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La carta natal de Marguerite Yourcenar

En el mes del nacimiento de la escritora francesa, el análisis de su cielo revela su carácter y vocación
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18 de junio de 2010  • 18:13

Su nacimiento tuvo lugar en Bruselas el 8 de junio de 1903, según la partida de nacimiento a las 8 de la mañana, luego de un proceso de parto muy difícil, que significó la pérdida de su madre apenas diez días después de nacida. Con estos datos tenemos una carta natal en la que ascendía para ese momento y lugar Leo, signo regio asociado con la creatividad y una gran fuerza de carácter. El Sol, regente de este Ascendente Leo, se halla en Géminis, signo intelectual y muy prolífico desde el punto de vista mental, donde también se halla su regente, el planeta Mercurio, muy fuerte en su propio signo. La pequeña Marguerite leía a los grandes clásicos ya a la edad de ocho años, y su padre, un aristócrata francés, le enseñó latín a los diez años y griego clásico a los doce.

El trígono de Mercurio a Saturno

El padre está representado en Astrología por el Sol y por el planeta Saturno, que en esta carta también se halla fuerte en su propio signo (Acuario) y en oposición a su Ascendente, en la zona de la carta que asociamos con el Otro, al inicio de la Casa VII (pareja, socios, figuras de gran importancia). Saturno tiene un muy cerrado trígono (ángulo armónico de 120º) con el ágil Mercurio en Géminis, simbolizando la profundidad de pensamiento que caracterizarían a sus escritos, el gusto por la novela y el cuento históricos y la educación clásica recibida, dado que Saturno se identifica en Astrología con el tiempo, lo arcaico y la seriedad. De este modo, no sólo Saturno aspecta armónicamente al Ascendente, sino que Mercurio también lo hace por un ángulo también armónico de sextil (60º), permitiendo que estas características se plasmen en su personalidad como algo fundamental.

Adriano

Además de haber sido su padre un compañero de viajes y un camarada durante su juventud, el propio emperador Adriano, protagonista de su famosa obra Memorias de Adriano , era del signo de Acuario, donde se halla ese Saturno, símbolo astrológico de autoridad. Acuario se distingue en Astrología por salirse de las normas y por su amistosa anticonvencionalidad, y estas normas también pueden incluir el comportamiento sexual. De hecho, el gran amor de Adriano retratado en la novela (exquisitamente traducida al castellano por Julio Cortázar) es un joven muchacho, Antinoo, y Urano, el otro regente de la Casa VII, se halla en la Casa V, la casa de los amoríos. La misma Marguerite tuvo una vida afectiva muy apasionada, reflejada también por la Luna (representante del mundo emocional) en el intenso signo de Escorpio.

Los amores de Marguerite

Abiertamente bisexual, su juventud estuvo marcada por un par de relaciones tempestuosas con hombres inaccesibles u homosexuales, y luego mantuvo una larga relación con la norteamericana Grace Frick que duraría 42 años, de los cuales 20 estuvieron marcados por un largo cáncer de su pareja: Saturno, además de simbolizar duración en el tiempo, puede significar problemas en la vitalidad. Al poco tiempo de morir Grace, Marguerite comenzó una relación con un joven homosexual, Jerry Wilson, casi cincuenta años menor que ella, a quien identificaba con Antinoo, mientras ella misma se hacía llamar Adriano, y tal como el joven de la novela, éste murió antes que su mentor, en este caso de sida.

La Academia Francesa

Viajera incansable, característica de Géminis aquí acentuada por estar el Sol en aspecto de cuadratura (90º) a Júpiter, el planeta de los viajes en la Casa IX de los viajes, este último planeta también representa al mundo académico (junto a Saturno) y la cultura superior. Yourcenar (una especie de anagrama de su apellido Crayencour), fue la primera mujer aceptada como miembro de la Academia Francesa.

El dolor inicial

De este modo, esta carta fuertemente intelectual muestra al mismo tiempo una vida amorosa muy intensa, marcada en muchos casos por el dolor. Dolor que comenzó con la pérdida de su madre, reflejada en el planeta Venus, símbolo de la mujer, en el signo de la maternidad (Cáncer) en la Casa XII, Casa de pérdidas, y por la Luna (astro que simboliza a la madre) en Escorpio, el signo de la muerte, en la Casa IV, Casa de los progenitores, además de la oposición de Saturno al Ascendente. Las dificultades del parto hacen sospechar que la hora no haya sido registrada con exactitud, y un proceso normal en Astrología de corrección de la hora natal a partir de hechos vividos aplicando técnicas predictivas a posteriori (llamado "rectificación") mostrarían un probable nacimiento 43 minutos antes, los cuales no cambiarían significativamente el breve análisis desarrollado, dado que el fundamental trígono entre Mercurio y Saturno seguiría expresándose a través de sextiles al Mediocielo, el punto de la carta que indica nuestro grado de mayor inserción social, reputación y, eventualmente, la profesión.

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