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Sustentable

El diseño también es conciencia y responsabilidad con el medio ambiente y el capital humano
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29 de abril de 2010  

El diseño sostenible, perdurable y responsable es posible, busca satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las futuras. Así lo entiende Lohas - Life of Health and Sustainability ( http://www.lohas.com )-, movimiento (blog incluido) que promueve el sostenimiento económico, social y ecológico, y por supuesto mucha gente vinculada con la moda que trabaja a partir del respeto al medio ambiente y la cadena de producción. Una tendencia que trasciende la moda y plantea un estilo de vida diferente.

Al rescate de las tradiciones

Ana Lisa Alperovich ( http://www.analisa.co.uk/ ) y el diseñador y docente Rodrigo Valdivielso, del Festival Sustentable ( http://www.diseniosustentable.org/ ) , que se realiza cada año, consideran que el diseño responsable es aquel que evalúa el impacto del producto en todo su ciclo de vida: "Desde la extracción de materia prima, pasando por el transporte, la producción, cómo se va a vender, cómo se va a usar y qué es lo que pasa al final: si se va a reusar, reciclar, biodegradar o desechar. Es pensar de una manera más amplia, más saludable", explican.

Sin hacer uso de la energía eléctrica, existen firmas que hoy tejen suéteres de lana de oveja argentina en rueca, y otras etiquetas de abrigos como Manto ( http://www.mantoabrigos.com.ar ) y Cúbreme (http://www.cubreme.com/), que recuperan la técnica de telar de madera. En fieltros a mano, Gualichos ( http://gualichos.blogspot.com/ ) y Oveja Reina ( http://ovejareina.blogspot.com/ ) realizan tapados con esa técnica ancestral.

Estas marcas buscan revalorizar técnicas y materiales tradicionales del país, y el trabajo en sí, al usuario y a la gente que lo realiza, que es parte del medio. "De ahí que sea muy positivo confeccionar prendas de algodón orgánico o agroecológico, para que tu cuerpo no absorba las toxinas de los químicos con que suele tratarse el algodón", explica Alperovich. Es el caso de la etiqueta de Alejandra Gottelli y Adrián Flores, Cúbreme, que utiliza fibras vegetales como el mencionado algodón agroecológico proveniente de productores del Nordeste.

En la línea de lo biodegradable, se anota la marca de indumentaria infantil, textiles para el hogar y otros accesorios Kom (http://www.komware.com/) , que usa algodón sin blanquear, sin tóxicos ni químicos, con tintas al agua, para estampar sus prendas. Y suscribe a la filosofía s low life, que sugiere consumir productos estacionales, respetando el ciclo de la naturaleza y sus tiempos.

La firma Indarra es una de las más innovadoras en prendas inteligentes . Inventaron ropa con paneles solares desmontables que sirven para cargar iPod y celulares sin usar energía eléctrica. Además, para la producción de sus piezas calientan botellas de PET (polietileno), hacen hilos, los entraman y producen los textiles, que después derivan en remeras.

Pero son pocos los productos que tienen certificación. Se destaca Verde Textil ( http://www.verdetextil.com/ ) , que importa hilos de algodón orgánico de Perú, hace los tejidos, y está empezando con una línea de remeras y bolsos. A esto se suma Levi´s ( http://www.levi.com.ar/ ) , con prendas con algodón orgánico y hasta jeans. Trabaja con la entidad sin fines de lucro Otro Mercado al Sur ( http://www.otromercado.org.ar/ ) , centrada en el desarrollo y promoción de la economía solidaria, el comercio justo y el consumo responsable.

El algodón orgánico está en manos de Paula Gray ( http://www.paulagray.com.ar/ ) , diseñadora de indumentaria argentina que elabora sus prendas con materiales reciclados, telas de descarte y, aunque no es poco, fomenta el comercio justo trabajando con talleres registrados, en contra de los clandestinos. Además, fue elegida una de las 12 diseñadoras ecologistas de América latina por la revista Elle México .

No pueden faltar en este rubro las carteras, los bolsos, los morrales y otros accesorios en caucho de Deby Piwnica, creadora de Neumática ( http://www.neumaticanet.com.ar/ ) . Baumm fue la primera empresa local que tramsformó los vinílicos que descartan las compañías de publicidad en vía pública, en bolsos ( http://www.baumm.com/ ) .

Más con la ropa 12-na ( http://www.12-na.com.ar/ ) , que propone doceñar : amor + diseño + música + vintage, un concepto de Mechi Martínez y Mariano Breccia.

"Hay muchas cosas por hacer -predice Alperovich-. Está buenísimo que el consumidor se dé cuenta de que esto es accesible. En vez de comprar una remera que dura un mes bien se puede elegir algo de calidad que no esté tratado con químicos que dañan el planeta y a los humanos. Es comenzar a responsabilizarnos por lo que consumimos", sostiene.

