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De la Rúa tuvo que correr para inaugurar obras

"Esto no tiene nada que ver con la campaña", dijo ayer el jefe de Gobierno.
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22 de noviembre de 1998  

A una semana de la elección interna de la Alianza, el jefe del gobierno porteño y candidato presidencial de la UCR, Fernando de la Rúa, tuvo ayer una ajetreada jornada de inauguraciones.

A las 10.30 inauguró la recuperada laguna de los Coipos, situada en la Reserva Ecológica de la Costanera Sur, donde estuvo apenas 10 minutos, ya que debió partir rápidamente al barrio de La Boca para dejar habilitadas las obras para evitar inundaciones.

Pero su raid de inauguraciones no terminó allí:cerca del mediodía se trasladó presuroso a la zona del Obelisco, donde lanzó un plan piloto de seguridad, como se informa por separado.

"Esto no tiene nada que ver con la campaña, por la campaña yo no paro ni postergo obras", intentó justificar De la Rúa. Pero el de ayer fue el primer día de su gestión que tuvo tres inauguraciones en el lapso de tres horas.

Según los especialistas, los trabajos realizados en la laguna de los Coipos posibilitarán que 250 especies de animales convivan en un hábitat natural más apto.

Las tareas de recuperación del espejo de agua, que comenzaron en mayo último, removieron 50.000 metros cúbicos de barro y de residuos sólidos.

De la Rúa llegó acompañado por el secretario de Producción y Servicios, Nicolás Gallo, y el titular de la Secretaría de Salud, Héctor Lombardo. En la orilla de la laguna lo esperaban el vicejefe de Gobierno, Enrique Olivera; el director de la Reserva Ecológica, Sergio Recio, y autoridades de Aguas Argentinas, empresa encargada de la recuperación del espejo de agua.

El precandidato presidencial, junto con Jean Louis Chaussade, director general de Aguas Argentinas, recorrió la laguna de 11 hectáreas mientras saludaba a empleados y vecinos que se acercaban a observar los cambios que ya se ven en ese lugar.

El sistema de alimentación de agua, que hasta el momento dependía del régimen de lluvias, fue reemplazado por uno nuevo, que funcionará gracias a la construcción de un canal y la habilitación de cuatro pozos semisurgentes en el lugar.

Según informaron voceros de la empresa, durante la limpieza de la laguna se utilizaron 8000 camiones para acarrear las malezas y se juntaron más de 600 bolsas de basura, en su mayoría conteniendo botellas de plástico, de vidrio, latas y maderas.

"El programa de rehabilitación evitó que el espejo se transforme en un ambiente terrestre seco, ocupado por vegetación arbustiva y sin posibilidades de albergar especies animales, vegetales y acuáticas", dijo Fabián Falco, vocero de Aguas Argentinas.

Autoridades porteñas indicaron que que se dispuso que el agua sea analizada en forma permanente. Los trabajos de recuperación significaron al municipio un costo de 370.500 pesos.

En una segunda etapa de obras, que se inicia mañana, se reconstruirá el veredón inferior de la rambla, se colocarán cadenas y se levantará un solarium con rociadores de agua en la zona de la glorieta y el veredón superior.

Durante la corta recorrida, De la Rúa solicitó a Chaussade que realice un análisis sobre el estado actual del agua.

"Los trabajos de recuperación fueron fundamentales. Le dimos una nueva vista a la Reserva", dijo Recio.

Según el director de la Reserva Ecológica, en los últimos días llegaron a la laguna cisnes de cuello negro, patos y algunas gaviotas ya pusieron sus nidos. "Esto hace muchos años que no sucedía", dijo comentó Recio.

Apenas terminó la recorrida, la vecina Emma Insúa se sentó en su reposera y comenzó a tomar sol: "Hace 40 años que vengo a acá. Esta zona estaba muy descuidada y sucia, cuando lo veía tan mal lloraba. Ahora hay otra imagen. Me gustan muchos los arreglos, espero que la cuiden", señaló.

"Está todo muy lindo. La laguna quedó espectacular. Es una buena recreación para la vista. Ahora sólo espero que le hagan un buen mantenimiento", expresó José Stina.

Para Pedro Rendón, que ayer paseaba por la Reserva Ecológica junto con su esposa, "el sector de la laguna está mucho mejor. Espero que no se quede en un acto de campaña y que la cuiden constantemente".

Usan bombas para evitar inundaciones

Una obra de control de inundaciones, que evitará que las sudestadas cubran de agua los barrios porteños de Barracas y La Boca, fue inaugurada ayer por el jefe de gobierno porteño, Fernando de la Rúa. El sistema, que consiste en la instalación de cinco bombas colocadas debajo de la rambla sobre la avenida Pedro de Mendoza, absorben el agua antes de que suba por las alcantarillas y la expulsan hacia el Riachuelo.

El proyecto, presentado por la secretaria de la Función Pública,Claudia Bello, en el gabinete nacional y que se había licitado durante la gestión del ex intendente Jorge Domínguez, ganó el primer premio de la I Bienal de Arquitectura Iberoamericana de Ingeniería Civil y Arquitectura de España.

De la Rúa, acompañado por Bello, recorrió la zona, Caminito y la Vuelta de Rocha. "Vamos a seguir haciendo obras de protección hacia la zona", dijo el jefe de Gobierno, y recordó que "de no ser por esta obra, que funcionó tan bien, en la última sudestada habría subido 30 centímetros el agua en Caminito".

El titular del Ejecutivo porteño destacó que "así como a partir de la licitación de la intendencia anterior instrumentamos la obra, luego de algunas modificaciones del proyecto esperamos que los que vengan después la cuiden y realicen obras similares en otras partes de la ciudad, para beneficiar a todos los vecinos".

"El amor al barrio de La Boca y al pueblo de Buenos Aires debe hacer que todos conjuguemos esfuerzos para tener una ciudad más linda", dijo De la Rúa y partió hacia el Obelisco, donde el acto de lanzamiento de las nuevas patrullas urbanas lo estaba esperando.

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