Quilmes busca aumentar las ventas de cerveza en Europa

Aceptación: la marca argentina ya se puede comprar en Suiza, Alemania, Italia y el Reino Unido; la botella de 330 cc se vende a más de un dólar.
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16 de febrero de 1999  

DAVOS.- Disfrutar de una cerveza argentina en medio de los Alpes suizos es hoy una realidad. Desde agosto último, asociadas con el tango, el gaucho, el fútbol y el polo, las botellas de Quilmes cristal irrumpieron en el mercado local. En su versión de 330 centímetros cúbicos, y por la que se paga algo más de un dólar, quienes visiten a Suiza podrán adquirir el producto en 14 supermercados, 600 estaciones de servicio y en una gran cantidad de restaurantes y cafeterías gracias a la distribución que hacen a través de 62 mayoristas.

De este modo, la plaza europea se suma a la incursión que Quilmes está iniciando en los Estados Unidos, adonde ya se enviaron embarques con 600.000 latas con destino a California.

Maximiliano de Hoop Cartier, director de Dolphin South Atlantic -empresa que importa Quilmes a Suiza-, es un argentino llegó al país a los 18 años para estudiar hotelería y economía. El empresario contó a La Nación que hace siete años decidió abrir una sociedad. Después de luchar contra la burocracia y los altos costos de Suiza comenzó a importar desde la Argentina todo tipo de pescados y crustáceos congelados.

La empresa no tardó mucho tiempo en crecer. Entonces, trigo y maíz, al que se le realizaba un tratamiento especial para producir corn flakes, y vinos riojanos se sumaron a los productos que atravesaban el Atlántico hasta llegar a los Alpes. Pero traer una cerveza latina a un mercado en el que abundan competidores europeos de excelente calidad no fue tarea sencilla.

Promoción

Se necesitaron varias "Fiestas Quilmes" (eventos en los que se podía probar la cerveza, además de disfrutar de espectáculos que promocionaban los principales atractivos de nuestro país) y numerosos afiches publicitarios para hacer conocer el producto. La cerveza mexicana Corona fue una de las rivales más importantes.

Sólo seis meses después de la llegada de Quilmes a Suiza los representantes de la cerveza en este país festejan el primer puesto de ventas entre las marcas importadas en Europa (el producto también puede encontrarse en Italia, Alemania e Inglaterra).

Un dato anecdótico parece ser la explicación de la dificultosa entrada en el mercado inglés: la semana en que se concretó el desembarco de Quilmes en el Reino Unido coincidió con el partido de fútbol que el seleccionado que por entonces dirigía Daniel Pasarella le ganó a su similar de Inglaterra en el Campeonato Mundial de Francia ´98.

Como otra vía de promoción, todos los integrantes de la delegación argentina que participaron de las deliberaciones del Foro Económico Mundial, en este selecto centro de esquí recibieron, al llegar a sus habitaciones, varias botellas de Quilmes que los hicieron sentir como en casa.

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