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"A la televisión no le interesa la calidad"

Intempestivo y frontal, Rodolfo Ledo, el autor más polémico de la TV local, vuelve a dar pelea desde la pantalla de América.
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13 de enero de 1999  

Después de casi un año, Rodolfo Ledo, tal vez el autor, productor y director más polémico de la TV argentina, rompe el silencio. Tiene por detrás un 98 devastado por su retiro abrupto del Canal 9 de Alejandro Romay y por su deserción del proyecto "Casablanca", que le dejó a Telefé dos millones de dólares de pérdidas.

Hoy vuelve al campo de batalla cada vez menos amable de la competencia por el rating. Su trinchera será América y su propuesta no menos sorprendente que aquéllas que marcaron su pasado profesional. Ledo se ha caracterizado por ser un autor de ruptura, por proponer temas que causaron controversia y que consiguieron a la vez inmejorables mediciones de audiencia. En el 90, y con "Socorro Quinto Año", Ledo hizo debutar a Laura Novoa, Fabián Vena, Walter Quiroz y Adriana Salonia. Con la historia de la estudiantina trepó a los 30 puntos de rating, pero el Comfer calificó al programa, luego de una larga polémica, como admisible sólo en el horario de protección al menor.

En el 94 calentó la pantalla del 9 con una entrega de "Sin condena" llamada "Servicio Militar Obligatorio". En esos días, el canal recibió advertencias telefónicas y una amenaza de volar sus instalaciones si el capítulo era emitido. En el 97, mientras ganaba para Telefé la franja de las 21 con "Naranja y media", muchas cartas llegaron al canal con quejas por la bigamia del personaje que encarnaba Francella.

A fines del 97 presentó desde Canal 9 cuatro propuestas de programas de media hora. Luego, esto quedó como una muestra más de su olfato televisivo. Durante el 98 ese formato fue preferido por Telefé, Canal 13 y Azul Televisión para sus innovaciones. A pesar de que luego de su renuncia como gerente de Programación del 9 sólo quedó la impronta de sus ideas, es fácil recordar el juego provocador de su creador en lo que después fue "Son o se hacen".

Lo nuevo no pretende salirse del molde Ledo. A partir del 1º de febrero se verá en formato de tira diaria con el nombre "Margaritas" y tendrá como protagonista a un nada ortodoxo cuarteto femenino integrado por la locutora Karin Cohen, la castiza Anabel Cherubito, la conductora Claudia Fontán -ex "Infómanas"- y, sobre todo, por el o la vedette Florencia de la Vega.

Durante la entrevista, Ledo no prende un solo cigarrillo. Es una primera pista y conduce al pasado reciente de un hombre de 49 años que fumaba cuatro atados por día. Cuando a mediados del 98 desertó de "Casablanca", la novela que iban a protagonizar Natalia Oreiro, Leonardo Sbaraglia y Norman Briski, se dijo que estaba muy enfermo, pero su silencio no hizo más que causar sospechas. Rumores de toda índole explicaron su desaparición, entre ellos que se había peleado con Sbaraglia y por eso había abandonado el proyecto, que había escapado por capricho y que la enfermedad era una pantalla, y que algún lugar del Sur estaba montando una fábrica de chocolates.

"Cuando nunca tuviste problemas de salud te crees indestructible", arranca Ledo. "El año pasado todos los días a las siete de la tarde tenía fiebre. Entonces fui al médico y me diagnosticaron angina tabacal y un nivel de hepatitis que finalmente no fue del tipo B. Tenía que hacer dos meses de reposo porque el médico me había dicho:"Si no parás dos meses, no sólo dejo de ser tu médico, sino que no respondo". Y yo todavía lo pensé una semana mientras seguía grabando "Casablanca" porque hay una educación en televisión que te dice que no podés parar. Entonces, mi pareja me dijo: "Me divorcio, vos estás loco", y finalmente el mismo Gustavo Yankelevich (gerente general de Telefé) me paró:"Te vas ya, no te quiero ni ver. Decime únicamente cómo lo puedo seguir". Ya en el Sur, me hicieron un nuevo electro del que surgió que había tenido un infarto sordo, es decir que no me había dado cuenta de que lo había sufrido".

-¿Tuviste miedo?

-Nunca tengo miedo de lo que me va a pasar, pero tuve que replantearme toda mi vida. Pensé que no quería morirme en un set de televisión.

