Suscriptor digital

La Argentina, Chile y un choque con clima de clásico

Hoy, en Santiago, comienza la serie por la final de la Zona Americana; Gumy v. Ríos, en la apertura.
(0)
7 de abril de 2000  

SANTIAGO.- A la película tan esperada le llegó la hora del estreno. Desde las 11 (las 12 de nuestro país, transmite TyC), el conjunto local y la Argentina se medirán en una de las finales del Grupo 1 de la Zona Americana de la Copa Davis ¿El objetivo? Conseguir un lugar en julio por la posibilidad de lograr el ansiado regreso al Grupo Mundial, la máxima categoría, del año próximo.

Y los encargados de abrir el fuego, en el seguramente colmado estadio cerrado del Parque O´Higgins, serán Hernán Gumy y Marcelo Ríos, el ídolo trasandino, vencedor en las dos ocasiones (´97 y ´98) que se midieron por la Davis. Luego, Mariano Zabaleta, el Nº1 de nuestro país, jugará el segundo punto ante Nicolás Massú.

Mañana se disputará el dobles (Mariano Hood-Sebastián Prieto v. Massú-Fernando González), mientras que el domingo la programación será Ríos v. Zabaleta y Gumy v. Massú.

Se trata de un nuevo capítulo del choque más tradicional del tenis sudamericano. Será la 16» vez en la que se medirán estos conjuntos, con un historial favorable a la Argentina en forma ajustada:8 a 7. Y los protagonistas de ambos conjuntos lo saben.

Tras la conversación con Franco Davin, el capitán, que comunicó que su padre se está recuperando de los cuatro by-pass de urgencia que le realizaron anteayer, la delegación argentina vivió tras el sorteo una jornada de entrenamiento liviano, a la que se sumó el tránsito pesado por el hotel Sheraton.

Sucede que, además de los tenistas, allí se alojó el plantel de River -anoche jugó con Universidad de Chile por la Copa Libertadores-, lo cual motivó una charla entre los deportistas, entre ellos, Zabaleta y Guillermo Coria, dos fanáticos del conjunto de Núñez. La mayor alegría fue para el juvenil, que no sólo se dio el gusto de conocer a su ídolo, Javier Saviola. El futbolista lo reconoció y le manifestó que sabía que había triunfado en Roland Garros. Y prometió regalarle una camiseta de River con el Nº 7.

¿Dijimos tránsito pesado? Además de los tenistas y los futbolistas, por el Sheraton desfilaron Jacobo Winograd -fue presentado en la TV como el chileno que maneja la noche porteña-, la modelo Raquel Mancini y, por la tarde, estuvo de visita el ex presidente chileno Eduardo Frei. A ellos deben sumarse los periodistas de ambos países que cubren la Copa Davis, más aquellos que estuvieron aquí por el fútbol. Un avispero bastante alborotado...

Pero volvamos al tenis. Porque el film promete un desarrollo ajustado. Vibrante. Con cinco puntos muy disputados, con 14.000 personas -ruidosas como en toda América del Sur-, que le pondrán al choque el condimento de una rivalidad y las ganas de desquitarse de la victoria argentina en el Monumental, por las eliminatorias del Mundial del 2002.

Por eso se pronostica un desarrollo cerrado. En esto de la Copa Davis los rankings no cuentan. Aquí la propuesta es paridad, emoción y lucha sin tregua, con uñas y dientes.

Muchos condimentos para una Argentina que quiere romper el estigma de casi diez años en la segunda división del tenis por equipos para pegar el salto de calidad, acorde con la cantidad de jugadores que tiene. Aquí existen las posibilidades de un triunfo, pero para que la película tenga un final feliz -y se rompa una racha de 14 años sin victorias en este lado de la cordillera- no hay que perder un segundo de concentración y aprender de los errores del pasado. Así no volverán los fantasmas.

A la espera del capitán

SANTIAGO (De un enviado especial).- Pese a que se deslizó la posibilidad de un pronto regreso de Franco Davin, Alejandro Gattiker, entrenador de Gumy, Prieto y Hood, ocupará este fin de semana la silla de capitán.

El reglamento establece que el que se sienta al costado de los jugadores debe permanecer hasta el término de la serie. Si Davin desea regresar a Chile, deberá hacerlo antes de que Gumy y Ríos ingresen en el court del Parque O´Higgins. Si lo hace después, Franco estárá en la tribuna y el Colorado seguirá al borde de la cancha.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?