Recoleta ya perdió su perfil exclusivo

Todo cambia: de aquel barrio dedicado a la alta gastronomía, la zona evolucionó hacia una propuesta más cultural.
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17 de agosto de 1998  

No es un secreto: Recoleta cambió de perfil. En los últimos años, el barrio pasó de ser el paradigma de la exclusividad y la gastronomía a convertirse en un espacio masivo.

La cantidad de visitantes crece con la propuesta cultural de la zona. Exposiciones, paseos al aire libre y museos conforman -según empresarios y asociaciones vecinales- una combinación irresistible para 60.000 a 80.000 personas por fin de semana.

Hoy, los habitués son más jóvenes y consumen lo justo. El otro gran grupo está compuesto por los turistas, que, según afirmaron algunos empresarios gastronómicos, llegan a conformar el 30 o 40 por ciento de la demanda a la hora de comer.

"Recoleta se ha transformado en el área cultural más importante del país; no es sólo un centro gastronómico", rescató Miguel Grincajger, presidente de la Asociación Amigos de Recoleta. "Es cierto que ha cambiado el perfil y se instaló otro tipo de restaurantes, pero igual es la zona más concurrida de Buenos Aires", aseguró.

Para comprobarlo, sólo hace falta recorrer el lugar en un fin de semana. En pleno invierno, miles de personas invaden todo: la plaza frente a la iglesia del Pilar, el Centro Cultural y las calles.

Algunos levantaron su queja. "Nos preocupa la saturación de gente durante los fines de semana", dijo Miguel "Coco" Lantermino, presidente de la Asociación Vecinal.

Recoleta recibirá, en abril de 1999, otro impacto comercial. Con una inversión de 65 millones de dólares, Village Cinemas inaugurará 16 salas de cine de última tecnología, como parte de un nuevo paseo situado en la esquina de Vicente López y Junín. El complejo incluirá servicios de gastronomía y una playa de estacionamiento.

Bajo la mirada resignada de sus habitantes, lo que en algún momento fue un barrio exclusivo, y llegó a ser la cuna del buen comer, ahora se masificó. Ya no queda duda: Recoleta está aceptando el cambio del "paisaje", producido por la llegada de locales de fast-food o de "parrillones".

Son las reglas del juego

¿Es la respuesta a una crisis? Los empresarios lo negaron enfáticamente. Por lo bajo, sin embargo, aseguraron que el auge de Puerto Madero y, en menor medida, de Las Cañitas -una zona de pubs y restaurantes situada detrás de las canchas de Polo- produjo un cambio en las reglas de juego.

"Un polo de atracción nuevo como Puerto Madero siempre atrae gente", reconoció Alejandro Fluriach, gerente de Harper´s. "Tuvimos que reacomodarnos frente a una nueva competencia externa. Pero Recoleta no se va a caer nunca."

En el barrio que rodea al cementerio, hay algo claro: los restaurantes tuvieron que adaptarse y aceptar que el tipo de consumo se modificó, pero hacia abajo.

Según Angel Disconsi, gerente de Clark´s -el prestigioso restaurante que alguna vez reunió a chefs como Ramiro Rodríguez Pardo y Gato Dumas-, "el público local ha cambiado; la gente consume menos. Y eso te obliga a adaptarte".

También analizó a la competencia más evidente: "Puerto Madero es un shopping gastronómico y provocó un efecto similar en los restaurantes, como los centros comerciales en los negocios o los hipermercados en los almacenes. Pero hoy nadie es dueño de los clientes. El boom de la zona de los docks ya pasó; ahora sólo hay que reacomodarse", concluyó.

"Hace 10 años, Recoleta era la zona gastronómica por excelencia, pero ahora el punto de atracción es la plaza en general, que se convirtió en un centro megacultural", aseguró Santiago Leiro, editor de El Fantasma de Recoleta, un semanario que se distribuye localmente.

Las voces coincidieron: "Hoy no hay restaurantes exclusivos. Además, la gente es golondrina: viene y se va", explicó Julio Faleni, del Centro de Amigos del Pilar.

La mezcla y la continua transformación ya no asustan a los comerciantes; todos prefieren convivir. El más claro ejemplo es el paseo peatonal que alberga los clásicos La Biela, la Munich, Lola, Hippopótamus, Clark´s o Harper´s, junto a otros para clientes más jóvenes, como Henry J. Beans, World Sports Café, NewPort o Sahara Continent.

Ahora, la consigna parece ser atraer a quien se pueda.

Centro masivo

  • Aluvión: recibe entre 60.000 y 80.000 personas durante el fin de semana.
  • Turístico: entre el 30 y el 40 por ciento de la demanda de los restaurantes proviene de visitantes extranjeros.
  • Gastronomía: se destaca la venta de comidas rápidas y se instalaron "parrillones".
  • Atractivos: los lugares más visitados son el Centro Cultural Recoleta, el Palais de Glace, el Centro de Exposiciones, el Museo Nacional de Bellas Artes de la Ciudad, el Buenos Aires Design y los espacios al aire libre.
  • Proyectos: en abril de 1999 abrirán 16 salas de cine.
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