Suscriptor digital

Una actriz detrás de mujeres que luchan

En Tratame bien interpreta a Rosa, una sensata mucama
(0)
23 de noviembre de 2009  

"Cuando voy al lavadero con las bolsas de ropa, la gente me grita desde los autos: «¡Rosa, conseguite una Rosa!»", cuenta, divertida, Mónica Cabrera, la actriz que encarna a Rosa, la empleada doméstica de José (Julio Chávez) y de Sofía (Cecilia Roth) en Tratame bien , la tira que se emite los miércoles, a las 23, por la pantalla de El Trece.

Apasionada por su trabajo, versátil y prolífica creadora de historias y de personajes, Cabrera está cerca de terminar un año de muchísimo trabajo, ya que no sólo es actriz, sino también directora, dramaturga y la cabeza de The Cabrera´s Company. "Todo tiene relación entre sí, a pesar de que no lo busqué. Lo único que planee fue poner las obras El Club de las Bataclanas (los viernes, a las 22.15, en el bar Bataclana, Corrientes 3500) y Anfitrión Cabaret (los miércoles, a las 21, en Anfitrión, Venezuela 3340). Después vino la tele y la editorial Colihue editó mi libro, Arrabalera y otros unipersonales ", comentó a LA NACION.

Para esta mujer, que creció en el teatro, que casi no se ríe durante la entrevista -a pesar de resultar ella muy cómica- y que a los 50 años se destaca por su solidez actoral y sencillez, la televisión tiene "una cosa de beca". Lo describe: "Mi personaje es chiquito, es como un premio, porque es muy bien parido y creíble. Da un airecito cuando las cosas se ponen densas". Confiesa que éste fue un año económicamente más aliviado. "La televisión no es tan azarosa; sé que a fin de mes Pol-ka me paga. En cambio, en el teatro dependés más de que la gente venga a verte, de los paros de subte, de los partidos de fútbol?", compara.

Cuando se le pregunta qué encuentra en Rosa similar a sus propias criaturas, Cabrera observa: "De lo que escribí, se parece un poco a Arrabalera , porque se trata de mujeres que luchan, y Rosa viene de muy atrás en la escala de méritos fashion que vende la tele. Es la antiheroína, ocupa el lugar que tenían en la Commedia dell´arte los criados sabios, voceros del saber popular. La gente me dice: «Yo tengo una Rosa en casa» o «es el personaje más inteligente». Muchas mujeres parecidas al personaje están en las casas de la clase media".

La diferencia entre los dos mundos en los que pivotea Cabrera en la actualidad radica en que del teatro espera "todo" y dice que no se cree "la espuma" que genera la pantalla chica. "La tele no me modifica mucho, y, en el teatro, espero ser una gloria nacional [bromea]. En los medios masivos, no se trata de mi producto y me llaman sólo para interpretar, mientras que en el teatro genero el proyecto, convoco al equipo? es como un hijo. Aun con lo ingrato que resulta a veces el trabajo teatral, me siento como en mi casa, estoy cómoda", expresa.

La actriz, que no para, ya comenzó a planificar el año próximo. "Quiero hacer La maratón Cabrera , que son mis seis unipersonales. Además, estoy escribiendo dos obras para cuatro actores y armando un musical, Ridículo . Algo que realmente me gustaría es tener otra vez un programa de radio, aunque significa mucho trabajo semanal y creo que tendría que ser rica para eso", bromea.

-¿Cómo encontrás el equilibro entre los distintos roles que jugás?

-Si otra persona se ocupa de dirigir o de escribir, para mí son vacaciones. Cuando yo escribo, es porque tengo la necesidad de decir algo. Después de eso, corrijo durante un año más o menos [se ríe]. En este camino, es necesario ser de perfil bajo y no creerse nada. Tengo que ser crítica y estar muy conectada con mi deseo. Si no siento unas profundas ganas, un deseo de hacer algo, el producto se pervierte. Quiero sostener lo popular y no creer que soy la vanguardia. Algo que apesta o que me martiriza lo tengo que sacar. En definitiva, ser fiel, porque si no me voy a transformar en otra persona.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?