Méndez: "Hice lo que le convenía a El Calafate"

El cuestionado ex intendente de la ciudad austral asegura que todos se beneficiaron con el loteo y venta de terrenos, no sólo los funcionarios
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30 de noviembre de 2008  

Néstor Méndez fue intendente de esta localidad durante 12 años y es el responsable del reparto de tierras fiscales a precios irrisorios que favoreció, entre otros, a gran parte de la familia Kirchner y funcionarios provinciales. Sostiene que la tierra fiscal no le sirve al Estado. "Lo que sirve es que venga el privado e invierta, porque eso es lo que le da valor a la tierra. Por lo tanto, si yo no hubiese adjudicado terrenos, Calafate no hubiera crecido de la forma en que lo hizo", asegura.

-Lo que se le critica es el listado de beneficiarios y el tamaño de los terrenos.

-¿Qué tiene que ver el tamaño de los terrenos?

-Que al habitante común le daba terrenos de 30 por 30 y a los funcionarios les adjudicaba hectáreas.

-Los terrenos grandes están en áreas sin urbanizar. Mucho antes de que yo fuera intendente se adjudicaron en zonas alejadas del casco urbano. Y miren lo que son las cosas, Alvaro de Lamadrid, el abogado que me denuncia, se quedó con una porción de esos terrenos después de defender al adjudicatario de un predio de 150 hectáreas.

-El problema es que usted le adjudicó un terreno por 7,50 pesos el metro cuadrado al ex presidente Kirchner, y parece que él lo acaba de vender en más de dos millones de dólares...

-Aquí hay muchos casos de gente que vendió en miles de dólares. El beneficio del desarrollo inmobiliario no fue sólo para Kirchner, fue para todos. Hace 20 o 25 años, aquí la tierra no valía nada; ni regalada la querían.

-Pero usted no le adjudicó el terreno al ex presidente Kirchner hace 20 o 25 años...

-Sí, pero se tienen que dar cuenta que aquí el beneficio no fue para Kirchner (que dicho sea de paso, no sé si vendió en esa plata que dicen); el beneficio fue para todos.

-¿A 7,50 pesos el metro cuadrado?

-Yo hice cinco procesos de licitación a un promedio de $7,50. Nadie los quería. En 2002 licitamos 260 terrenos. ¿Sabe cuántas ofertas tuvimos? Cuarenta. Y a ese precio, sin ningún tipo de servicios, no eran baratos. Incluso hoy, a esa plata, no son baratos.

-¿No son baratos?

-Claro que no. Vaya a Punta Soberana [zona costera sobre el lago Argentino, sobre la que crecen emprendimientos hoteleros] sin ningún servicio y pague $7,50 el metro y después cuénteme si es barato.

-Fui a una inmobiliaria: piden 240.000 dólares por una hectárea de esos terrenos.

-Pedir, pueden pedir lo que quieran.

-¿La ordenanza no indica que la tierra fiscal se vende sólo para la construcción de vivienda única?

-Lo que dice la ordenanza es que, para el caso de vivienda única, el adjudicatario tendrá el beneficio de pagar el 20% del valor. Es decir que si compra mil metros, a $7,50 el metro, en lugar de pagar $7500, abona sólo $1500. Después vino un cambio en la época de la crisis, una suerte de moratoria que aquel que cancelaba todas las cuotas se llevaba el título de propiedad.

-¿Y a usted le parece lógico que la Presidenta compre terrenos, que el ex presidente compre terrenos, que la hermana del ex presidente también compre, que las sobrinas de Kirchner compren?...

-Pero si las hijas de Alicia Kirchner viven aquí. ¿Qué les tengo que decir yo? ¿Qué se vayan a vivir a Chile? Para nosotros, para la municipalidad, era importante que viniera gente a invertir en El Calafate.

-¿Y por qué era tan importante?

-Porque la municipalidad creció. Hicimos la planta de tratamiento de residuos sólidos. Se compró la planta de hormigón; se hizo un equipamiento y una inversión en maquinaria vial. Entregué el municipio con cinco millones de pesos de caja. Había un plazo fijo de un millón de dólares. Con un parque vial de casi 70 máquinas lo dejé.

-Pero parecería que ese parque vial se usa para llevar servicios a las zonas donde compraron los inversores VIP. No se ve tanta obra en los barrios donde vive la gente común.

-Eso lo dice alguien interesado.

-A metros de la avenida Libertador se está levantando un shopping con las calles pavimentadas hasta la puerta. El resto del barrio tiene calles de ripio.

-Sí, es el shopping de Lázaro Báez, el dueño de la Constructora Austral. Y, obviamente que él se asfaltó las calles, si la empresa constructora es suya.

-¿Obviamente?

-El pavimento lo pagó el. ¿Qué la vamos a decir? ¿Que no lo haga? Yo no tengo conocimiento de que se lo haya facturado a la municipalidad. Yo si quiero y tengo la plata, me hago la vereda de mi casa, la pago yo y se terminó.

-Una cosa es una vereda y otra tres cuadras de pavimiento en una avenida, con columnas de alumbrado público y cableado subterráneo...

-Lo que digo es que si tiene la plata, lo puede hacer. Si en la provincia un empresario, con su plata, se construyó 50 kilómetros de gasoducto para llevar gas natural a su estancia. ¿No lo puede hacer? Si la plata es de él.

-¿Y cual es la razón por la que se está pavimentando el camino a Punta Soberana, donde los terrenos valen miles de dólares y no vive prácticamente nadie, en lugar de mejorar las calles del centro?

-Porque hay un plan de prioridades y Punta Soberana estaba antes en el plan. Volvemos a lo mismo. Yo di los terrenos como lo hicieron todos los intendentes. ¿Y sabe lo que pasaba durante mi primer mandato? Entregaba esos terrenos y la gente me los devolvía. No los querían.

- ¿No le queda la impresión de que muchos de las personas a las que usted benefició especulaban para hacer un gran negocio?

-Pero no fueron los únicos. Eso es lo que tienen que entender. Para todos fue igual.

-¿Alguna vez habló este tema con los Kirchner?

-No. Esto para mi es una etapa cumplida. Yo hice lo que tenía que hacer para que El Calafate crezca. Y lo que le convenía era que viniera Kirchner para tener aquí su residencia. Que los grandes grupos de Buenos Aires tengan sus hoteles. Que viniera la competencia. Fijese lo de los terrenos de Cristina Kirchner, donde está el hotel Los Sauces. Eso es costa del lago. Eran terrenos inundables. Yo se los ofrecía a la gente del pueblo y me los tiraban por la cabeza. Claro, ahí había que hacer relleno. Ella los compró y tuvo que invertir mucho dinero. Como le digo, la tierra fiscal al Estado no le sirve. Lo que sirve es la mano privada que le da valor agregado.

L. M.

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