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Entre la emoción y el compromiso, finalizó Vidas robadas

La telenovela protagonizada por Facundo Arana, Jorge Marrale, Soledad Silveyra y Mónica Antonopolus vivió su gran cierre anoche en el teatro Opera; mirá el video
Azul Cecinini
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30 de octubre de 2008  • 16:26

"¡Dante, Dante, Dante!" "¡Nachaaaa!" "¡Te queremos Astor, te queremos!" En la vida real seguramente nadie querrá encontrárselos, pero en la ficción "los villanos" de Vidas robadas se llevaron casi todos los aplausos y ovaciones de la noche.

Uno a uno, los actores que trabajaron en la ficción de Telefé protagonizada por Facundo Arana, Jorge Marrale, Soledad Silveyra y Mónica Antonopolus fueron llegando al teatro Opera para ver junto con el público el desenlace de la historia, que alcanzó ayer un promedio de 31.1 puntos de rating, el más alto de todas sus emisiones, convirtiéndose en lo más visto del día. El promedio en los 131 programas que tuvo al aire fue de 16.0 puntos.

Emocionados, cansados -algunos habían terminado de grabar horas antes- y un poco abrumados por el cariño de la gente, todos coincidieron que el balance que hacen de este trabajo es sumamente positivo.

"Haber hecho este trabajo es un privilegio enorme y una responsabilidad muy grande. Esperemos que el final esté a la altura de la expectativa", expresó Juan Gil Navarro a lanacion.com al pasar por la transitada alfombra roja del evento, en donde los actores tuvieron su contacto con la prensa.

En tanto, Mónica Antonopolus comentó: "Todavía no caigo, es raro todo esto. Hay una mezcla de emociones, cansancio, nervios y nostalgia".

"Fue una tira que nos comprometió a todos, como actores y como ciudadanos. Hemos concientizado sobre la trata de personas", aseguró Carlos Portaluppi.

¡Queremos pasar!

Desde temprano, cientos de personas hicieron largas colas para poder tener un lugar preferencial en las butacas del teatro. Algunos, felices con sus entradas en mano, pudieron disfrutar en vivo y en directo del final la novela mientras que otros se apretujaron en la puerta pidiendo a gritos a Claudio Villarruel gerente de programación de Telefé, que los dejara pasar, pero no tuvieron suerte. Como premio consuelo los que se quedaron irremediablemente sin lugar pudieron ver el capítulo a través de una pantalla gigante ubicada en la puerta.

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El final impensado, que no pasó

¿Qué fue de la vida de Kurtz, Astor, Dante, Nicolás y Nacha? En la primera media hora de la novela, se supo el final de Nicolás (Gil Navarro), un desquiciado personaje que hasta último momento dio pelea y casi, casi se sale con la suya y asesina al héroe.

Durante la incertidumbre de no saber si Bautista (Arana) estaba vivo o muerto, los seguidores se fueron enterando de los destinos de los otros personajes clave. El trágico final de Astor (Jorge Marrale) en manos de su ex discípulo Dante (Adrián Navarro). [Un momento de los más aplaudidos en el teatro junto con la inesperada -esperada- reaparición del protagonista].

En tanto, Kurtz terminó detenido gracias a los datos que Astor le pasó al fiscal Pascale y tras arrestar al "pez gordo", esa red de tráfico de personas que mantuvo al filo de la vida y la muerte a Juliana (Sofía Elliot) durante toda la trama de Vidas robadas quedó desarticulada.

Por su parte, Nacha (Virginia Innocenti) decidió por una vez en su vida empezar a recorrer su camino sola y volver a sus raíces, lejos de los hombres que tanto tiempo digitaron sus horas.

Para sorpresa y esperanza de todos los presentes -y seguramente de los que estaban frente a la pantalla- finalmente Bautista no estaba muerto y reapareció en la piel de Raúl Petrianera. ¿Cómo? Sí, el héroe se convirtió en un testigo encubierto y por lo tanto debió abandonar a su familia para vivir con otra identidad. Eso sí, junto a la mujer que ama, Ana, que también debió cambiar su nombre por cuestiones de seguridad.

Por último, Rosario (Soledad Silveyra) y Juliana (Sofía Elliot) consiguieron disfrutar de un presente juntas y sin psicópatas cerca.

¡Gracias, gracias, gracias!

En el teatro, como anfitrión de la velada se hizo presente Mariano Peluffo, aunque tras el final de la novela tomó la posta Arana y presentó a sus compañeros de elenco, agradeció a la gente el apoyo a la novela y además, aprovechó para remarcar: "No nos olvidemos de todas las Marita Verón [una de las víctimas de la trata de personas] y si saben algo denuncien".

Además, entre los presentes en el escenario estaba la madre de Verón, Susana Trimarco, que emocionada hasta las lágrimas, agradeció a la novela el apoyo y pidió justicia.

"Justicia", "compromiso" y "nunca más" fueron palabras recurrentes que se pudieron escuchar en los dichos de los actores que se mostraron satisfechos de haber podido hacer una ficción que ayudara a concientizar sobre el tema.

"Gracias a la gente que creyó en la novela. A veces, la ficción ayuda. Estos son los desaparecidos del presente y tenemos que luchar para que no vuelva a suceder nunca más", expresó, a su vez, Marrale.

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