial en ciertas áreas: política monetaria, control de las enfermedades o proliferación de las armas nucleares. No lo estamos tanto cuando se trata de promover nuevas tecnologías, por ejemplo, energía limpia, una vacuna contra la malaria o cultivos resistentes a las sequías par ayudar a los pobres agricultores africanos. Por lo general, en vez de ver en ellas otras tantas oportunidades de resolver problemas globales, creemos que su desarrollo incumbe a las empresas y está al servicio del mercado.

Sin embargo, las enormes presiones globales que afrontamos -la gran desigualdad en los ingresos, los daños ambientales masivos, etc.- nos obligan a buscar nuevas soluciones tecnológicas a nuestros problemas. Tomemos por caso la expansión mundial del consumo de energía. La única forma de mantenerla sin correr riesgos es cambiar drásticamente nuestros métodos de producción de energía, propulsión de los automóviles y climatización de los edificios. Depender, como ahora, del carbón, el gas natural y el petróleo, sin reparar en las emisiones de dióxido de carbono, es simplemente demasiado peligroso. Estamos ocasionando cambios climáticos que propagarán enfermedades, destruirán cultivos, traerán más sequías e inundaciones y, quizá, elevarán el nivel del mar a tal punto que se inundarán las regiones costeras.

La Academia Nacional de Ingeniería señala algunas respuestas posibles: aprovechar la energía nuclear segura, reducir el costo de la energía solar, o bien, capturar y almacenar el dióxido de carbono generado por el uso de combustibles fósiles (por supuesto, cumpliendo las normas de seguridad). Pero las tecnologías todavía no están listas y no podemos quedarnos sentados esperando que el mercado las provea. Queremos que sean confiables y aceptables para el hombre común. Eso requerirá cambios complejos en las políticas públicas. Por lo demás, no existen incentivos de mercado que induzcan a las empresas privadas a invertir en su desarrollo.

Este tipo de tecnología sólo servirá si su aplicación se difunde, sobre todo en China e India. Aquí, la innovación tecnológica lanza otro desafío: tendremos que apoyar la transferencia de tecnologías comprobadas a las naciones más pobres. Si los países ricos monopolizan las nuevas tecnologías, no cumpliremos el objetivo de su uso mundial para resolver problemas globales. Por eso el desarrollo tecnológico debería implicar, desde el vamos, un esfuerzo de colaboración internacional.

Los países ricos deben financiar fuertemente estos esfuerzos. Deben llevarlos a cabo en colaboración con naciones pobres y con el sector privado. Los avances tecnológicos logrados pueden brindar a la humanidad beneficios asombrosos. Serán tiempos apasionantes para los científicos o ingenieros que enfrenten los desafíos del desarrollo sustentable.

Jeffrey D. Sachs es profesor de economía y director del Earth Institute, en la Universidad Columbia.

Project Syndicate y LA NACION

Traducción: Zoraida J. Valcárcel

Noticias de Enfoques: anterior | siguiente
1  comentarios y 0  respuestas
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
  • 1lgmourrailleVer perfil del usuario

    03.03.0813:57

  • Esperaba más de este artículo. Pareciera que Sachs no tenía nada que decir y se le ocurrió esto.
  • Abuso (0) (0)
    Votar
    Responder

Ranking de notas