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Yacyretá: Menem dijo que habrá diez turbinas más

Al inaugurar la represa, el presidente argentino provocó sorpresa con un anuncio que nadie esperaba.
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8 de julio de 1998  

YACYRETA (Enviados especiales).- El presidente Carlos Menem sorprendió a propios y extraños cuando en el momento de inaugurar lo que se suponía sería la última turbina de Yacyretá se salió de libreto y anunció el propósito de su gobierno de instalar diez nuevas unidades generadoras en la central hidroeléctrica sobre el Paraná.

Ello implicaría la continuidad de esta obra y obtener fondos frescos por aproximadamente 2000 millones de dólares, "que deberían invertir los privados que se hagan cargo del proyecto".

Técnicos argentinos dijeron que se trata de una idea que ya existía y que ahora fue reflotada por el Presidente, cuya concreción en las actuales circunstancias "resulta difícil".

En cambio, para el empresario Enrique Pescarmona, que proveyó siete de las 20 turbinas instaladas (incluyendo la inaugurada ayer), la idea es absolutamente factible teniendo en cuenta el enorme caudal desaprovechado. Agregó que la compañía que preside estudió detenidamente el tema y se halla en "condiciones de seguir participando en Yacyretá".

La ceremonia

Como estaba previsto, Carlos Menem se encontró ayer con su colega Juan Carlos Wasmosy, del Paraguay, en la zona de obras, para dejar inaugurada la turbina número 20.

El peso total del equipamiento es de 1200 toneladas y fue fabricado por Pescarmona, de la Argentina, y por Siemens, de Alemania. Acompañaron al mandatario argentino los ministros de Economía y Obras Públicas, Roque Fernández, y de Defensa, Jorge Domínguez, entre otros funcionarios.

Tras escuchar los himnos, habló primero Wasmosy y recordó que el 2 de septiembre de 1994 le cupo poner en marcha la primera turbina. "El último desafío es elevar el nivel del embalse de cota 76 a cota 83 para que las máquinas produzcan a pleno una energía utilizando un recurso renovable que no contamina ni recalienta el planeta Tierra". Sostuvo que todavía hay leyes pendientes en ambos países, "que permitirán arreglar problemas de tierras por inundarse y asimismo dar seguridad jurídica a futuros inversores.

Sorpresa y media

Menem, por su parte, dijo que luego de visitar por primera vez Yacyretá "manifesté con los informes recibidos que la represa era un monumento a la corrupción. Mis asesores me aconsejaron que era más conveniente dejar de construir para evitar mayores costos, pero me puse en la tarea de encontrar personas de absoluta confianza presentes aquí, para encarar su reactivación en forma transparente. Puse las cosas en orden, no la casa en orden", ironizó y sorprendió a todos al anunciar las otras 10 turbinas.

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