Suscriptor digital

Trasladan a Videla a la cárcel en Campo de Mayo

Luego de 10 años, la Justicia le revocó la prisión domiciliaria
Gabriel Sued
(0)
11 de octubre de 2008  

En un nuevo hito del proceso de juzgamiento de los militares de la última dictadura, la Justicia revocó ayer la prisión domiciliaria del ex presidente de facto Jorge Rafael Videla y lo alojó en una cárcel situada en la unidad militar de Campo de Mayo, custodiada por el Servicio Penitenciario Federal (SPF), donde ayer pasó la noche entre rejas.

La decisión la tomó el juez federal Norberto Oyarbide, que investiga a Videla en dos causas: en una se indaga sobre un plan sistemático de apropiación de hijos de desaparecidos durante la dictadura; en la otra, sobre el secuestro de los empresarios Gutheim, en 1976, en la que Videla contaba con una prisión preventiva.

En respuesta a un pedido de las Abuelas de Plaza de Mayo, el magistrado decidió reanudar la prisión preventiva del ex dictador en la causa por el robo de bebes y revocar, en los dos expedientes, la prisión domiciliaria. Se basó en un fallo de la Cámara Federal porteña, que indica que la edad del acusado (tiene 83 años) no justificaba la aplicación automática del beneficio del arresto domiciliario. Con ese argumento, hace dos meses se encerró en la cárcel de Marcos Paz al ex integrante de la Triple A Rodolfo Almirón.

La resolución se conoció ayer al mediodía. Para entonces, Videla ya estaba siendo sometido a exámenes médicos, previo a su alojamiento en la unidad 34 del SPF. Antes había pasado rápidamente por los tribunales federales de Retiro, donde Oyarbide le notificó el cambio de planes.

El ex dictador estaba preso en su departamento del barrio de Palermo, desde junio de 1998.

En la causa por el robo de bebes, lo detuvo el entonces juez federal Roberto Marquevich, que primero lo mandó a la cárcel de Caseros. Esa prisión preventiva venció en 2005, pero para entonces Videla estaba detenido por otras causas. Antes, había estado preso por la condena de prisión perpetua que recibió en 1985, en el histórico juicio a las juntas militares, pero había quedado en libertad en 1990, gracias a un indulto decretado por el entonces presidente Carlos Menem.

En su fallo, Oyarbide explicó que había decidido volver a analizar si correspondía reanudar la prisión preventiva en la causa de robo de bebes a raíz del fallo de la Cámara Federal, que el año pasado anuló el indulto de Menem. El beneficio del arresto domiciliario es una facultad discrecional del juez.

La cárcel en la que quedó encerrado Videla no es una prisión común, pero tampoco un penal castrense. La creó el año pasado la ministra de Defensa, Nilda Garré, para evitar la dispersión de los represores en distintos cuarteles del país. La custodia de los detenidos depende del SPF, pero la unidad militar la controla el Ejército.

La selección de la cárcel, sostuvo Oyarbide, responde a los problemas de salud que padece el ex dictador. "Luego de practicarse los estudios médicos sobre la persona de Videla y realizados los informes pertinentes por parte del Cuerpo Médico Forense -dice el fallo-, se determinó que el Instituto Penal Federal Campo de Mayo cuenta con el equipamiento, infraestructura y personal necesarios a los efectos de atender cualquier emergencia médica que pudiera sufrir el imputado."

La decisión del juez fue rechazada por uno de los abogados de Videla. Adolfo Casabal Elía dijo ayer a LA NACION que su defendido había estado más de 26 años en prisión y que en ese entonces le correspondía la libertad condicional aunque estuviera condenado a prisión perpetua. "Esto no es justicia: es venganza. Quieren que Videla se muera en la cárcel", dijo.

Aunque festejaron la decisión de revocar la prisión domiciliaria, en Abuelas de Plaza de Mayo objetaron la resolución de Oyarbide. "Para nosotros es inaceptable pensar que eso es una cárcel común. Durante la dictadura, ahí estaba la cárcel de encausados, donde había detenidos desaparecidos. Ahí, además nacieron dos bebes en cautiverio, que todavía estamos buscando", dijo a LA NACION Luciano Hazan, abogado del organismo defensor de derechos humanos.

En su nuevo lugar de detención, Videla deberá aguardar la resolución de por lo menos cinco causas en las que está procesado por diversos delitos en contra de los derechos humanos ocurridos durante la dictadura.

El paso de los años

  • Todo el poder: en el centro, durante uno de los actos oficiales que encabezó como presidente de facto, tras el golpe de Estado de 1976. A su derecha, Emilio Massera; a su izquierda, Orlando Agosti. El paso de los años
  • Tras el indulto: luego de que Menem dictara el indulto que lo dejó en libertad, Videla y su esposa asistieron, en 1995, a una misa en homenaje a "los caídos en la lucha contra la subversión".
  • Ante la Justicia: durante su prisión domiciliaria, Videla debió asistir numerosas veces a los tribunales federales de Retiro para ser interrogado por la represión ilegal durante la dictadura.
  • ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?