El peregrinar de San Telmo

Hace tres años y medio que el club no puede jugar en su estadio de la isla Maciel por una suspensión del Coprosede y por considerarse una "zona de alto riesgo"; desde 2006 hace de local en diferentes canchas; dirigentes, socios e hinchas unen sus fuerzas para volver a los orígenes de un club centenario
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4 de noviembre de 2009  • 11:49

Dicen las paredes de la isla Maciel: "Inundados de tristeza". El sentimiento de pena y melancolía se extiende por las calles del barrio, más allá de una expresión de catarsis escrita con pintura azul en un muro de la esquina de Vieytes y Las Heras. Como casi todos los barrios, la isla encuentra su sentido de pertenencia en el club San Telmo, afincado allí desde 1926.

Sin embargo, hace 1362 días que San Telmo tiene clausurado su estadio por problemas de violencia e inseguridad tras un partido de fútbol. Hoy, a tres años y medio de la sanción y después de deambular como huésped en varias canchas, dirigentes, socios e hinchas del candombero unieron sus fuerzas para que el equipo vuelva a jugar de local en la isla.

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"El intendente de Avellaneda [Jorge Ferraresi] y Grondona [Julio] nos van a respaldar. Pronto nos reuniremos con el Coprosede y con el destacamento policial de Dock Sud para determinar las obras que debemos hacer. No queremos invertir para mejorar el estadio y después no volver a jugar acá", dice Carlos Ríos, el vicepresidente 1° del club.

San Telmo alejado de la isla Maciel no es San Telmo. Desde la sanción del Coprosede, el club quedó exiliado de sus orígenes, como lo mostró LA NACION en abril, y ahora lo hace Canchallena, con más testimonios.

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