Reclamo de líneas aéreas patagónicas

Ayuda: tres empresas del sur del país pidieron el apoyo oficial para seguir operando rutas con rentabilidad negativa.
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10 de julio de 1998  

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Las tres transportadoras aéreas patagónicas denunciaron que la demora en el pago de los pasajes oficiales o la asignación de cargas de organismos públicos a terceros intermediarios "atentan contra principios de igualdad y causan un enorme perjuicio a la actividad".

"Nuestras tarifas han sido siempre menores que las ofrecidas por las empresas de correo y, sin embargo, hacen con ellas los contratos, quitándonos una rentabilidad fundamental", enfatizó Daniel Guzmán, director de marketing de Kaikén.

Al mismo tiempo, esta empresa fueguina, junto con TAN, del Neuquén, y la recientemente privatizada Sapsa, de Río Negro, se unieron en el reclamo por la aplicación de fondos al Programa Integral de Desarrollo Aéreo de la Patagonia (Pidap), como única vía para sostener las rutas de rentabilidad negativa, pero imprescindibles para mantener la comunicación regional.

"No estamos aferrados a un subsidio, pero tampoco podemos nosotros seguir subsidiando un esquema que el Gobierno prometió asumir y dejó a la deriva", indicó Guzmán.

Voces de apoyo

Las compañías aéreas obtuvieron el apoyo de la Comisión Nacional de Desarrollo de la Patagonia para reclamar la reasignación de los fondos que en 1994 se destinaron a subsidiar a los transportadores aéreos que desarrollen infraestructura comercial en la región y presten servicios en rutas o tramos internos, y que sean declarados de interés para su desarrollo. Otras empresas, como Aerolíneas Argentinas, LAPA, Austral o SW, que conectan rutas regionales, no fueron incluidas.

El programa permitiría recuperar las conexiones aéreas perdidas con la suspensión de los vuelos de Líneas Aéreas del Estado, mediante la licitación de tramos por subsidiar. "De los $ 12 millones que se utilizaban para LADE, se iban a destinar 8 para el Pidap, por cinco años. Pero fueron cuatro en el 95; 2,1 en 1996, y nada en los dos últimos años." El Pingüino dejó de operar en 1996, al igual que Sapse, creada por el entonces gobernador rionegrino Horacio Massaccesi en 1998. Transformada en sociedad anónima y sin aeronaves propias, Sapsa fue adquirida recientemente por la empresa de transporte terrestre de pasajeros Vía Bariloche, que reanudará los servicios el 31 del próximo mes. "Las perspectivas de rentabilidad son lejanas", indicó el ejecutivo Ricardo Rosso.

A ellos se agregan TAN, convertida también en sociedad anónima y mayoritariamente privatizada, que opera en 83 frecuencias semanales en 12 aeropuertos de la región.

Ocho senadores patagónicos se sumaron al pedido empresarial para la inclusión de los fondos del Pidap en el presupuesto de la Secretaría de Transportes.

"Hay conceptos difíciles de comprender. ¿Qué son poco más de dos millones para reactivar la comunicación en la Patagonia en comparación con los 233 que se destinarán a ampliar las líneas de subtes de Buenos Aires?, preguntó Guzmán.

Pero su reclamo no se agota en el subsidio. Tanto Kaikén como TAN sostienen que la mayoría de sus rutas operan a un promedio de entre 45 y 55% de ocupación, cuando el piso de rentabilidad se sitúa en el 73 por ciento.

"No estamos locos para trabajar así. Es que cuando se han superado los US$ 150 millones de inversión, no podemos depender de algunos miles o cientos de miles. El nuestro es un camino sin retorno", sostiene el ejecutivo.

Los empresarios sostienen que la privatización de los aeropuertos significará mejoras imprescindibles, ya que la mayoría no cuenta con instrumental de apoyo a la navegación.

A su juicio, los desperfectos en Ezeiza, cabecera de la región aérea centro, pusieron de manifiesto las limitaciones del aeropuerto de Comodoro Rivadavia como eje de la región sur.

Pero, al mismo tiempo, advirtieron que la operación Aeropuertos 2000 también significará un aumento de las tasas y derechos a empresas y usuarios. "En el aeropuerto privado de Ushuahia se pagan $18, mientras que en Aeroparque, 3. Y la primera consecuencia de la elevación del costo será la retracción de la demanda", destacó.

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