Arsenal hizo el esfuerzo y tuvo un guiño en el final

En la Paternal, con un gol del juvenil Silva, empató 1 a 1 con Argentinos; Hauche marcó para los locales; Jara fue expulsado en el equipo de Sarandí
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24 de noviembre de 2009  

El goleador de moda del fútbol argentino se llama Santiago Silva y juega en Banfield. Pero Arsenal descubrió en la Paternal que el juvenil Facundo Silva, que no es delantero y que ayer jugó su segundo partido en primera en el actual torneo, también tiene características de artillero y le permitió sumar un punto al equipo de Sarandí. Sólo tres minutos le alcanzaron para mostrar sus credenciales y entregarle justicia al resultado, porque el empate 1 a 1 reflejó una mayor equidad entre lo que ofreció Argentinos y lo que propuso Arsenal.

Sin demostrar una superioridad en el juego, Argentinos se encontró en ventaja después de la perfecta habilitación de Pavlovich y la excelente definición de Hauche. Una acción que no se correspondía con lo que habían brindado en la cancha, donde Arsenal se mostraba más incisivo, con mayor aplomo. Con la planificación táctica, el DT Burruchaga había empezado a torcer el desarrollo. Para ello, anuló a Ortigoza -con el correr del partido sintió el viaje para jugar con la selección de Paraguay-, y esa fue la plataforma de lanzamiento para quebrar el circuito futbolístico del rival y adueñarse del desarrollo.

Sin peso para desequilibrar por los laterales, donde Raymonda y Coria eran superados por el tramado de volantes que dispuso Arsenal, los visitantes empezaron a generar riesgo sobre el arco defendido por Torrico. Y fue el arquero quien sostuvo la diferencia, después de ganarle un mano a mano al uruguayo Alexander Medina, controlar un remate de Franco Jara y taparle un cabezazo a Sergio Sena.

El único atisbo de domino de Argentinos se presentó en el inicio del segundo tiempo, donde Scotti y Pavlovich tuvieron sus oportunidades para estirar la diferencia, aunque hubiera significado un premio excesivo. Una actitud que retomó después de la expulsión de Jara, ya que volvió a contar con un par de situaciones para sellar el resultado. Pero esa falta de inteligencia para manejar el ritmo y lograr ese triunfo que se hace desear -no gana desde el 17 de octubre- terminó por envalentonar a Arsenal, que jugó sus cartas y encontró en Silva, el apellido de moda, al singular goleador.

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