Suscriptor digital

El kirchnerismo no descarta la expropiación de Aerolíneas

Lo admitió el diputado Rossi en caso de que fracasen las tratativas con Marsans
Laura Serra
(0)
23 de agosto de 2008  

La sanción que en la madrugada de ayer la Cámara de Diputados le dio al proyecto de rescate de Aerolíneas Argentinas y Austral –pasó al Senado– dejó en claro una certeza: que el Gobierno adquirirá las acciones de ambas compañías, hoy en manos de la española Marsans, al precio que apruebe el Congreso. A tal punto el oficialismo parece dispuesto a hacer valer esta voluntad que no descarta la posibilidad de la expropiación de las compañías si la negociación con Marsans no finaliza en buenos términos.

Un primer pronunciamiento en ese sentido lo hizo ayer el jefe del bloque oficialista de la Cámara de Diputados, Agustín Rossi (FPV-Santa Fe), habitual vocero de las decisiones de la Casa Rosada. El legislador afirmó, en diálogo con La Nacion, que si no se llega a un consenso con Marsans en materia de precio de las aerolíneas, el Gobierno avanzaría en la expropiación de las compañías aéreas. Esto significa que la compra de las acciones se haría de manera unilateral.

Por lo pronto, el Gobierno pretende un marco de acuerdo con Marsans para proceder al rescate de las aerolíneas por medio de la compra de sus acciones. Este método fue el que aprobó en la madrugada de ayer, tras un debate intenso de casi 14 horas, la Cámara de Diputados.

El oficialismo cosechó una avalancha de apoyos que no esperaba: 167 votos positivos contra 79 negativos. Allí comulgaron desde el Frente para la Victoria y sus tradicionales aliados hasta el bloque SI, de Eduardo Macaluse, más Claudio Lozano (CTA), el Movimiento Popular Neuquino, el Partido Renovador de Salta y los diputados de Consenso Federal, que responden al vicepresidente Julio Cobos.

Los restantes bloques de la oposición votaron en contra tras advertir que el mecanismo adoptado, es decir, la compra de las acciones a Marsans, significará que el Estado argentino asuma el pasivo que dejará el grupo español, de 890 millones de dólares.

Pese a las críticas, el diputado Rossi reivindicó el camino emprendido por el Gobierno. "Podrá resolver una situación difícil, en la que en el medio se halla una empresa extranjera de fuertes vínculos con el Estado español, de manera consensuada en principio. Ahora bien, si se hace de manifiesto que ese consenso no es tal, sobre todo por voluntad de la empresa, entonces se abren los otros caminos", enfatizó a LA NACION.

-¿Cuáles son esos caminos?

-El más similar a lo que hoy ofrece el Gobierno -que es la compraventa de acciones basadas en un contrato- es el de la expropiación, que es la compra de las acciones de una empresa por vía unilateral.

-¿Será el "plan B" en caso de que no prospere la negociación con Marsans?

-Existe la posibilidad, y vuelvo a decir que tiene la ventaja que coincide mucho con los pasos que estamos dando ahora.

Apoyos y críticas

La posibilidad de expropiar Aerolíneas Argentinas y Austral de Marsans no sólo la baraja el oficialismo; también la propusieron, aunque como primera alternativa, los diputados del socialismo y de Consenso Federal.

"Nos parecía que era mucho más limpia porque allí es el Estado el que puede fijar un precio a través del Tribunal de Tasaciones, tomar un período para la reestructuración y, además, decirle al procurador general de la Nación que empiece las acciones legales y penales correspondientes para los responsables del colapso de las aerolíneas", enfatizó la cobista Laura Montero (Mendoza).

El socialismo -que votó en contra del proyecto oficial- propuso la expropiación porque desconfía de Marsans. "Después de todas las denuncias por vaciamiento por parte del grupo español, es imposible sentarse con ellos para hacer un acta acuerdo de compraventa", sostuvo Silvia Augsburger (Santa Fe).

Tanto el proyecto oficial como la expropiación fueron rechazados por Jorge Sarghini (Justicialismo Nacional), que propuso el camino de la quiebra con continuidad de la empresa. "Si vamos por la vía de la expropiación, también estaríamos expropiando el paquete accionario y, por lo tanto, los argentinos también nos estaríamos haciendo cargo de la deuda que contrajo una empresa privada", advirtió el legislador.

"Quiero mandar a la quiebra a Marsans porque pretendo que ningún argentino pague impuestos para hacerse cargo de su deuda", exclamó.

En diálogo con LA NACION, Rossi no desconoció el problema de la deuda. "Tanto la alternativa de la compra de acciones de una empresa como la expropiación conllevan una tasación que seguramente confrontará el activo menos el pasivo", admitió.

La oposición insistió. "Es doloroso ver que se entregó Aerolíneas Argentinas saneada -con 750 millones- por un euro a Marsans, y que ahora analizamos la posibilidad de comprarla haciéndonos cargo de un pasivo ajeno a nosotros", machacó Federico Pinedo (Pro-Capital), quien criticó con dureza la gestión del secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

Rossi, en cambio, la defendió. "Aerolíneas es una empresa privada, no una concesión. Desde 2003 en adelante, el Estado impugnó los balances que presentó Marsans por estar sobrestimados; cuando se hicieron las correcciones, en 2006, recién ahí se aprobaron los balances -enfatizó-. El vaciamiento de Aerolíneas no se dio en la gestión kirchnerista; se dio desde 1991, con Iberia. Además, a Marsans lo fueron a buscar los de la Alianza."

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?