Una iglesia bendice a parejas gays que quieren dar el sí ante Dios

Un pastor evangélico danés ya consagró cinco uniones entre personas del mismo sexo; "El matrimonio es lo suficientemente resistente como para adaptarse a los nuevos tiempos", aseguró
Maia Jastreblansky
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2 de junio de 2010  • 10:52

Tras la manifestación de repudio a la ley de matrimonio homosexual que miles de fieles evangélicos realizaron el lunes último frente al Congreso, parece clara la posición que este credo adoptó con respecto a un posible cambio del Código Civil.

Sin embargo, no todas las iglesias protestantes tienen la misma postura. Este es el caso de los luteranos daneses, en cuyos templos se bendicen las uniones de parejas de un mismo sexo y desde la que que se apoya el casamiento gay en la Argentina.

De hecho, en Buenos Aires, el pastor Andrés Roberto Albertsen, celebró de manera religiosa cinco uniones civiles entre personas de un mismo sexo y espera hacer lo mismo con los casamientos, en el caso de que sean habilitados en materia civil.

"Este sería un cambio más en la concepción del matrimonio y yo creo que la figura es lo suficientemente resistente como para adaptarse a los nuevos tiempos", indicó el párroco a lanacion.com. Albertsen oficia en la pequeña iglesia luterana emplazada en pleno corazón de San Telmo, fundada originalmente para congregar a la comunidad danesa y en la que hoy se reúnen los descendientes de esos inmigrantes escandinavos.

Este pastor está covencido de que hay "una manera danesa de ser luterano" que se caracteriza por "ser abierto a todos, sin exclusiones".

En sintonía. La postura de Albertsen a favor del matrimonio gay está en sintonía con lo que piensa la mayoría de los pastores de la iglesia evangélica luterana de Dinamarca, donde el credo es el más extendido y además, no se encuentra escindido del Estado. Según publicó el periódico dinamarqués Berlengske Tidende , una encuesta reveló que seis de cada diez obispos de ese país se mostraron en favor del matrimonio religioso entre parejas de un mismo sexo.

Dinamarca fue el primer país que aprobó la unión civil entre personas de un mismo sexo en 1989. En ese país está muy extendido que la iglesia realice la bendición de la pareja que se constituye jurídicamente de esa manera y, según indicó Albertsen, actualmente se está discutiendo la posibilidad de que los pastores puedan celebrar directamente esa unión. A diferencia de nuestro país, el debate se da de manera conjunta en el ámbito civil y religioso.

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"Para nosotros, el matrimonio no es un sacramento, como sí lo es en la Iglesia Católica. Sin embargo, tenemos la tradición de que una pareja reciba la bendición eclesiástica después de casarse por civil", explicó el pastor.

Cuando en la ciudad de Buenos Aires se sancionó la ley de la unión civil de parejas homosexuales, adoptaron la misma postura que con el matrimonio civil heterosexual y, sin haberlo buscado, realizaron la primera ceremonia religiosa por la unión entre dos lesbianas de América latina.

Aquel acontecimiento tuvo lugar a fines de 2006, cuando Virgina Cortés y Jessica Schmukler sellaron su amor de manera espiritual. "Esto llevó a que llegaran parejas en la misma situación, que buscaban una iglesia donde los recibieran", relató Andersen, aunque especificó que esa ceremonia se repitió solo en otras cuatro ocasiones.

Institución cambiante. Ahora que la ley de matrimonio homosexual avanza en el país, el pastor sigue con gran interés el debate que se está dando en el Congreso. "Si nosotros repasamos la historia, vemos que la institución del matrimonio ha ido cambiado mucho a lo largo de los siglos. No tiene nada que ver la celebración de hoy con lo que sucedía antes, cuando era una especie de operación de compra de una esposa por parte de un hombre", evaluó Albertsen.

Según aseguró, no recibió ninguna objeción por parte del resto de las iglesias evangélicas, y, aunque se mostró en favor del cambio del Código Civil, participó sin problemas de la Comisión Ecuménica de Iglesias Cristianas de la Argentina que se realizó este año. "Sé que tienen posiciones contrarias, pero nadie me expresó nada, aunque tampoco me felicitaron, claro está", expresó.

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