Suscriptor digital

Alberto Ginastera fue recordado en Miami

A 25 años de su muerte, hubo un festival en su honor
(0)
5 de diciembre de 2008  

Nada halagaba más a Alberto Ginastera que el hecho de que definieran su estilo como el de "la música de las pampas". Esa caracterización, bastante más difundida en el exterior que en la propia Argentina, llenaba de orgullo a un hombre que amaba esta tierra con arraigo y sentía su arte como una expresión del paisaje. La suma del ritmo, lirismo y vigor explosivo de su lenguaje es -para los oídos del mundo- la más lograda síntesis musical de la argentinidad. Hoy, a 25 años de su muerte, la universal vigencia de su obra reafirma la posición de privilegio que ocupa su creación.

Tributo en Miami

Entre octubre y noviembre últimos se desarrolló -por iniciativa de la musicóloga Deborah Schwartz-Kates- un tributo a la obra de Alberto Ginastera organizado por la Escuela de Música de la Universidad y el Festival de Miami. El encuentro ofreció un panorama de la creación del mayor compositor clásico que ha dado nuestro país, abarcando su producción desde los distintos géneros y épocas y mostrando un recorrido de su obra para orquesta, música de cámara, coro, solistas y la gran Cantata para América mágica como final, sin incluir ópera ni ballet (ya que el auditorio del Gusman Concert Hall no cuenta con las características necesarias para esas representaciones).

Además del programa principal de conciertos -llevado a cabo por músicos locales y las celebradas presencias de los argentinos Luis Ascot y Virginia Correa-Dupuy, como notable intérprete del Concierto N° 1para piano y en el rol de mezzosoprano en la cantata, respectivamente, y ambos con excelentes críticas por sus actuaciones-, el festival completó el panorama de Ginastera con una exposición que su hija Georgina brindó para un auditorio de estudiantes, músicos y compositores; una serie de clases magistrales dictadas por Luis Ascot, conferencias previas a los conciertos, la proyección del film experimental Bomarzo 2007, del realizador argentino Jerry Brignone, y reuniones de carácter social.

Georgina Ginastera consideró que el gran acierto estuvo en la selección de las composiciones: "Tras 25 años de su muerte, sentí este encuentro como una realización de su obra. Un diario escribió que el festival se abría con el fuego y otro tituló que se cerraba con la magia. Luego, un crítico citó la famosa frase del «Bartok de las pampas», diciendo: «No, Ginastera es mucho más que eso». Para mí, el verdadero triunfo está en la vigencia de su música".

Emociones y composición

"Había una parte de su personalidad que sólo se mostraba en la música -sostiene su hija-. Tengo una teoría acerca de cómo canalizaba sus emociones: en la música para coro se manifiesta su parte mística y religiosa; lo extravertido y fogoso lo vuelca en los conciertos y en las composiciones de orquesta; lo erótico y sensual aparece en las óperas, y en la obra de cámara expresa su lirismo y sensibilidad."

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?