Suscriptor digital

Carrió y Stolbizer se cruzaron duro y acentuaron el divorcio

La líder de GEN acusó a su ex socia política de "robarle dirigentes"; en tanto, la dirigente de la Coalición Cívica-ARI llamó a "construir un un proyecto serio mientras los oportunistas se alejan"
Jaime Rosemberg
(0)
15 de diciembre de 2009  • 23:00

Separadas por sólo cinco cuadras y un par de horas de diferencia, Elisa Carrió y Margarita Stolbizer dejaron en claro ayer el océano político que las separa.

Un rato después de reunirse con la cúpula de la Unión Cívica Radical que encabeza Ernesto Sanz en la vieja sede de la calle Alsina, la líder de GEN y diputada electa acusó sin eufemismos a Carrió de "robarle dirigentes" y auguró que el Acuerdo Cívico y Social "es la fuerza política llamada a gobernar en el 2011".

Horas más tarde, desde un teatro porteño y junto a dos centenares de dirigentes que abandonaron el GEN para sumarse a la Coalición Cívica-ARI, Carrió llamó a "construir un proyecto serio mientras los oportunistas se alejan" y reiteró que no estará junto a los radicales en 2011 si el vicepresidente Julio Cobos es el candidato presidencial del espacio en común.

Ya alejada de Carrió desde las últimas elecciones legislativas, y enojada con un importante grupo de dirigentes de su espacio que pasaron a la CC, encabezados por el diputado Juan Carlos Morán, Stolbizer se reunió con Sanz para analizar estrategias parlamentarias y partidarias en común entre las dos fuerzas. "Compartimos reflexiones, inquietudes, además de proyectar actividades futuras en el marco de la pertenencia común del GEN y la UCR en el espacio mayor que nos contiene, que es el Acuerdo Cívico y Social", explicó el líder radical, que llegó acompañado por el diputado provincial Jaime Linares y diputados nacionales de su bloque parlamentario.

En conferencia de prensa, y junto al flamante secretario general del partido, Jesús Rodríguez, Sanz aclaró que todavía no hay una decisión tomada de apoyar a Cobos en 2011, el punto resistido por Carrió. "Las cuestiones electorales vinculadas a la definición de candidaturas tiene que darse en el 2011", subrayó el senador mendocino y aclaró "nadie dentro del Acuerdo Cívico tiene la intención de poner el caballo delante del carro". Fue allí cuando Stolbizer apuntó contra su ex aliada. "No es una buena estrategia la que usa. En vez de crecer hacia fuera roba dirigentes de otros partidos", disparó.

Sabedor de que Carrió organizaría un acto con los ex GEN horas más tarde, Sanz quitó cualquier "intencionalidad" a la reunión con Stolbizer, aunque en el Comité Nacional causa desagrado cada vez que la ex candidata presidencial reitera que se alejará del ACyS que también integra el PS si Cobos es el candidato a presidente.

Casi tres horas después de la reunión, Carrió llegó sonriente al bar Sudaca, en Sarmiento al 1700, para participar del acto organizado por Morán, junto al "hermoso sexagenario" (tal como lo definió ella misma) el ex diputado del Grupo Talcahuano, Gerardo Conte Grand.

Había militantes, simpatizantes y hasta muchachos algo despistados, que tocaban los redoblantes mientras lucían camperas celestes que decían "Lilita-Stolbizer. Arenaza concejal de Pilar".

Carrió se emocionó cuando supo que en ese lugar había vivido nada menos que Leandro N. Alem. Pero durante el discurso fue implacable con su ex socia. "Los que abren caminos son los que tienen conducta, no los oportunistas que se alejan", afirmó. Por si quedaba alguna duda de a quien se refería, un rato después la emprendió contra "los que buscan la conveniencia. Este es el momento más duro para ellos, porque no saben dónde estar, y finalmente no están en ningún lugar". Pareció criticar al vicepresidente cuando remitió a dos modelos, "el que honra la Patria y las instituciones, o los que se arrodillan ante los mafiosos, los oportunistas y los corruptos".

"¿Para qué queremos planes? El mejor plan en la Argentina son las conductas", afirmó Carrió, en clara referencia a los planes para el Bicentenario que exploran desde hace meses Cobos, Eduardo Duhalde y Rodolfo Terragno. Por si faltaba algo, la emprendió contra el sector de la centroizquierda progresista, algunos de los cuales supieron militar en ARI. "Ser progresista no es ser resentido de café, ni buscar una banca cada cuatro años para mejorar su status social", disparó, antes de anticipar, una vez más, su tercera candidatura presidencial. "Vamos a 2011, y sacaremos diez millones de votos", pronosticó, ante el aplauso de los presentes. No dijo quien la acompañaría, aunque antes de entrar al acto afirmó que sus acuerdos con el socialismo de Rubén Giustiniani, con quien acordó "no hablar de candidaturas hasta bien entrado el 2011", está más fuerte que nunca.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?