Tiene poco le falta mucho

Futbolísticamente, el equipo de Maradona arroja más dudas que certezas; sin un tramado colectivo confiable, varias posiciones están vacantes por la desconcertante búsqueda del DT
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16 de octubre de 2009  

Se supone que al finalizar una eliminatoria tan extensa como es la ruta sudamericana para un Mundial, el equipo que consigue la clasificación ya cuenta con una base definida, con una línea de referencia que meses más tarde se va a repetir en la Copa del Mundo. En los días de Bielsa, entre el pasaje y el estreno en Japón 02 se repitieron apellidos como los de Pochettino, Samuel, Zanetti, Simeone, Sorin, Verón, Ortega, Batistuta y Claudio López. Y Ayala no estuvo porque lo traicionó un desgarro. Con Pekerman, entre el pasaporte y el debut en Alemania 06, se mantuvieron Abbondanzieri, Ayala, Sorin, Heinze, Mascherano, Cambiasso, Riquelme y Crespo, porque ya estaban consolidados. Nada de esto ocurre esta vez.

La Argentina de Maradona, tras casi un año de gestión, no definió su línea de juego. Ni el tramado táctico ni la búsqueda conceptual. Sin partitura confiable, los intérpretes han caído presa de rotaciones desconcertantes. En todo su ciclo, Maradona lleva citados 78 futbolistas, entre 7 arqueros, 23 defensores, 28 volantes y 20 delanteros. Quizás haya quedado traspapelado que, por ejemplo, llamó a Orion, Forlín, José Sosa, Pablo Ledesma, Zuculini, Rinaudo, Denis, Mauro Fomica... Una búsqueda alocada que mantiene a la selección como rehén de giros impensados. Hoy no hay un equipo.

En el arco es clave la continuidad

La custodia de los tres palos de la Argentina fue motivo de búsquedas pendulantes y vaivenes en un escenario de urgencias para llegar a la clasificación a la Copa del Mundo de Sudáfrica. En ocho partidos por las eliminatorias, Maradona cambió tres veces de arquero y la llegada de Sergio Romero a partir del cotejo con Paraguay permite imaginar que puede ser el indicado -lo precedieron Carrizo y Andújar-. Los pronósticos con Romero resultan tan alentadores como ocurrió con otros guardavallas, pero la continuidad será determinante para consolidarse en el puesto.

Demichelis volvió y dio garantías

Se consolidó durante el ciclo de Alfio Basile en el puesto que quedó vacante con el alejamiento de Roberto Ayala. Una lesión lo marginó de la competencia durante casi dos meses y volvió a ser convocado para esta serie crucial con Perú y con Uruguay. El equipo necesitaba borrar las malas impresiones que en el rubro defensivo se habían repetido en este último tiempo con Maradona, y cumplió en el triunfo obtenido en el estadio Centenario. Como primer marcador muestra firmeza y buena respuesta en el juego aéreo; está pendiente dilucidar con quién muestra mejor entendimiento en la zaga central.

Un hueco en la zaga

Schiavi no tiene nivel de selección y sus 36 años vuelven prudente marginarlo de la carrera hacia Sudáfrica 2010. Esta posición también exige una firme determinación: Otamendi, la apuesta de Maradona, o Heinze, uno de los pocos líderes que tiene el plantel. Los dos son N° 6 y sólo allí se sienten cómodos; corridos a las bandas quedan expuestos. El DT no puede congratularse con ambos y ofrecerles lugar. Sólo hay espacio para uno. Conducir reclama tomar decisiones, y entre ellas están las antipáticas. La figura de Walter Samuel, nuevamente sólido en Inter, merecería ser observada por el entrenador.

El lateral derecho está desierto

Sin el histórico Zanetti, marginado sin explicación por el cuerpo técnico, y en duda su reincorporación por las inestables decisiones de Maradona, la posición es una incógnita. Quizá, más adelante llegue el turno de Zabaleta, que se perdió la serie con Perú y Uruguay por un desgarro. Llegó el momento de tomar decisiones: o se cree en la vigencia de Zanetti o se apuesta por la renovación de Zabaleta. Pero ya serán inaceptables los inventos, como Demichelis, Jonás Gutiérrez u Otamendi, que con actuaciones que dejaron en evidencia el mal experimento, se repartieron el puesto en los últimos 180 minutos.

Otra banda en riesgo

Si había un puesto que parecía cubierto desde el comienzo del ciclo, Maradona era el N° 3; Papa, otra ficha del fútbol local. Es más: era el jugador con mayor cantidad de citaciones hasta que el DT lo marginó increíblemente de los partidos con Perú y Uruguay. Y apareció Monzón, con los escasos méritos de haber jugado ante la impresentable Ghana. Y antes había desfilado Villagra. Y últimamente Maradona llamó a Emiliano Insúa, que pasó de titular a? borrado hasta del banco. Y Heinze también cubrió el sector con más vehemencia que prolijidad. Esta banda reclama una confiable referencia. No más mareos.

