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El futuro que más suena

Los protagonistas de un movimiento amplio y floreciente, que ocupa en estos días varios escenarios locales, auguran un porvenir auspicioso para el género
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12 de enero de 2000  

A lo largo del siglo XX, la idea del año 2000 estuvo ligada a diferentes futuros posibles. Según la ocasión, el ser humano conviviría con robots, guerras nucleares, autos voladores, marcianos o incluso con el mismo fin del mundo. Pero de todas las predicciones hubo una que comenzó a gestarse a fines de los 60 y que señalaba que la banda sonora del nuevo milenio estaría compuesta por la música electrónica. Ahora que el futuro llegó hace rato, parecería tiempo de confirmar o dar por tierra con tal teoría.

Por lo pronto, Buenos Aires le abrió las puertas al 2000 a puro ritmo sincopado. Luego de la fiesta al aire libre organizada en Puerto Madero, el 1º de enero, con la presencia de los internacionales Deep Dish, el último fin de semana, en la cancha de Excursionistas, varios artistas locales de música electrónica local se reunieron en el festival Espíritu Vivo. Como si esto fuera poco, esta noche comienza un ciclo exclusivo del género en Morocco y a lo largo del verano se realizará una enorme cantidad de fiestas y shows, que involucran a bandas y DJ, tanto en la Capital Federal como en la costa atlántica.

Por eso, algunos de los más fieles representantes de la floreciente y muy diversa escena argentina, compuesta por DJ, músicos y productores, se reunieron con La Nación para discutir acerca de la necesidad de un movimiento electrónico, de los diferentes estilos musicales, de la falta de apoyo por parte de las compañías discográficas, de los logros en el exterior y de si la música electrónica se masificará o no finalmente en la Argentina, para así convertirse en la música por excelencia de las nuevas generaciones.

El medio es la cuestión

Diego Ro-K, uno de los DJ más consagrados del país, es el primero en disparar la polémica: "La música electrónica en el resto del mundo no es la música del futuro, sino que es la música actual. En Europa es masiva, en los Estados Unidos va en camino a lo mismo. No es nada traído de los pelos, es algo que está pasando. Ahora, que aterrice acá para quedarse depende de los artistas, que sigamos machacando y que se abran las puertas necesarias".

Y Miguel Silver, integrante de la Urban Groove, contraataca. "Creo que ya aterrizó, lo que pasa es que quizá no se está recibiendo apoyo por parte de ninguna empresa ni de ningún medio de difusión. Es como que aterrizó, los artistas ya pusieron y siguen poniendo todo lo que hay que poner, pero todo se sigue haciendo a pulmón. Mientras esto siga así no creo que se produzca una masificación ni una verdadera conciencia de lo que es la música electrónica. Con este marco, no va a haber una escena en donde los grupos de música electrónica se puedan desarrollar o expresar."

Ro-K: -El mercado se tendría que abrir un poco más. Hay algunas compañías que sólo ahora empezaron a editar música electrónica.

Silver: -Pero convengamos que esto pasó a partir de que se juntaron 15.000 y 20.000 personas en dos fiestas realizadas en 1998, sin sponsors grandes, como Coca-Cola o Camel, ni mucho menos. Todo hecho de una forma muy independiente, sin apoyo. En la actualidad hay sólo una radio, Energy, que pasa este tipo de música. Creo que tanto en la Argentina como en el resto del mundo las radios y los otros medios de difusión son los que ayudan a que la gente pueda conocer esta música. Si no se le da opción a la gente para que lo consuma, es muy difícil.

Diego Vainer, el músico escondido tras el grupo Fantasías Animadas y productor de bandas como El Otro Yo, arriesga una mirada opuesta. "A mí me parece que enfocar el tema de la situación de la música electrónica sobre la base del apoyo corporativo que pueda llegar a recibir no es muy acertado, no sé... Para mí el problema es que la gente se haga eco. Si no, estamos forzando un monopolio que le lave el cerebro a la gente. Y eso sería realmente peligroso."

"Claro, como crear una Rock & Pop de la electrónica. Sería absurdo", se indigna Tweety González, ex tecladista de Soda Stereo y de Fito Páez, ahora productor del sello de música electrónica URL, dirigido por Charly Alberti, e integrante de un dúo de canciones con bases electrónicas junto con su mujer, Alina Gandini.

"Pero antes que eso creo que lo primero que hay que hacer es buscar otra palabra -señala-. La palabra electrónica es muy amplia, todos entramos en la misma bolsa y realmente no significa nada."

