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Llinás redobla la apuesta por un lenguaje distinto

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11 de octubre de 2008  

Historias extraordinarias es, antes que nada, un sobresaliente ejercicio cinematográfico que lleva la firma de Mariano Llinás, muy aplaudido y premiado, con justicia, en el último Bafici (ganó en la competencia argentina y recibió, además, el reconocimiento del público), que se proyecta desde hace una semana en el C. C. 25 de Mayo y en el Malba, en funciones especiales.

El film del autor de la también singular y en extremo divertida Balnearios (a esta altura un clásico del cine indi argentino de la última década), rodada originalmente en digital, tiene además de un singular trazado narrativo (tres historias en 18 episodios que necesitaron más de cuatro horas de metraje, numerosos personajes, locaciones y situaciones que abordan diferentes géneros, incluso el bélico), casi un manual de recursos, guiños y búsqueda premeditada de reacciones, acerca de cómo hacer una película que dentro de las estructuras industriales podría ser de altísimo presupuesto, con mucha habilidad y para gran regocijo de los cinéfilos empedernidos.

Se trata de los relatos que tienen como figuras centrales a tres forasteros, identificados cada uno con una inicial: H, X y Z, cada uno con una misión, que se irán revelando de a poco. Capítulo tras capítulo, Llinás describe lugares, situaciones, sus actitudes frente a las circunstancias y los hechos de los que son protagonistas o simples testigos, a partir de un relato en off (con las voces de Daniel Hendler, Juan Minujin y Verónica Llinás), escrito con formato literario, de manera que estos cuentos ilustrados no requieran diálogos entre los personajes.

Cada uno de estos bloques causa inquietud por conocer el siguiente, y esta estructura hace sostenible una duración fuera de lo común, nunca antes probada por el cine local, un mérito atribuible a un guión que abreva en diferentes géneros -suspenso, humor, amor e incluso aventura- con igual suerte. Es necesario reconocer que Llinás ya había sumado valiosos puntos con su falso tríptico documental Balnearios y que dentro del cine proclamado independiente sabe cómo acumular prestigio en forma genuina.

Es importante aclarar que el cine de Llinás no es elitista ni masivo, no obstante su estructura será mejor apreciada por el público cinéfilo. Sus películas son joyitas ideales para ser exhibidas, como en este caso, fuera de los circuitos comerciales habituales, y allí convertirse en obras de culto. También por TV (su principal aporte es del canal de cable I-Sat), en algún ciclo que dé lugar a este tipo de audacias que recuperan la esencia del cine, más todavía en lo que a producción nacional se refiere.

Llinás yuxtapone ideas: la idea de su propia imagen en la pantalla, la de él mismo empuñando una cámara viajera por los paisajes y las arquitecturas de lugares muy distantes de los reconocibles, los de siempre. Hay largos discursos que tienen o no que ver con lo que se vio, se ve o se verá; hay relaciones claras y otras, no tanto. Hay historias lineales y otras que se cortan y vuelven a aparecer más tarde. Hasta hay recuerdos, en especial uno que recrea un episodio de la Segunda Guerra Mundial, que incluye tanques de guerra y hasta fogonazos. Llinás maneja el ritmo de acuerdo a lo que cuenta y, en ningún momento deja que este decaiga y perjudique al conjunto. Hay buenos encuadres, mejor iluminación y un montaje preciso.

Otro mérito es que esta obra, no obstante su sesgo megalómano, es realmente independiente, con presupuesto mínimo. El mismo Llinás ha explicado cómo su superproducción fue hecha a pulmón con un poco de aquí y de allí y con una planificación precisa y buena voluntad de todo un equipo, sin subsidios oficiales. Un milagro argentino por el que hay que felicitar al autor y esperar que siga generando sorpresas tan gratas y trascendentes para el cine nacional como en su momento fue Pizza, birra, faso .

En suma, Historias extraordinarias es una excelente muestra de todo lo que Llinás y su equipo saben y pueden hacer; una obra que trasciende todo el cine nacional visto en los últimos tiempos. No es poco.

Historias extraordinarias

(Argentina/2008), de Mariano Llinás. Con Walter Jacob, Agustín Mendilaharzu, M. Llinás. Fotografía: A. Mendilaharzu. Montaje: Alejo Moguillansky, Agustín Rollandeli. Música: Gabriel Chwojnik (245 min.). En el Teatro 25 de Mayo (Triunvirato 4444), los sábados, a las 19 (6 pesos), y en el Malba (Figueroa Alcorta 3415 (10 pesos, 5 a estudiantes y jubilados), los domingos, a las 18.30.

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