Mascherano y diez más

Sus últimos partidos no fueron los mejores, pero sus virtudes de recuperador y su capacidad para cortar los avances del rival con la economía de movimientos que lo caracteriza están intactas. La frase "Mascherano y diez más" lo instaló como uno de los indiscutidos del entrenador y seguramente integrará la lista para el Mundial de Sudáfrica. Convivió con distintos compañeros en el medio, se acomodó a diferentes sistemas, y su entrega fue merecedora del reconocimiento del público en varias oportunidades. Carga con una pesada capitanía, pero representa una de las bases de este seleccionado.

Verón dependerá de como llegue

Después del alejamiento de Juan Román Riquelme, Juan Sebastián Verón se adueñó de toda la confianza de Maradona. La Bruja es un referente que lo asiste en forma directa, en la intimidad del grupo y también en lo futbolístico. Categoría para imponer su juego no le falta, aunque dependerá de que en el camino a Sudáfrica no existan contratiempos en lo físico, un rubro que a veces no lo deja en paz y lo aleja de la continuidad en Estudiantes. Si sigue en este nivel, va a estar en el Mundial, pero la prudencia puede ser el ámbito más adecuado para las expectativas de un futbolista de 35 años.

Jonás Gutiérrez es una debilidad

Uno de los jugadores que se ganaron un lugar especial en la consideración del técnico es Jonás Gutiérrez, que lo ve como un todoterreno predispuesto a jugar en cualquier puesto. En el esquema 4-4-2 que tanto le agrada a Maradona, las sociedades entre Mascherano y Verón o entre Verón y Jonás responden a la misión de cerrar los caminos del rival. De este funcionamiento forma parte Jonás, tanto por la derecha como por la izquierda. Un jugador que, encendido, repercute en el equilibrio colectivo y, especialmente, en la manera de avanzar por los costados.

El cuarto volante está ausente

Todo indica que hoy Maradona tiene tres mediocampistas definidos: Mascherano, Jonás Gutiérrez y Verón. Falta el cuarto, aunque elija un módulo 4-4-2 o jugar con enganche. Sobran candidatos y variantes, pero hasta aquí el técnico a ningún futbolista hizo sentir importante. Ahora volvió Di María, pero antes pasó Dátolo. Aimar y hasta Federico Insúa son opciones si opta por un conductor más natural. Gago está postergado/castigado. Lucho González, en la consideración de Maradona, ha quedado nada más que como una figura de relleno. Riquelme, se sabe, ya no tiene interés de participar en esta etapa.

Por el brillo del más esperado

De Messi se espera la magia, el toque diferente, porque está comprobado que lo puede ofrecer. Jugó las eliminatorias de punta a punta (5,50 el promedio para LA NACION, tras los 18 partidos). Existe un fuerte contraste si se compara su rendimiento en Barcelona con el que se le ve en el seleccionado. En Cataluña tiene todo lo que necesita para alcanzar el brillo que a fin de año lo conducirá al Balón de Oro de la FIFA. De una gran estatura técnica, el techo de su carrera es inimaginable, pero se necesita un rendimiento más comprometido y determinante cuando viste la camiseta del seleccionado.

No aparece messi... ni su socio

Agüero y Tevez han perdido espacio en los últimos partidos, pero siempre formarán parte del plantel. Ninguno se potenció al lado del crack de Barcelona. El llamado de Higuaín, demorado, por cierto, abre una ilusión: pese a que el equipo no le ofreció un sostén colectivo, el delantero de Real Madrid ofreció movimientos de jerarquía. Es distinto, habría que aprender a leerlo y explotarlo. Lavezzi, Licha López y Diego Milito forman parte de una segunda línea, algo así como una calesita que desorienta a los jugadores. Palermo es un caso aparte: su estilo diferente al resto lo habilitaría a pertenecer, pero su edad siembra dudas.

Dixit

"Creo que fue bueno para Maradona que la Argentina haya ganado así; Maradona sufrió un poco, pero fue bueno para que aprenda. Los que amamos el fútbol sabemos que la Argentina no tiene que quedar afuera. Prefiero ganarle a la Argentina en la Copa del Mundo, es más gustoso"

Pelé

"Esto es algo bueno, la Copa del Mundo se jerarquiza con la Argentina, sin dudas: es lo mejor que le puede pasar al torneo. También sería importante que se clasificaran Portugal, Francia y otras selecciones que están en todas las copas y que cuentan con jugadores de calidad"

Kaká

"Creo que la Argentina tiene materia prima para estar mucho mejor. No sé si hay que replantear todo pero sí hacer una autocrítica. Empezó con un técnico que no terminó el mandato antes de un Mundial; a partir de ahí ya empezó la cosa mal"

Antonio Mohamed

"Primero, quiero felicitar a todo el plantel por la clasificación y a Diego en lo personal. Y después, en lo otro no me voy a meter porque conozco a Diego y sé lo que ha sufrido y bueno... está en caliente. Lo importante es que la selección va a Sudáfrica"

Américo Gallego

"El Mundial no era lo mismo sin la presencia de Diego Maradona y los argentinos. Con su clasificación, los hinchas también podrán ver a Lionel Messi, uno de los astros del fútbol mundial; de los más talentosos del planeta"

Danny Jordaan

( CEO del Comité organizador de Sudáfrica 2010 )

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