Pero hay más por remontar. Seis meses antes del episodio "Casablanca" y de la irrupción de su enfermedad, mucho se había dicho de la repentina renuncia de Ledo en Canal 9, donde había asumido la dirección artística. Unos días después de la presentación oficial de la nueva programación para la temporada de verano del 98, había partido.

-¿Por qué te fuiste del 9?

-Es muy simple. Yo sabía que Romay iba a vender el 33% del canal. Un día antes de la firma, los australianos de Prime deciden comprar el ciento por ciento y Romay les dice que sí. Cuarenta y ocho horas después aparecen los australianos. Me citan y me discuten toda la programación. Error. Porque estaba presentada ante la prensa, ante las agencias de publicidad, ante todos los medios comerciales, y faltaban cuatro días para empezar a grabar. De última, si no te gusta la presentación, que puede no gustarte, esperá a marzo y cambiala. La frase que me dijeron en inglés y con traductor fue: "No son instrucciones, son órdenes". Le dije al traductor: "Discúlpeme, dígale al señor que un director artístico no puede aceptar órdenes". Si no podés defender un actor, un programa, un técnico, te tenés que ir y si no te vas, a tu gente no podés decirle:"Me quedo por la plata".

-¿Te pagaron por las ideas que de todos modos fueron usadas?

-No... Me pagaron exactamente un mes y veinte días de trabajo, que era lo que correspondía. -¿Los episodios en el 9 y en Telefé te convirtieron en un personaje conflictivo?

-No sé... Este es un país especial. Quizá no hubiera sido considerado conflictivo si cuando me dijeron "no son instrucciones, son órdenes", yo hubiera dicho "sí, señor". Simplemente renuncié. No le hice juicio al canal. Renuncié y me fui a mi casa. A mí me han dicho que Bebán era conflictivo y fue adorable trabajar con él, pero a Bebán si le das una palabra tenés que cumplírsela. Gerardo Romano no es conflictivo. Carolina Papaleo, tampoco. Será que yo puedo trabajar con los conflictivos. Y bueno, seremos conflictivos.

-Pero era posible que ya no confiaran en vos...

-Confían. Sé que tengo fama. No voy a decir que no. Pero incluso yo no sabía si volvía a la televisión por esto de que todo tiene que ser negocio, todo tiene que cerrar.Claro que no puedo vivir de rentas. No sé... Me pondría una huerta...Hoy echan gente pero los presupuestos siguen siendo los mismos. A los actores se les está pagando dos pesos con cincuenta. A la propia televisión de pronto no le interesa mucho la calidad del producto. Pero volví porque salió este proyecto para América.

"Margaritas"

Gabriel Hochbaum, productor de teatro y representante de artistas, le pidió que hiciera un piloto porque quería incursionar en la TV. Con el video en mano, la primera puerta que golpearon fue la de América, que le dijo que no al formato de unitario y pidió que la historia se transformara en una tira diaria para pelear la franja de las 20 o las 21 a partir del 1º de febrero.

La comedia dramática, que contará con la supervisión de libros, producción y dirección de Rodolfo Ledo, partirá de la historia de cuatro mujeres con 30 años y un gran desencanto a cuestas. Para huir de sus vidas, abandonan la ciudad y la sociedad globalizada hasta quedar frente a un lago, con la ropa puesta y sin un peso en el bolsillo. Así comienza el viaje que será el marco de la trama, cada semana en diferentes rincones del país.

Como es habitual en las producciones de puño y letra de Rodolfo Ledo, no faltarán las alusiones a la actualidad ni los temas provocadores. "El programa va a tener una crítica política que ya va a estar en el primer capítulo", anuncia el autor. "La crítica va a pasar por el desencanto de estas chicas que vienen, por ejemplo, de una cultura política de votar siempre a los dos partidos tradicionales. Porque al empezar a cuestionarse sus propias vidas, van a cuestionarlo todo. Siempre hicieron las cosas porque les dijeron que así estaba bien, pero un día se dieron cuenta de que no eran felices. Me gusta ir al fondo de los temas. En la Argentina hay una tendencia a no tocar algunos temas profundos y para no hablar de la crisis prendemos el televisor y elegimos lo menos malo." La última pregunta es para la hinchada que lo miraba por TV.

-¿Te vas a quedar hasta el final de este proyecto?

-¿De cuántos proyectos de todos los que hice me fui en la mitad? Hace 18 años que hago televisión y me enfermé en una y me fui. La pucha... no sean tan duros.

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