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Carreras, el nombre del teatro marplatense

La sala familiar, que acaba de cumplir 25 años, ofrece en esta temporada una obra distinta para cada día de la semana
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14 de enero de 1999  

MAR DEL PLATA.- Veinticinco años cumplió el teatro Enrique Carreras, de esta ciudad. Son los mismos que la familia Carreras, año tras año, viene subiendo al escenario para poner sus espectáculos. A este doble festejo, Mercedes lo quiso celebrar de manera especial, como forma de agradecimiento al público y a la ciudad: ofrecer una obra distinta cada día de la semana.

No es una tarea fácil, sobre todo cuando toda su trayectoria artística estuvo dedicada a la interpretación, cuidada y protegida por la mano del director Enrique Carreras, también su esposo. Con él logró los mejores éxitos de su carrera y también fue la mano que la guió en la difícil tarea escénica.

La inevitable ausencia la obligó a asumir otros papeles, quizá menos deseados, pero no eludidos: por un lado empresaria; por el otro, cabeza de su familia.

Repuesta de la pérdida y entendiendo que la vida continúa, esta señora de la escena revive sobre un escenario para ofrecer a su público lo mejor de sí. En realidad, es una de las pocas figuras del espectáculo que cosecha un público propio.

Serena, madura y siempre elegante, Mercedes se ilumina cuando habla de la programación del teatro, que incluye seis obras: "El gato con botas no se rinde", "Chifladas y mentirosas", "Con un clavo en el zapato", "Brindis", "Otoño dorado" y "Secretos de hotel".

"Iban a ser siete -aclara la actriz-. Pensaba poner «Sardinas ahumadas», pero un problemita con Kado Kotzer, no artístico, porque yo lo respeto mucho como director, sino de cartel, impidió completar la semana."

En medio de incertidumbres

La iniciativa, en un principio, estuvo rodeada de dudas, de vacilaciones y en todo momento, aunque no lo menciona, se siente que le falta el respaldo de su esposo.

"La idea fue hacer un festejo, pero, por otro lado, las temporadas están cada vez más difíciles. Pensaba cómo hacer. Yo soy una pequeñísima empresaria. Me daba vuelta en la cabeza hacer «Una viuda difícil», en musical. Sentí que era riesgosa y no estaba decidida. Yo tengo que creer en algo, después no me importa la tarea difícil que haya que hacer. Pero tengo que encontrar qué hacer. Y Luis Carreras, mi cuñado, me dijo: «¿Por qué no hacés un espectáculo distinto cada día?» Lo miré como si estuviera loco, pero después me pareció una idea fantástica."

Idea que se puso en marcha en marzo del año último y contó con el apoyo actoral de sus tres hijas, María, Marisa y Victoria, a las que se suman Beatriz Taibo, Rodolfo Machado, Joe Rígoli, Juan Carlos Mesa, Mario Clavell, Ramona Galarza, Jorge Barreiro, José María López, Darío Vittori, Antonio Caride, Emilio Comte, Mario Rolla, Jorge Ahamendaburu, Marcelo Olivero y Agustín Lozano.

"Este festejo me permitía encontrarme en el escenario con mayor cantidad de amigos. Era una especie de desafío, una manera de demostrar que cuando una tiene ganas puede convocar a la gente. Es justo el motor que va a movilizar. Además, era una forma de recordar a Enrique, que fue un gran trabajador y siempre tuvo ganas de hacer cosas distintas."

El elenco total está compuesto por 31 actores y seis directores y tuvo una rutina diaria de ensayo de las seis obras, que es igual que hablar de 150 trajes, con cambios de escenografías y diseños de iluminación, los cuales hay que armar y desarmar en cada representación.

"Hubo una movilización a todo nivel, porque hay un espíritu de trabajo de fiesta, de esfuerzo, porque el teatro no tiene infraestructura, no tiene parrilla. Es un juego de ajedrez donde participamos todos."

En este participar, la actriz también asume la dirección de uno de los espectáculos: "Brindis", un music hall que sintetiza el espíritu del festejo.

Esta diversificación de tareas o la multiplicidad de funciones que encara obligan a un ritmo vertiginoso y una gran inversión de esfuerzo.

"Es energizante -enfatiza la actriz-. Por todos los antecedentes familiares -no nos olvidemos de que mis suegros eran actores de teatro españoles que recorrieron América con un teatro de repertorio- pienso que a Luis (Carreras) le brotó esta idea recordando aquella época. Y yo me enganché. Ensayamos intensamente. Fue una época dura. Me metía en la sala de ensayo a las 10 de la mañana y terminaba a las 9 de la noche. Teníamos tres horas para cada obra. Considerando que además había preparado «Sardinas ahumadas»."

Sin embargo, a la hora de ver los resultados se rescata una buena organización. Una semana antes de debutar en Mar del Plata hicieron todos los ensayos generales con el orden en que se presentaban las obras, con la llegada de los actores, con sus pasajes de ida y vuelta, con la reserva de los hoteles.

"Era necesario para entrar en el funcionamiento, porque se dice fácil, pero... En el equipo de producción tengo gente joven que me ayuda mucho, además de contar con la buena voluntad de los actores. No lo podría haber hecho si todos no se hubieran enganchado en esta propuesta."

Pero más allá de las buenas intenciones y del aporte artístico que cada uno puede ofrecer, seis espectáculos representan seis veces más los costos económicos y los riesgos de inversión, que afronta sola .

"No me importa. Creo que esto se vive de manera distinta. Tengo la sensación de que es un momento muy especial en mi vida. Es un acontecimiento celebrar 25 años en un teatro, con asistencia perfecta, no fallando, es muy raro. Si cumplo otros 25 años, si Dios me da vida, a lo mejor estaré en un palquito aplaudiendo. Es muy grande el riesgo de producción, lo hemos hecho todo a pulmón. No es lo mismo que cuando estaba Enrique, que filmaba, y el cine alimentaba al teatro. Ahora todo sale del teatro, toda la familia vive de esto. Lo hemos logrado. Me importa el éxito artístico, quería que todos los espectáculos gustaran, porque todos tienen el mismo nivel. Creo que lo conseguí."

Más allá de esta actividad teatral, acaba de habilitar una salita de exposiciones, que inauguró Horace Lannes con una serie de vestuarios de las divas del cine argentino.

"Espero transformarla en otra sala. Es uno de los proyectos con vistas al futuro."

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