Noé... en Venecia

Seleccionado por el curador Fabián Lebenglik para representar a nuestro país, el artista dirá presente mañana en la apertura de la 53a edición de la Bienal dirigida
Alicia de Arteaga
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6 de junio de 2009  

Fueron los reyes Umberto y Margarita de Saboya los responsables de abrir las puertas de la primera edición de la Bienal de Venecia el 30 de abril de 1895. Fue un éxito en todos los frentes y más de 224.000 personas recorrieron los Giardini del Palazzo, lugar elegido para levantar los pabellones nacionales y rendir tributo al arte universal. La segunda, o primera, intención era impulsar el turismo, algo que a esta altura de la historia se ha cumplido con creces. Todo está listo para que mañana las autoridades de la Fundación Bienal y su director corten la cinta inaugural en un acto que es seguido por miles de periodistas, coleccionistas, directores de museos, galeristas y curadores. Es un momento mágico para el público y de clímax para los artistas, entre ellos Yuyo Noé, que ha colgado sus inmensas telas en la sala Mondadori, vecina de la Piazza de San Marco, donde recibirá el veredicto de la crítica internacional.

Ese mismo camino siguieron en ediciones anteriores Kuitca, Macchi, Charly Nijensohn. En 2001, la primera bienal del siglo XXI, Leandro Erlich y Graciela Sacco participaron con la curaduría de la querida Irma Arestizábal, que no estará este año con su amabilidad sin alardes, esperando en el pabellón del Instituto Italo-Latino Americano (IILA). Una cruel enfermedad se la llevó con la misma discresión con que había vivido. Queda una nota de tristeza en esta melancólica Venecia, que en estos días se convierte en la meca del arte contemporáneo, condimentado por la cuota de glamour que es moneda corriente en los palazzos del Gran Canal.

El arte argentino y la Bienal de Venecia tienen un largo idilio que comenzó en 1901 con el envío de las obras de Pio Collivadino; en 1962 Antonio Berni ganó el Gran Premio de Grabado y, en 1966, Julio Le Parc se quedó con el de pintura. En la última edición, el jurado consagró con el León de Oro la obra de León Ferrari, seleccionada personalmente por el director general Robert Storr para el padiglioni y para los Arsenales, donde tradicionalmente se exhibe el dream team del director, el elegido para trazar la línea de legitimación que supone la Biennale .

Poco antes de viajar a Venecia, previo paso por el festival de Cannes, donde su hijo el cineasta Gaspar Noé presentó su último film, Yuyo Noé confió, en diálogo con adn cultura, que sentía el aguijón del desafío por haber sido elegido por su obra del siglo XXI. Justo él, que escribió una página en la historia del arte argentino del siglo XX.

Ficha

Bienal de Venecia 2009, 53ª Exposición Internacional de Arte, del 7 de junio al 22 de noviembre. Director artístico: Daniel Birnbaum. En Internet: www.labiennale.org y universes-in-universe.org/esp/bien/bienal_venecia/2009

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