Scioli echó a su ministro para el agro

Le pidió la renuncia a Emilio Monzó, al que Kirchner reclamaba sacar del gobierno; lo reemplazará un intendente ligado a Randazzo
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3 de septiembre de 2009  

LA PLATA.- Sin que haya trascendido objeción alguna sobre su desempeño y en pleno rebrote del conflicto entre el Gobierno y la dirigencia agropecuaria, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, dio una fuerte señal de alineamiento con el gobierno nacional al echar a su ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó, por expreso pedido del ex presidente Néstor Kirchner.

En la mañana de ayer, en una reunión que duró 20 minutos, el jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, le dijo a Monzó que debía dar un paso al costado porque su figura era "incompatible" con la idea de profundizar el modelo kirchnerista, según relató el funcionario removido.

A media tarde, y mediante un escueto comunicado, Pérez confirmó la salida del ministro y adelantó que lo reemplazará un intendente. El elegido es el jefe comunal de Chivilcoy, Ariel Franetovich, ligado al ministro del Interior, Florencio Randazzo. Detalle: Chivilcoy fue uno de los pocos distritos del interior bonaerense donde Kirchner se impuso en las últimas elecciones. Scioli y Franetovich se reunirán hoy, según dijeron anoche altas fuentes de la gobernación.

Voceros del gobernador circunscribieron el cambio a las distintas modificaciones que se vienen disponiendo en el gabinete provincial tras la derrota electoral y la apertura del capítulo provincial del diálogo político. Si bien argumentaron que el área necesitaba "oxigenarse y cambiar el perfil", resaltaron las virtudes del funcionario saliente y fueron taxativos al asegurar que "no habrá ningún cambio en la política provincial para el sector".

"Es una decisión que responde a cambios de gabinete que ya en marzo anticipé que iba a hacer", respondió ayer Scioli, sin dar más detalles, al llegar a una reunión en Mar del Plata en la que acompañó a la presidenta Cristina Kirchner.

En octubre pasado, buscando recomponer su deteriorada relación con el campo, Scioli había despedido al ingeniero agrónomo Fernando Vilella, a cargo de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios, y desdobló el Ministerio de Asuntos Agrarios y Producción, que él mismo había unificado al comienzo de su gestión.

Al frente de la reciclada cartera el mandatario puso a Monzó, por entonces presidente de la Comisión de Presupuesto e Impuestos de la Cámara de Diputados provincial, uno de los pocos legisladores del oficialismo que habían alzado su voz para cuestionar la actitud oficial durante el conflicto.

Crítico

En la etapa más crítica del conflicto, el ahora echado funcionario había dicho que los Kirchner promovían "un proyecto de concentración económica que perjudica al interior".

Tras asumir, Monzó, oriundo de Carlos Tejedor y en pareja con una dirigente agropecuaria de esa zona del noroeste provincial, prometió impulsar una gestión abierta al diálogo con los productores.

De hecho, se preocupó -por expreso pedido de Scioli- por mantener buenas relaciones con los ruralistas y reavivó la mesa agropecuaria provincial, de la que participan las principales entidades del campo con representación en la provincia.

En junio pasado Monzó se había mostrado confiado en que, tras el resultado electoral, el Gobierno cambiaría el rumbo. Tras la derrota del kirchnerismo, fue él quien propició un encuentro entre el gobernador y las entidades agropecuarias bonaerenses. En esa reunión, Scioli se comprometió a entregar a la Presidenta una carpeta en la que constaban los estragos de la sequía en el interior y se proponía una baja de retenciones.

Fuentes del kirchnerismo bonaerense indicaron que el ex presidente consideraba incompatible a Monzó con la gestión provincial y exigía su remoción. Un Scioli preocupado por la gobernabilidad -y acosado por la falta de fondos- resolvió ratificar su pertenencia al proyecto de la Casa Rosada, añadieron.

Tensiones

  • Gestión en problemas. Scioli tiene dificultades para pagar los sueldos estatales y analiza pagar con bonos a los proveedores.
  • Relación en crisis. Dependiente de los fondos nacionales y cuestionado por Kirchner, Scioli atraviesa un momento de reacomodamiento político.
  • Cuestionado. El ministro Monzó era muy cuestionado por Kirchner por sus posiciones cercanas al agro. Le había armado reuniones a Scioli con la Comisión de Enlace. Su salida puede leerse como un gesto del gobernador hacia el jefe político del gobierno nacional.
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