A 40 años del gran salto de la humanidad

Cómo fue la llegada de los primeros hombres a la Luna; además, sitios para revivir el viaje que realizó el Apollo 11; recorra el Especial Multimedia
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20 de julio de 2009  • 23:35





Por Víctor Ingrassia

De la Redacción de lanacion.com

vingrassia@lanacion.com.ar

El 20 de julio de 1969, Neil Armstrong y Buzz Aldrin eran los primeros hombres en pisar la Luna, un suelo extraño a la Tierra. Esa odisea impulsó la carrera espacial que hoy tiene como objetivos volver al satélite natural terrestre y luego a Marte.

Después de recorrer casi 400.000 kilómetros en cuatro días, la misión Apolo XI de la NASA llegó a la superficie lunar. "Houston, aquí Base Tranquilidad. El Aguila ha alunizado", anunció el comandante norteamericano Neil Armstrong el 20 de julio de 1969, hace 40 años, antes de abandonar la nave y protagonizar, ante el asombro del mundo entero, uno de los mayores hitos en la historia de la humanidad: convertirse en el primer hombre que pisaba la Luna.

Cientos de millones de personas a lo largo y ancho del planeta seguían el evento y ya se hablaba del "cumplimiento de un sueño de la humanidad", del "inicio de una nueva era", o "de la más grande hazaña protagonizada por el hombre: pisar un suelo que no sea el del planeta Tierra". Ninguna comparación resultaba exagerada.

Seis horas y media más tarde, a las 11.56 hora argentina, cuando Armstrong bajó laboriosamente la escalera de metal para dirigirse a la superficie lunar, sus "palabras históricas" darían la vuelta al globo terrestre: "That´s one small step for a man, one giant leap for mankind" ("Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad").

La histórica misión de la NASA había surgido en plena Guerra Fría, luego del lanzamiento al espacio el 4 de octubre de 1957, por parte de los soviéticos, del primer satélite artificial de la Tierra, el Sputnik I. Los rusos se anotaron otro dos logros tras ello. Pusieron al primer hombre en el espacio, con Yuri Gagarin y alunizaron una nave no tripulada: la Lunik 9.

Promesa estadounidense. El presidente norteamericano John F. Kennedy, sin embargo, había dejado bien claro que su país tenía intención de llevar a la Luna (y traer de regreso a la Tierra sano y salvo) a un hombre. Y así fue.

A Armstrong le siguió Aldrin, la segunda persona que pisó el cuerpo celeste, mientras Collins se quedaba en el módulo de mando. Los dos astronautas dieron un paseo por la Luna, durante el cual tomaron fotografías y muestras del suelo, clavaron una bandera de Estados Unidos y dejaron una placa conmemorativa del evento que rezaba: "Vinimos en son de paz y en nombre de toda la humanidad".

Millones de personas de todos los rincones de la Tierra siguieron tanto por radio como por televisión la extraordinaria gesta, que exigió largos años de trabajo y un desembolso de 24.000 millones de dólares.

Desde aquel histórico 20 de julio de 1969, otros 10 hombres "todos varones, blancos y estadounidenses" han pisado la Luna, aunque el mayor interés por explorar el satélite quedó concentrado en aquellos años, entre 1969 y 1972. A partir de entonces nadie más volvió a visitarla.

El objetivo ya estaba cumplido, y ahora había que mirar más al hombre que al satélite natural de la Tierra. Los científicos debían descifrar al detalle y conocer con profundidad el comportamiento del cuerpo humano en el espacio, con prolongadas estadías en una estación espacial.

Cambio de planes. Así fue que la NASA cambió su plan espacial y se concentró en la construcción de los actuales transbordadores espaciales que inauguraron sus vuelos con el despegue del ya desaparecido Columbia en el año 1981, pero que hoy prosiguen con el Atlantis y el Endeavour.

La Estación Espacial Internacional, construida con la ayuda de varios países es considerada la mayor empresa tecnológica internacional de la historia con un costo inicial de 100.000 millones de dólares. Comenzó a construirse a finales de 1998 cuando se unieron sus dos primeras piezas en una órbita a casi 400 kilómetros de la Tierra.

Uno tras otro, las naves rusas Mir y Soyuz y la flotilla de transbordadores de EE.UU. siguieron agregando módulos al complejo, habitado de forma permanente desde noviembre de 2000, y seguirán haciéndolo hasta que esté finalizada en septiembre de 2010, cuando falte sólo una década para el arribo nuevamente del hombre a la Luna.

El desarrollo de la tecnología espacial se aceleró a pasos gigantescos en la última década y con misiones científicas a los planetas del sistema solar, a los asteroides y hasta los cometas que cruzan la galaxia.

Como ahora el objetivo de la NASA es conocer mejor la superficie de la Luna, para saber si puede haber agua en su suelo, o algún material combustible para utilizar en futuras misiones espaciales, hace poco más de un mes arribó a la Luna el sofisticado satélite Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA, que realizará un mapeo completo para estudiar cuáles serán los mejores sitios para establecer una futura base lunar.

De momento quedan vigentes las palabras de Aldrin: la misión del Apolo 11 fue, y lo será siempre, "un símbolo de la insaciable curiosidad del hombre por explorar lo desconocido", mientras la administración del presidente Obama analiza dar el impulso final al proyecto anunciado por su antecesor George W. Bush quien hace unos años quiso inyectarle nuevo impulso a la astronáutica. "A la Luna, a Marte y al más allá", anunciaba el ambicioso eslogan. Según la visión que lo acompañaba, astronautas estadounidenses volverían a la Luna con una nueva nave espacial, "Orion", y construirían una base permanente con el fin de dar el próximo salto en la carrera espacial: la primera misión tripulada a Marte.

Revivir la llegada a la Luna con un solo clic. Diversos sitios permiten revivir el viaje que realizó el Apollo 11; a esto se suman desde sitios conmemorativos.

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