Una clausura a toda orquesta, en Bariloche

Se destacó la soprano María del Rocío Giordano
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22 de octubre de 2008  

BARILOCHE.- Las últimas jornadas del ciclo, llevadas a cabo en el Hotel Llao Llao permitieron valorar en su justa medida las virtudes artísticas de la soprano María del Rocío Giordano, que recientemente participó en la selección organizada por el Teatro Colón para encarar el personaje de Adina de L?elisir d?amore , de Donizetti, durante la temporada 2009, además de haber obtenido otras importantes distinciones en diversos concursos.

Precisamente, junto a su maestra de repertorio lírico y pianista Susana Cardonnet, ofrecieron un recital de muy alto valor artístico provocando, a lo largo de todo su desarrollo, un verdadero placer por la musicalidad, el refinamiento y la subyugante personalidad que emana de la cantante, así como también por la sobriedad y límpida ejecución de la pianista.

Incluyendo páginas de Haydn y Schubert en alemán, arias de Donizetti, Bellini y Puccini, en italiano, dos en francés con Gounod y Bizet y en español con Vives y Gustavino, se tuvo evidencia de la amplitud de su repertorio, en todos los casos en acertado estilo, así como de que timbre y color parecen apuntar a un futuro alejado de coloraturas para voces aflautadas.

En la misma jornada se asistió a una amable noche de tango con el Quinteto Real encabezado por César Salgán (piano) con un grupo de músicos consagrados, tal como había sido durante la cena de gala con la Tuxedo Jazz Big Band, dirigida por Daniel Schnock. Por ultimo y para lamento de todos, porque finalizaba la propuesta de la Semana Musical Llao Llao, se llevó a cabo la noche de clausura con la actuación de la Sinfónica de la Universidad de Cuyo, dirigida por David Handel con el consagrado pianista cubano Roberto Urbay como el sobrio y atinado solista del siempre brillante Concierto Nº 1 para piano de Tchaikovsky, objeto de una vibrante versión que provocó un largo y cálido aplauso.

En la segunda parte, la agrupación transitó por momentos del gran sinfonismo de los complejos y largos dramas de Wagner, uno de los cuales ?la obertura de Tannhauser?, fue el mejor interpretado por el director y ejecutado por la orquesta ya que se engalanó con la magnificencia y el clima de solemnidad germana que emana de su discurso. Fue aquí donde se valoró la importancia que tiene la existencia de la Orquesta de la Universidad de Cuyo fundada en 1948 por Irineo Fernando Cruz y el director del Conservatorio de Música y Arte Escénico, Julio Perceval, así como también la necesidad de que su funcionalidad debería ajustarse con mayor rigor a un reglamento laboral para contar con una conformación de planta completa que permita enriquecer el repertorio.

Al cierre, Martín Nijensohn y Marcelo Moscovich, agradecieron al público por el apoyo recibido, presentaron al plantel de colaboradores que recibió un cálido aplauso, muestra elocuente de su diligencia y amabilidad y se dieron el lujo de anunciar el próximo festival 2009 con algunos artistas confirmados como Frederic Vaysse Knitter, el Cuarteto Ferpsycordes, el dúo Hermanas Ferwey, la violinista Fredericke Saeijs y la chelista Maya Bogdanovic, realidad que certifica una planificación prolija, de alto nivel y sin pausa.

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