Sandra Bullock, del Razzie al Oscar

Sandra Bullock en el papel que le valió el Oscar: Un sueño posible
Sandra Bullock en el papel que le valió el Oscar: Un sueño posible Crédito: Archivo
Fue la única en ganar, el mismo año, premios a la mejor y peor actriz; un repaso por las luces y sombras de la carrera de una intérprete carismática por excelencia; por Milagros Amondaray
Milagros Amondaray
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11 de marzo de 2010  • 12:04

En el brillante trailer falso de Una guerra de película, se alude a un film dramático (Satan´s Alley) y se menciona a los protagonistas de esa película apócrifa con dos aposiciones frecuentes en dichos trailers "serios": los premios que ganaron. De un lado, "el ganador del Oscar, Kirk Lazarus" y, del otro, "el ganador del premio MTV, Tobey Maguire". Con solo ese guiño, el director Ben Stiller se ríe de la arbitrariedad de los premios y de la validez que puede tener uno "menor" por sobre "el mayor" (léase: el Oscar).

La relación de Sandra Bullock con los galardones tiene mucho de eso. De hecho, uno de los primeros reconocimientos que tuvo fue el Moon Man de los MTV por uno de sus mejores trabajos: Máxima velocidad. La Academia, claro, no lo reconoció. Pero sí reconoció este año su carisma combinado con su capacidad dramática en Un sueño posible, una película indiscutiblemente mala solo salvada por ella, un poco a la manera de Julia Roberts en Erin Brokovich. Casi de manera simultánea, Bullock ganaba el Razzie, algo así como un anti-Oscar que "reconoce" lo peor del año (en este caso, su actuación en Todo sobre Steve). ¿Eso le quita mérito a su estatuilla dorada? No, al contrario. Esta dicotomía es lógica dentro del universo de la actriz, que siempre saltó de films olvidables a inolvidables sin matiz alguno y cuyo triunfo del pasado domingo no hizo más que reconocerla como la reina de las taquillas y una de las intérpretes más adorablemente torpes de los últimos años.

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3 PERSONAJES PARA EL RECUERDO:

En Máxima velocidad, junto a Keanu Reeves
En Máxima velocidad, junto a Keanu Reeves Crédito: Archivo

Annie Porter - Máxima velocidad (1994): la epopeya de la chica común que, precipitadamente, se ve envuelta en una serie de enredos (poco divertidos para los personajes, muy divertidos para el espectador) se vuelve adrenalina pura en esta película de Jan de Bont donde Bullock se sentaba a conducir un autobús que no podía bajar la velocidad. La imagen de ella, con los ojos moviéndose saltarines y sus frases justas, que intentan romper la coraza de Jack (Keanu Reeves, con quien se encontraría después en la subvalorada La casa del lago), está entre lo mejor de los 90. Si no me creen, pregúntenle a Quentin Tarantino, quien mencionó a Máxima velocidad como una de las mejores películas que vio desde que empezó a hacer cine. Y no exagera.



Sandra en Mientras dormías
Sandra en Mientras dormías Crédito: Archivo

Lucy Eleanor Moderatz - Mientras dormías (1995): otra epopeya de la chica común a la que le cambia la existencia de la noche a la mañana. En este caso, esa chica es Lucy, una trabajadora del subte que le salva la vida a un hombre al que siempre anheló y quien termina en coma, al tiempo que toda su familia cree que ella es su prometida. Las cosas se complican aún más cuando entra en escena el hermano de ese hombre (Bill Pullman, mejor que nunca) y Lucy se enamora de él.

Si hay algo que define a Sandra Bullock es su carisma. Y éste nunca brilló tanto como aquí, donde puede hacernos creer el cuento de Cenicienta desde el minuto cero de la película.

