Los autos del poder

Modelos presidenciales que combinan lujo y seguridad. Aquí, un repaso por algunas de los vehículos más memorables utilizados por diferentes mandatarios alrededor del mundo.
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26 de marzo de 2010  • 12:45

Prácticamente invulnerables por fuera y sumamente confortables por dentro, la elección de los autos presidenciales varía según el mandatario: algunos priorizan la seguridad, mientras otros se inclinan por la estética y el diseño. Aquí, una selección de vehículos que vale la pena recordar.

Un lujo real: Bentley Mulliner (Isabel II)

Durante los pocos momentos en la que se la puede ver afuera del palacio de Buckingham, la reina de Inglaterra utiliza una limusina Mulliner de la lujosa marca británica Bentley, que recibió como regalo por sus bodas de oro.

El modelo tiene una particularidad: sus accesorios y prestaciones son habitualmente elegidos por el cliente. Luego la compañía comienza a construir el vehículo de manera personalizada. Su motor consta de un V8 turbo de 6.7 litros de cilindrada capaz de alcanzar una velocidad máxima de 193 kilómetros por hora.

El auto que pasó a la historia: Ford Lincoln Continental (John F. Kennedy)

El día que fue asesinado, John F. Kennedy se encontraba en un Ford que, casualmente, lleva el nombre de otro presidente asesinado: Abraham Lincoln. La limusina descapotable, de motor V8 de 7 litros de cilindrada, era utilizada en desfiles y caravanas, aunque no contaba con protección antibalas. Otro auto de Kennedy -menos conocido que el Lincoln- era un deportivo Ford Thunderbird convertible de 1961 que fue utilizado el día de su asunción, con un motor V8 de 6.4 litros de cilindrada.

Un modelo no tan Bolivariano: Cadillac Fleetwood (Hugo Chávez)

Es quizá el auto más recurrente de la historia para transportar diplomáticos o presidentes de distintos países. Sinónimo de producción estadounidense, es utilizado irónicamente por Hugo Chávez, conocido por ser un enérgico opositor de las costumbres de ese país. Con un clásico motor V8 de 4.1 litros, 125 caballos de fuerza y carrocería blindada, el Fleetwood le da un toque retro a la flota presidencial venezolana.

Los modelos argentinos

Gran parte de los autos presidenciales argentinos terminó en galpones olvidados o en remates a precios irrisorios. Sin embargo, es sabido que Juan Domingo Perón adquirió varios Cadillacs, además de un Ford Fairlane blindado modelo ´72, que años después fue noticia por encontrarse abandonado en la vía pública.

En 1952, con motivo de la visita del presidente Dwight Eisenhower, General Motors le obsequió a Perón un Cadillac descapotable que sería utilizado en todas las ceremonias de asunción, hasta la de Néstor Kirchner. El vehículo cuenta con un equipamiento avanzado para su época, con levanta vidrios eléctricos, tapizado de cuero y teléfono.

Raúl Alfonsín, por su parte, utilizaba un Renault 25. El auto era espacioso en la parte trasera y contaba una computadora que interactuaba con el conductor en un marcado acento español (una especie de GPS de los años 80). La misma informaba la cantidad de combustible en el tanque y la apertura de puertas, entre otros datos.

En la actualidad, los autos antiguos dieron paso a una nueva camada de coches importados. Cristina Kirchner utiliza distintos modelos del grupo Volkswagen (un Audi A6, un Volkswagen Vento y un Volkswagen Bora). Todos ellos están blindados y son de color negro mate.



Otros autos presidenciales importantes: Maserati Quattroporte (Italia), Toyota Century (Japón), Ford Fusion (Brasil), Lexus 600h (Mónaco) y Audi A8 (China).

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