Tras una dramática sesión, el vicepresidente Cobos desempató la votación al rechazar el proyecto oficial de retenciones

La resolución 125, el papel del Estado y la redistribución del ingreso, en debate
Gustavo Ybarra
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17 de julio de 2008  

Con el voto del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, obligado por el empate entre el oficialismo y la oposición, el Senado rechazó esta madrugada el proyecto de retenciones móviles y le provocó al gobierno de Cristina Kirchner una severa derrota política y al kirchnerismo el mayor golpe en cinco años en el poder.

“No creo que esto sea motivo para poner en riesgo el país, la gobernabilidad, la paz social. Quiero seguir siendo el vicepresidente de todos los argentinos, el compañero de fórmula hasta 2011 de la actual presidenta de los argentinos... La presidenta de los argentinos me va a entender... No puedo acompañar”, dijo Cobos a las 4.24 al dar a conocer su rechazo.

Tras más de 17 horas de debate, la oposición sumó al santiagueño Emilio Rached (Frente Cívico) y consiguió 36 votos, el mismo número logrado por el oficialismo gracias al aporte del catamarqueño Ramón Saadi. Así, Cobos se vio obligado a desempatar, cerca de las 4 de hoy, y lo hizo contra la iniciativa del gobierno que él mismo integra.

El rechazo del controvertido proyecto oficialista, que había sido aprobado por la Cámara de Diputados doce días atrás, fue recibido con algarabía, llantos y abrazos por los productores ruralistas concentrados en el Rosedal, en Palermo, y con desconsuelo y resignación en las carpas oficialistas montadas en la Plaza del Congreso.

El resultado de la votación fue incierto y dramático hasta poco antes de las 3, cuando desde la oposisición el presidente de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, pidió acelerar los discursos y la presencia de Cobos en el recinto. Ese reclamo llevaba consigo la certeza de que la paridad exigiría la intervención del Vicepresidente.

Ernesto Sanz, senador radical por Mendoza, instó a Cobos a pensar en el país y votar “en contra” de la resolución 125 de retenciones móviles. “Ojalá Dios lo ilumine porque muchas cosas están en juego en la Argentina”, le dijo de “mendocino a mendocino”.

Fue cuando tomó la palabra el presidente del bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Angel Pichetto. Su discurso fue dramático y marcó el reconocimiento tácito de que la votación se le escapaba de las manos al oficialismo. Por eso, la presión sobre Cobos fue muy fuerte. “Sería increíble que un vicepresidente vote en contra de su propio gobierno salvo que lo quieran debilitar, herir de muerte o quieran empezar a aniquilar” a la administración nacional, dijo Pichetto cuando el reloj marcaba las 3.20 de hoy.

“¿Qué pasó? Hace menos de 100 días teníamos un bloque mayoritario donde las manos sobraban... El año que viene hay elecciones. Si las ideas de los hombres y las mujeres del campo son tan buenas, el gobierno al que pertenezco va a tener un mal resultado en las urnas, es probable, es posible”, admitió.

“Usted tiene una gran responsabilidad institucional, histórica; espero que la ejerza con responsabilidad y prudencia de un hombre de Estado”, le rogó el senador por Río Negro a Cobos.

A las 3.48 se votó y el tablero marcó un empate en 36 votos. Cobos justificó brevemente por qué votaría en contra. Habló de la necesidad de alcanzar la unidad del país y el consenso. “El país está esperando que de acá salga algo consensuado”, afirmó, y remarcó: “Sé que formo parte de este gobierno y que vengo de otro espacio político y esto me permite disentir en algunas cosas”.

Cerca de las 22, el kirchnerismo se encontraba al frente por apenas un voto, gracias a la definición del peronista Saadi a favor de la iniciativa del Gobierno, pero, dos horas más tarde, se daba por seguro que, en forma sorpresiva, el que iba a rechazar el proyecto era Rached, que durante toda la jornada había sido víctima de fuertes presiones de su gobernador, Gerardo Zamora, para que apoyara al Poder Ejecutivo.

Después de la medianoche, en los pasillos de la Cámara alta circulaban versiones de todo tipo, mientras el aire triunfalista de los representantes kirchneristas a partir del anuncio del voto de Saadi cambiaba por un creciente clima de preocupación.

Desde las bancas kirchneristas se escuchó repetido hasta el cansancio los argumentos elaborados por el Gobierno en estos cuatro meses de conflicto. Es decir, que lo recaudado por las retenciones servirá para “mejorar la redistribución de la riqueza”, por un lado, y que quienes se oponen a la decisión del matrimonio Kirchner están comprometidos en un virtual complot para derribar a Cristina Kirchner, por otra parte.

La oposición machacó en su intención de modificar la iniciativa aprobada hace una semana y media por la Cámara de Diputados por el apretado margen de siete votos, cuestionando el manejo discrecional de fondos para obras públicas entre las provincias y la postura adoptada por el Gobierno en estos cuatro meses de conflicto.

37 La oposición, con el voto de Cobos, consiguió imponerse

36 El oficialismo sólo logró ese número de votos y perdió

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