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10 discos para leer a Murakami

Leer escuchando música es uno de los grandes placeres de la vida, y con el best seller japonés, un melómano confeso, se pone aún mejor. Aquí, un recorrido por los discos que lo inspiraron.
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10 de julio de 2009  • 17:56

Por Yamila Trautman.

Haruki Murakami es rock. O no: Murakami es primero jazz, blues, música clásica y también pop. Quien alguna vez haya abordado cualquiera de los best-séllers del escritor japonés sabe que la música es utilizada como un recurso retórico fundamental para la comprensión de los universos diseñados por este (no tan) nuevo demiurgo oriental. Es que Haruki Murakami es un melómano bipolar; a veces simples (como en su obra cumbre, Tokio Blues), a veces intrincados y oníricos (como en Kafka en la orilla), sus mundos se contradicen, pero están siempre regidos por esta constante que hace que su descubrimiento sea más placentero, más real.

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Rossini - La Gazza Ladra

Hiperfantástico, casi esquizofrénico, el mundo creado por el escritor para enmarcar la historia del desempleado Tooru Okada está regido desde el primer párrafo por este famoso melodramma histérico, veloz y nada fácil de silbar.

Kafka en la orilla

Radiohead - Kid A

Rubinstein, Heifetz, Feuermann - Opus 97 de Beethoven ("Trío del Archiduque")


La bipolaridad del autor, al extremo: ¿cómo combinar el más famoso trío de Beethoven con la obra más experimental de Radiohead en una historia? Es que la parabólica trama permite las contradicciones: la pieza para piano, violín y chelo, interpretada por el "Trío del Millón de Dólares", se convierte en la obsesión del camionero Hoshino, mientras que el protagonista, Kafka Tamura, escucha Kid A en su discman.

Sputnik, mi amor

Martha Argerich - Chopin, Liszt: Piano Concertos

Al explorar el universo de la homosexualidad, Murakami recurre a la eximia pianista argentina. Las protagonistas se embarcan en un viaje por Europa donde ven a Argerich tocando "Concierto para piano y orquesta N° 1", de Liszt.

Tokio Blues

The Beatles - Rubber Soul

The Doors - Strange Days


Dos temas marcan esta trama adolescente y algo enfermiza. "Norwegian Wood", de Lennon/McCartney, funciona como leitmotiv: suena en la primera escena y obliga al protagonista a emprender un viaje reflexivo hacia el pasado. Luego, "People Are Strange", de los Doors, es una de las pocas citas líricas que no recurren a lo auditivo: el protagonista define su actitud frente a la vida. "La gente es extraña cuando vos sos un extraño".

After Dark

Curtis Fuller’s Quintet - Blues-ette

La última novela del autor, síntesis perfecta entre sus dos tipos de mundos, recibe su nombre del tema "Five Spot After Dark", del trombonista Curtis Fuller. Puro hard-bop y del mejorcito: una vuelta a las bases.

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