El INTI ( http://www.inti.gov.ar/prodiseno/ ) no se queda atrás. Por el contrario, hace tiempo que se adelantó a esta movida. La ingeniera Marina Pérez Zelaschi junto con las diseñadoras Julieta Puhl y Natalia Nupieri trabajan en el concepto cuenta regresiva, como una tendencia que se desarrolla sobre lo ecológico, lo consciente y el tiempo. Con sus ideas, muchos diseñadores se volcaron a esa variante, haciendo ropa que no sólo reconsidera los materiales y la confortabilidad, sino también el uso de los clásicos y el valor de su durabilidad.

"Acá lo sustentable es todavía simbólico, pero es un proceso inevitable, por suerte -explica Pérez Zelaschi-. Hablamos poco del ciclo de vida del producto, sin pensarlo desde sus componentes, de las materias primas, cuánta energía se consume, la huella de carbono? Significa mirar y tener una concepción más amplia. Estamos en la fase de transmitir que lo sustentable existe y es posible. De a poco tenemos que ir incorporándolo."

Pero en general, el consumidor todavía no está en la búsqueda o con su interés puesto en lo sustentable. "Es importante educar tanto al diseñador y a la pyme como al consumidor para que demande y quien oferta lo tenga que hacer", dice la diseñadora Vicky Salías, a cargo de la Oficina de Moda del Centro Metropolitano de Diseño ( http://www.cmd.gov.ar/home/ ) . Propone, dentro del programa Integrando al F uturo, el Circuito de vidrieras . En una de las ediciones se trabajó sobre objetos hechos con el descarte de la producción del diseñador o de terceros.

Tamara Lisenberg ( http://www.tamaralisenberg.com.ar/ ) fue una de ellas e incorporó el reciclado en sus colecciones. "Trato de tomar el desecho, transformarlo, repensarlo, reeditarlo, rediseñar", explica. Presta suma atención a los elementos que utiliza, a su ensamble, que se puedan separar, a la energía que usa para construirlos, o incluso para reciclarlos; también al transporte y el packaging. Crea reutilizando materiales, como alfileteros, excedentes de tela y de imanes, cables, plásticos, hilos y mucho más. De sus colecciones, las que empiezan con RE son sustentables: REfeliz, REflorece y ahora REimantada. "Cuando no querés más collar, se pueden separar los materiales, volver a utilizarlos y seguir la cadena sustentable", destaca.

Integrando al Futuro sumó a San Telmo y Recoleta al inicial Palermo, aumentando así el nivel tanto de conciencia como de difusión del concepto y la puesta de las vidrieras. Vale destacar un proyecto hecho realidad: la idea de reutilizar el descarte de medias de nylon, producto altamente contaminante por su composición. A partir de esa experiencia,

Más transformaciones

Alejandra Gougy, de Cosecha Vintage ( http://www.cosechavintage.com.ar/ ), comenzó a hacer sus prendas con ese material. El scrap de medias es el desperdicio de fabricación, que de ahí y por esta iniciativa pasa a ser materia prima. "Tenés entonces una gestión de residuo, que se convierte en materia útil, con la que se puede volver a producir: se teje, ata, pega, une, comercializa y usa. Después esa prenda debería retornar a una nueva gestión de residuo para no cortar el circuito virtuoso. Lo importante es que la reutilices para algo, ya sea trapo, dándosela a otro, pasándola; es decir, siguiendo la cadena sin romperla", explica, con gran criterio y conciencia.

En Elementos argentinos ( http://www.elementosargentinos.com.ar/ ) reutilizan el descarte de medias deportivas: tejer para crear alfombras. Además, trabajan con tejedoras y artesanos de seis provincias, que producen según el comercio justo y la responsabilidad social. Hacen desde chalinas hasta mantas en lana natural.

Otra diseñadora que revaloriza el trabajo manual es Agustina Saquer ( http://www.agustinasaquer.com.ar ) . Su fuerte son los suéteres, chalecos y sacos coloridos ciento por ciento lana o ciento por ciento algodón, tejidos a mano. Presente en todo el ciclo de producción, de la alimentación de las ovejas al etiquetado de los suéteres. Destaca que los animales ahora están empezando a ser alimentados con productos orgánicos; la lana se está tratando con menos químicos y más tinturas orgánicas. Además, utiliza bolsas ecológicas. Esta temporada cuenta con una línea de lana totalmente orgánica.

"La tendencia va a ser comprar menos, pero de mejor calidad en todo sentido: ambiental, social, de confección y diseño. La producción barata y de mucho recambio se va a estancar", predice Salías. Los mencionados son sólo grandes ejemplos por seguir. En el exterior ya es una realidad, en la Argentina se asoma tímidamente. Abran paso.

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