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Retazos de la misteriosa Angela Tesada

Ernesto Schoo
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19 de abril de 2008  

¿Quién fue Angela Tesada? Durante años, en historias del teatro argentino y en memorias de su gente, la encontré incluida en elencos prestigiosos, o encabezándolos, sin más datos que la mención. Busqué en vano un retrato, una foto, la efigie de una mujer que, sin duda, a juzgar por las crónicas, tuvo trascendencia. ¿Era posible que se borrara, sin dejar otros rastros que un nombre, la trayectoria de alguien que, tal vez sin llegar a ser un ídolo, tanto impresionó a sus contemporáneos? Una vez más, Beatriz Seibel, investigadora y amiga de esta columna, tendió su mano generosa y nos envió tres carillas y media sobre las andanzas de esa mujer singular.

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Nacida en Montevideo en 1882, Angela Tesada es mencionada por primera vez a fines de julio de 1898 y en la ciudad de Córdoba, cuando debuta con la compañía española de Andrés Cordero y Soledad Pestalardo, especialistas en dramones de Sardou, Dumas, Echegaray y sus émulos. A los quince años de edad se había casado con un actor de ese elenco, al parecer para cumplir su sueño de ser actriz; bien pronto se divorció y en 1904 la encontramos en Buenos Aires como dama joven de la compañía de Angelina Pagano en el teatro San Martín de la calle Esmeralda. Junto a Pagano y a la célebre Orfilia Rico, Tesada será una de las protagonistas de la comedia de Florencio Sánchez, La pobre gente . Al año siguiente está en el elenco de Jerónimo Podestá, en el Comedia, y actúa en dos grandes éxitos: Amalia , versión de la novela de Mármol, y Locos de verano , estreno de Gregorio de Laferrère. En ese elenco son figuras principales Enrique Arellano y su mujer, Lina Estévez, que se desvinculan de Podestá y, con Angela, salen de gira por Salta y Tucumán. Durante ese viaje se produce un cambio de rubro, cuya razón es imaginable: ahora es la compañía Arellano-Tesada, que en 1909 va de Bahía Blanca a Tucumán, y en 1910 a Montevideo, muy pronto transformada en Tesada-Arellano.

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En Buenos Aires, Angela es notoria por una fuerte personalidad que desafía a las convenciones de la época: es la única mujer del grupo de artistas -bohemios, los llaman- que entre 1906 y 1916 se reúne en el Café de los Inmortales. Vicente Martínez Cuitiño consigna en sus memorias que a ella "le agrada leer, estudiar, discutir, soñar, fumar".

Tesada-Arellano, rebautizada una vez más como Compañía Dramática Rioplatense y en la que figuran otras parejas legendarias, Camila y Héctor Quiroga, Matilde Rivera y Enrique de Rosas, marcha al Brasil, donde, en 1915, presentan Los mirasoles , de Julio Sánchez Gardel, y M hijo el dotor , de Sánchez. En 1916, acaso el actor argentino más famoso de su tiempo, Pablo Podestá, convoca a Angela para encabezar con él un elenco en el Nuevo. En el repertorio, La fuerza ciega , de Martínez Cuitiño; Amor que miente , de Belisario Roldán. En 1919, la Tesada se reúne otra vez con Arellano y ambos estrenan, en el Mayo, El vértigo , de Armando Discepolo. Al año siguiente, en el Apolo, presentan La loba , de Francisco Defilippis Novoa, donde debuta una joven actriz que dará que hablar: Gloria Ferrandiz. En 1921, en ese mismo teatro, Las sacrificadas , de Horacio Quiroga.

Siguen las giras, los estrenos y las habladurías. La revista Martín Fierro , con su característica agresividad, publica en 1925 uno de sus malignos Epitafios (en vida de las víctimas), dedicado a Angela: "En un fumadero de opio/ la Tesada fue a acabar/ su anhelo de disfrutar/ y hacer de goces acopio./ Fue igual que Sarah Bernhardt (mirada con microscopio)". En 1931, un año antes de su muerte, la actriz, ahora como dramaturga, estrenó en el Boedo su primera obra, en un acto, La mala pasión , interpretada por Rosario Serrano y Vicente Sabato.

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