Donar no es lo mismo que jugar para ganar

Ángeles Castro
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27 de agosto de 1998  

Las entidades sin fines de lucro que recurren a líneas telefónicas 0939 para obtener donaciones y destinar el dinero recaudado a obras de bien público expresaron ayer la necesidad de ser diferenciadas de "las empresas que hacen negocios al asociarse con algunas fundaciones". Mostraron, además, cierto recelo hacia el empleo de premios y sorteos para atraer la ayuda solidaria de la gente.

Las aclaraciones fueron presentadas por cuatro organizaciones civiles en medio del escándalo desatado por la presunta estafa cometida mediante el concurso telefónico del programa de Susana Giménez, que derivaba fondos al hogar para niños pobres a cargo del sacerdote Julio Grassi.

La Fundación Sales, Caritas, Unicef Argentina y Greenpeace defendieron el recurso de las líneas 0939, creadas especialmente para la realización de colectas con fines sociales, pues reciben cerca del 90 por ciento del dinero donado por los particulares con sus llamadas.

"La ética de nuestra actividad indica que la mayor parte de los fondos acumulados debe remitirse a las instituciones. Y, efectivamente, sólo se debitan a nuestra entidad los costos por facturación de las compañías telefónicas y por la prestación de los operadores de audiotexto", describió a La Nación Alberto Prins, director ejecutivo de Sales.

Coincidió con su postura Héctor Guyot, del departamento de Comunicación de Caritas, para quien las líneas 0939 constituyen una herramienta eficaz siempre y cuando su utilización se oriente al correspondiente propósito de bien común.

"De los cinco pesos que dona una persona, Caritas recibe 4,45. El medio resulta sumamente útil para las campañas benéficas que buscan una respuesta masiva. Pero se desvirtuó como consecuencia de las empresas que se metieron en el rubro gracias a convenios privados firmados con fundaciones", explicó Guyot.

Marketing filantrópico

El detonante de la aparición de una ola de desconfianza hacia las donaciones telefónicas es el contrato acordado entre la firma Hard Communication y la Fundación Felices los Niños, que respalda el Concurso del Millón del ciclo televisivo de Susana Giménez.

En este caso, tal como lo publicó La Nación en ediciones anteriores, la institución dirigida por el padre Grassi sólo obtuvo el 7 por ciento del dinero cobrado por la compañía de Jorge Born, Rodolfo Galimberti y Jorge González, pareja de la conductora televisiva.

El director ejecutivo de Sales prefirió enrolar este hecho dentro de un "marketing filantrópico, legítimo pero con reglas propias", que excede los fines de creación de las 0939.

"Se trata de un emprendimiento comercial que quiso aprovechar el sistema de donación telefónica tocando la sensibilidad de los demás", señaló Prins.

Finalmente, estableció la distinción entre quien dona y quien juega para ganar: "Al primero lo mueve únicamente la voluntad de ayudar. Al segundo, el estímulo de obtener premios por azar".

Marcelo Iñarra, director de desarrollo de recursos de Greenpeace, también consideró como un vehículo noble y serio a la colecta por vía telefónica. Y tuvo la misma opinión que sus pares de otras organizaciones sin fines de lucro respecto de la introducción de sorteos en la cadena de donación.

"Preferimos dejar el juego de lado, para que los participantes estén motivados por la simple intención de brindar una colaboración solidaria. Y este mecanismo le asegura, a cambio, que casi el 90 por ciento de lo que da llega a la institución que lo necesita", sentenció Iñarra.

"Se retiene el mismo porcentaje que se perdería si la entrega del dinero se efectuara personalmente. Porque el voluntario invertiría en transporte una porción similar de los cinco pesos por donar. Pero nuestras campañas culminan en obras benéficas, no en regalos ni premios", fue la firme palabra de los directivos de Unicef.

Perfectible

Si bien defienden el sistema de donación mediante las líneas 0939, las entidades de beneficencia reclaman aún a las telefónicas mejoras en el mecanismo.

"Exigimos a las prestatarias del servicio poder contar con un instrumento de abono mensual, para que con una sola llamada puedan realizarse donaciones mensuales.

"Ahora se requiere un contacto cada mes, si así lo desea. Responden que no cuentan con capacidad técnica ni administrativa, pero la aportaron al programa de Susana Giménez", coincidieron.

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