Premios con sabor inglés

Robbie Williams: la ex estrella de Take That fue el gran triunfador en la fiesta de entrega de los prestigiosos Brit Awards.
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18 de febrero de 1999  

LONDRES.- Robbie Williams, "el chico malo" de la música pop, ganó anteanoche los principales Premios Británicos a la Música, el equivalente a los Grammy de la industria norteamericana.

Williams, de 24 años y quien fuela estrella del grupo adolescente Take That, fue nominado en todas las categorías para las cuales era elegible y se llevó tres de los prestigiosos galardones: mejor solista masculino, mejor video por "Millennium" y mejor simple por el tema "Angels". Esta última es una canción dedicada a su madre, una consejera de drogadictos que ayudó al propio Williams a superar su afición al alcohol y a los estupefacientes.

Pero no sólo sus premios impresionaron al público, sino también su actuación en el escenario de la London Arena al estilo James Bond. Williams apareció vestido con traje negro, deslizándose por una cuerda desde 40 metros de altura hasta el escenario para cantar "Millennium", igual que en su video.

Otros de los ganadores de la ceremonia fueron el grupo galés Manic Street Preachers, que se llevó el premio en las categorías de mejor banda británica y mejor álbum de 1998, con su placa "This Is My Truth Tell Me Yours", la segunda desde la misteriosa desaparición de su guitarrista Rickey James.

La australiana Natalie Imbruglia obtuvo los galardones correspondientes a revelación y a mejor cantante internacional.

Galardones y actuaciones

También cargaron con sus premios Fatboy Slim (mejor acto de dance), Beck (mejor solista internacional), Belle & Sebastian, de Glasgow (artista revelación), la cantante londinense Des´rre (mejor solista femenina), los irlandeses The Corrs (mejor grupo internacional) y "Titanic" (mejor banda sonora). Pero no todos se fueron contentos: Massive Attack, nominado en cinco categorías, se quedó con las manos vacías.

La ceremonia anual de entrega de premios es la vitrina de la industria musical británica, que actualmente produce unos 327 millones de dólares al año.

Este año cantaron también las norteamericanas Whitney Houston (que ha vuelto a los primeros lugares de popularidad mundial con "When You Believe", tema central de "El príncipe de Egipto") y Cher, quien resucitó su carrera con el CD "Believe". También actuó David Bowie e interpretó "20th Century Boy", del desaparecido Marc Bolan.

Pero el punto más alto de la noche lo proporcionó el dúo Eurythmics. Por primera vez después de nueve años, Annie Lennox y Dave Stewart, una de las parejas más exitosas de los 80, volvieron a cantar juntos en vivo. Vestidos con trajes confeccionados con la tela de la bandera nacional británica, se despacharon con clásicos como "Sweet Dreams (Are Made Of This)". El dúo fue galardonado con un Brit Award por su trayectoria, el undécimo en su carrera. Separados desde 1990, Lennox y Stewart pasaron así a la historia de los Brit Awards como los músicos más premiados.

La próxima pelea de Bono

La jornada tuvo su costado pugilístico. Los campeones mundiales de boxeo británicos Chris Eubank, Nigel Benn y Barry McGuigan hicieron un coro a la banda de jóvenes irlandeses Boyzone. También estuvo allí Muhammad Alí, legendario boxeador de peso completo que actualmente sufre del mal de Parkinson, quien recibió un reconocimiento especial a nombre de Jubilee 2000, la institución de caridad que está realizando una campaña para que las naciones industrializadas condonen las deudas a los países subdesarrollados.

Bono, cantante de U2, señaló que "el milenio no tendrá sentido si no se aboca a la idea más brillante que yo haya oído: abolir la deuda del Tercer Mundo". Al respecto, está organizando un concierto para mediados de año, en el que participarían los Rolling Stones, Madonna, R.E.M., Michael Jackson y los Beastie Boys.

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