La charla comienza a calentarse y a mostrar las diferentes aristas y los variados problemas por los que atraviesa el género. Justo en ese momento llega el resto de los músicos invitados. Los DJ Deró y Nijensohn, los hermanos Leonardo y Gastón Satragno, de El Signo, y Gustavo Lamas. Es tiempo de la producción fotográfica y un poco de distensión.

Mantenerse en movimiento

Al regreso, la discusión gira en torno de la necesidad de formar un movimiento que agrupe todas las variantes de la música electrónica y que, de una buena vez, una los sentimientos de toda una nueva generación.

Silver: -Sin lugar a dudas, esta música es el reflejo de una nueva generación que no crece con la guitarra y escuchando a Jim Morrison. De algún modo, ahí es donde convergemos.

Leo Satragno: -Es un estilo nuevo, con sus variantes hacia un lado y hacia el otro.

Deró: -Pero más allá de los estilos y de lo que uno representa, creo que lo que hay que formar antes que nada es una especie de movimiento y unidad entre la gente que hace una cosa y la que hace otra. Y acá ninguno se respeta con el otro. Al que le va bien es un ladrón y al que le va mal es un fenómeno incomprendido. Si no hay una unidad entre toda la gente que produce música electrónica, nunca va a ser tomada de la manera que debe ser para que crezca.

Leo Satragno: -El problema principal creo que es que nuestra movida tecno no es de ningún medio. Los medios siempre ponen guita y desarrollan su propia movida. Nuestra movida es tan independiente que no hay productores que ganen dinero. Esa es la traba principal.

Ro-K: -Además, hay que pensar que venimos de diez años de movida bailantingui ...

En busca de optimismo

Las risas generalizadas cortan el diálogo y a partir de allí hay diez minutos de bromas e ironías acerca de la popularidad de la bailanta en el país. Para cuando la charla se vuelve a encauzar por los caminos normales, Vainer intenta un poco de optimismo. "Igual, no sería tan pesimista con lo que está pasando. Lo importante es el lenguaje y eso no se genera en tres o cinco años, ni tampoco se genera una propuesta local en cinco o siete años. Si nosotros vamos afuera, la música electrónica empezó con el siglo en ámbitos más académicos desde la década de los 50 y dentro de la cultura rock, a fines de los 60, que es cuando realmente adquiere toda una potencia. Son muchos años."

González: -Para mí, el problema masivo es que todavía la gente ni siquiera diferencia lo que es una banda de un DJ. Cuando uno está tocando, vienen y te preguntan: "¿Qué disco pusiste?" Y no, estoy tocando con las máquinas.

Leo Satragno: -En muchos shows nuestros nos pasa lo mismo.

Vainer: -Pero por qué le vamos a pedir al público que diferencie tanto. ¿Cuánto tiempo la gente y la sociedad misma tardaron en entender qué era una guitarra, una batería y un bajo arriba de un escenario?

Leo Satragno: -Años.

Nijensohn: -Y encima, ya se los quitaron (carcajadas de todos).

Vainer: -Ahora se bajaron todos y entramos nosotros con elementos que se parecen bastante a los electrodomésticos que la gente tiene en sus cocinas y no entienden que hay que venerar eso. Hagamos música y listo.

Gandini: -O mejor vayamos de acá directo a "Causa común".

Cierre de la discusión y punto final para un encuentro que marca una nueva etapa en la escena musical del país y que destaca la existencia de una camada de músicos que pelea para que la música electrónica se ubique en el lugar que estos tiempos modernos le destinaron. Entonces, bien se podría decir que el siglo XXI también tiene su banda sonora compuesta en la Argentina.

La fiesta veraniega

"Colección Verano", el ciclo que comienza esta noche, a las 22, en Morocco, Hipólito Yrigoyen 851, tiene una grata sorpresa: la entrada cuesta un peso e incluye un CD doble con los artistas de los sellos Frágil Discos e Indice Virgen. Durante todos los miércoles del actual y de febrero actuarán músicos como Leo García, Adicta, DJJJ, Trineo, Gustavo Lamas, Diego Vainer y Leandro Fresco, entre otros. Pero éste no será el único ciclo, sino que en La Cigale, todos los viernes, se realizará "Veraniega", con las actuaciones de Audioperú, DDTronikz y Sonotipo, entre otros. Mientras que el sello URL mostrará a sus artistas en Punta del Este y Mar del Plata, donde también habrá un festival electrónico el 27 de enero, con la participación de Trineo, Dr. Trincado, Altocamet y Estupendo.

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