Mirá una escena de Mientras dormías:

Cálculo mortal. A su lado, Ben Chaplin
Cálculo mortal. A su lado, Ben Chaplin Crédito: Archivo

Cassie Mayweather - Cálculo mortal (2002): "¿ves que puedo hacer un papel serio?" parecía decirle al mundo Sandra Bullock con su brillante actuación en este thriller algo rebuscado (demasiadas vueltas de tuerca sobre el final) pero igualmente adictivo de Barbet Schroeder. Más allá de la investigación policial en sí misma, lo magnético del film es observar cómo el personaje de Bullock va paulatinamente desenterrando un pasado doloroso que se le nota en los ojos, en la boca y en la manera en la que interactúa con su compañero detective (Ben Chaplin). No será uno de esos films que pasen a la historia pero la escena en la que Cassie decide que es hora de hacerle frente a esos recuerdos demostró que la actriz también era cosa seria.



Menciones honoríficas: Birdee Pruitt en Vientos de esperanza (ex beauty queen forzada a empezar de cero); Sarah Lewis en Fuerzas de la naturaleza (chica rebelde que arrastra cual torbellino a hombre estructurado); Gwen Cummings en 28 días (adicta en recuperación, también con doloroso pasado a cuestas); Miss simpatía (gran comedia, dejo abierta la discusión), Lucky Kelson (ambientalista que se enamora, contra todos los pronósticos, de su jefe en Amor a segunda vista) e Infame (su Harper Lee poco tiene que envidiarle a la de Catherine Keener en Capote).

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3 PERSONAJES PARA EL OLVIDO:

La red
La red Crédito: Archivo

Angela Bennett - La red (1995): Irwin Winkler nunca se caracterizó por hacer grandes películas, más bien por achatar al máximo el material que toma (Life as a House ) y por dirigir pésimamente a los actores. Este es un ejemplo. Desdibujada, Sandra hizo en pantalla mal todo aquello que había hecho bien en Máxima velocidad: no le puso al cuerpo a una heroína de thriller con encanto o audacia. Poca credibilidad (¿Sandra como chica webaholic? Sí, claro) y poco magnetismo. La red es anodina y la actuación de Bullock, lamentablemente, estuvo a la altura de esas (tristes) circunstancias.





Máxima velocidad 2
Máxima velocidad 2 Crédito: Archivo

Annie Porter - Máxima velocidad 2 (1997): en una reciente entrevista, cuando todavía no sabía que el Oscar a la Mejor Actriz caería en sus manos, Bullock reconoció arrepentirse de haber hecho esta secuela. ¿Cuántas actrices realmente reconocerían que le pifiaron con una elección? Ella es una de las pocas. Y no hay forma de contradecirla. Máxima velocidad 2 hizo añicos esa química amorosa del final de la primera (esa fantasía concreta en la que Jack y Annie terminaban, con justicia, juntos), cambió el autobús por un crucero y a Keanu Reeves por Jason Patrick. Claro, porque esa fórmula iba a funcionar...

Mirá (si te animás) una escena de Máxima velocidad 2:

Todo sobre Steve
Todo sobre Steve Crédito: Archivo

Mary Horowitz - Todo sobre Steve (2009): la película que le valió el premio Razzie a la Peor Actriz, premio que ella, con el sentido del humor que la caracteriza, fue a recibir. Queremos a Sandie en el papel que volvió prototípico en Miss Simpatía: la mujer rara, carismática, torpe, clueless y, en consecuencia, enternecedora. De todo eso carece su Mary en esta "comedia" donde acosa a un hombre con alto nivel de perturbación y cero comicidad desfachatada. En el medio, hay tornados, viajes, y la reivindicación de la amistad. Afortunadamente (y no como sucedió con Eddie Murphy cuando perdió el Oscar por Dreamgirls, en mi opinión, como castigo por su pésimo rol en Norbit), la Academia ni se acordó de Todo sobre Steve y la premió igual por Un sueño posible.

Sandra Bullock recibe, con orgullo y gracia, el premio Razzie:

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