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El rock argentino enla etapa de la nostalgia

Reedición de Mandioca, La Cofradía y El Reloj
Adriana Franco
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15 de noviembre de 2009  

Momento oportuno para la reedición, ahora que acaba de "volver" Charly; Spinetta decide recorrer, en vivo y en directo, su carrera y, en un nuevo programa del canal nacional Encuentro, Emilio Del Guercio entrevista a Ricardo Soulé sobre "Presente". Tener accesibles nuevamente, tal como fueron concebidos, Mandioca Underground (1969) y Pidamos peras a Mandioca (1970), sirve para repasar, en este tiempo de shows cumpleañeros planeados y burbujeantes festivales sponsoreados, la importancia fundacional de ese primer sello independiente que dio el rock (y lo poco que duró el sueño "independentista").

Tal como apunta Rosso en las notas incluidas en las reediciones, en 1970 se lanzaron cuatro LP que marcarían el futuro: Almendra; Manal; 30 minutos de vida, de Moris, y Caliente, de Vox Dei. Tres de ellos, editados por Mandioca. No hace falta más para entender por qué se autodenominaba "La madre de los chicos" (y como tal, como madre, también hubo que abandonarla, una manera «psi» de entender la partida de los artistas con "futuro" hacia sellos más grandes)

Mandioca underground , editado en 1969, reúne a varios y disímiles artistas de esa época que todavía era más beat que rock (los tres primeros simples que editó el sello se presentaron, en junio de 1969, en el ciclo Beat Baires). El álbum trae un par de perlas que disfrutarán los que bucean en los orígenes del rock local. Está Miguel Abuelo en una versión diferente al simple de "Mariposas de madera" y en "Levemente o triste", dedicada a Pipo Lernoud y que sólo aparece en este disco, y están Los Abuelos de la Nada, ya sin Miguel, pero con Pappo, en "La estación". Está Vox Dei, todavía como cuarteto, con Juan Carlos Godoy, y Moris con su "Escuchame entre el ruido", extenso manifiesto generacional y ambidiestro.

Un año después, apareció Pidamos peras a Mandioca, en el que sobresale "Elena", de Manal, en versión diferente de la del primer simple para RCA (el sello al que partieron poco después), y Pappo solista y tocando el piano, acompañado por Rodolfo García en batería y Alejandro Medina en bajo en "Nunca lo sabrán".

Casi conjuntamente, el mismo sello, Sony Music, reeditó el debut de La Cofradía de la Flor Solar, que originalmente lanzó Microfón en 1971 (habían pasado también por Mandioca y Pidamos... incluyó un tema). Infaltable álbum de esta banda comunitaria platense, que fabricaba sus propios instrumentos, con tapa de Kubero (que integraba el núcleo de la banda con Requena y Paz) e interior del Mono Cohen.

Y no hay tres sin cuatro; también apareció el debut de El Reloj, banda pionera del hard rock, deep purples del Sur, con preciosas experimentaciones y pulso sorprendente. El disco incluye como bonus los simples, y la tapa tal como debió haber sido.

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