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Evitan el cierre del colegio San José

La congregación bayonesa aceptó las propuestas de padres y ex alumnos; será mixto hasta tercer año del secundario.
Mariano De Vedia
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28 de agosto de 1998  

Ayer no fue un día más para los alumnos del colegio San José. La Congregación de los Padres Bayoneses aceptó las propuestas presentadas por la comunidad educativa para garantizar su continuidad, lo que devolvió la alegría a los casi 780 alumnos que cada mañana se forman en sus aulas.

Los propios docentes se plegaron al instante de algarabía que quitó minutos a la primera hora de clase. El anuncio puso fin a la angustia e incertidumbre que pesaba sobre el futuro del tradicional instituto, nacido hace 140 años en el barrio de Balvanera y que ayer salió de terapia intensiva.

Se evitó, así, el cierre anunciado el 14 de julio último por una severa crisis económica, que el empeño y el compromiso de padres de familia y ex alumnos promete revertir, a partir de acciones concretas.

Entre otras propuestas cuya instrumentación analizará detenidamente la congregación, se encuentran el cobro del aporte estatal, la extensión de la escolaridad mixta hasta el tercer año del secundario y la instrumentación de contribuciones voluntarias que procurarán afianzar el compromiso de los padres de familia y los ex alumnos.

El superior provincial de la congregación, padre Bruno Ierullo, confió a La Nación que la recepción del subsidio no sólo producirá un ahorro de $ 18.000 mensuales en el pago de sueldos al personal docente de planta ($ 234.000 a lo largo del año), sino que permitirá bajar el importe de las cuotas mensuales.

La rebaja podría alcanzar a los $ 100 en los aranceles del secundario (actualmente ascienden a $ 300 en primer año y a $ 360 de segundo a quinto) y fijaría un monto de $ 240 en el primario (hoy se cobra $ 270 para los cursos superiores). La intención es facilitar el ingreso de alumnos.

El déficit que el colegio aspira a cubrir con las propuestas que le acercaron las ocho comisiones de trabajo integradas por padres de familia y ex alumnos es de unos 500.000 pesos mensuales, en virtud de los dos meses de verano en que el colegio debe asumir los costos sin percibir ingresos.

El fantasma del cierre

La crítica realidad del San José había sido planteada el 14 de julio último por el superior general de la congregación, padre Francesco Radaelli. Llegado especialmente de Roma, comunicó a las autoridades del colegio, a los docentes, alumnos y padres que el colegio no podía abrir sus puertas a partir del año próximo como resultado de una severa crisis económica.

El cierre, anunciado en una tensa reunión realizada en el salón de actos, se fundamentaba en el hecho de que la congregación desembolsó en los últimos años $ 2,5 millones para cubrir el déficit que el San José arrastra desde comienzos de esta década. El colegio no está endeudado con empresas o entidades bancarias, pero la congregación religiosa anticipó que carecía de recursos para seguir solventando las pérdidas.

El padre Ierullo confirmó ayer a La Nación que la Congregación de los Padres Bayoneses se hizo eco de las inquietudes de la comunidad educativa y resolvió continuar la obra educativa del San José.

Confirió, además, al superior provincial el mandato de examinar la modalidad de la continuidad de la obra educativa. En virtud de ello, explicó, se analizarán las propuestas presentadas. Mientras unas serán de ejecución inmediata, otras se harán en una segunda etapa y otras serán descartadas.

Antes de ser comunicada a los alumnos, la decisión de continuar con el colegio fue transmitida por Ierullo al rector del secundario y vicedirector general del colegio, Héctor Vigil; al presidente de la Sociedad de Ex Alumnos, José María Aguerre Reyes, y al matrimonio Juan Carlos y Carolina Mazzini Campos, titulares de la Unión de Padres de Familia.

Todos ellos habían suscripto con las autoridades de la congregación el compromiso de formular propuestas que permitieran garantizar la continuidad del colegio.

Para ello se trabajó activamente en el receso escolar de invierno, a través de ocho comisiones de trabajo. Se elaboró una propuesta consensuada entre los miembros de la comunidad educativa, que fue entregada a las autoridades del colegio el 6 de agosto último, al concluir una procesión que partió de la Catedral y llegó al colegio.

Más allá de las propuestas, también habrían influido en la decisión de continuar con el colegio la preocupación expresa del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Bergoglio, que se ofreció a garantizar la continuidad del colegio, y la declaración del centenario edificio como monumento histórico nacional, lo que le dio rango institucional a la preocupación por preservar la historia encerrada en las paredes del colegio.

Corto y mediano plazo

En la propuesta elaborada por los padres de familia y los ex alumnos se fijaron objetivos de corto, mediano y largo plazo.

Entre los de alcance inmediato figuran los propósitos de lograr los recursos para superar la crisis económica y financiera y constituir la Fundación Colegio San José, que canalizaría la obtención de recursos y su administración.

Como metas para cumplir a partir de marzo de 1999 se propuso lograr la autofinanciación del colegio, optimizar el modelo educativo y ampliar la obra misional iniciada por San Miguel de Gariçoits, el fundador de la congregación.

Además de la efectivización del subsidio y de la extensión de la educación mixta, se propuso instrumentar bonos contribución voluntarios. Se informó a las autoridades del colegio que 416 padres ya habían dado su consentimiento y que el compromiso de pago de los padres de familia ascendería a $ 126.213.

A eso se sumaría la reapertura del restaurante Puerto Bayona, que en un tiempo funcionó en el colegio, para permitir el acercamiento y la colaboración entre ex alumnos y familias del colegio.

Para el mediano plazo se sugirió alquilar espacios del colegio en tiempos ociosos. Se presentó la intención de la Cámara Argentina de Comercio para dictar cursos en horario nocturno en las aulas del San José, lo que permitiría un ingreso de 20.000 pesos en diez meses.

Las propuestas incluyen la ampliación de la enseñanza de idiomas en el último año del secundario, como un modo de enriquecer la oferta académica y garantizar en el tiempo la historia forjada a lo largo de 140 años .

Misa

En la capilla del Colegio San José, inaugurada en las primeras comuniones de 1891 y de inconfundible estilo gótico, se celebrará mañana, a las 19, una misa de acción de gracias por la continuidad del colegio.

"Lo más importante para celebrar es que se preserva el espíritu betharramita en el colegio", aseguró ayer a La Nación el abogado Julio Solanet, que este año ya tiene motivos para celebrar las bodas de oro de egresado.

En eso coincidieron Héctor Vigil, actual rector del secundario, y José María Aguerre Reyes, que preside la Sociedad de Ex Alumnos. "La perspectiva de que la congregación siga con el colegio despertó nuevos bríos y una animada alegría", resumió Vigil.

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